jueves, 30 de junio de 2011
Lluvia pequeña.
Estar acá de pie mirando el Sena, mirando el agua correr bajo el puente, este Puente llamado Ponts de Arts, que es una pasarela donde uno puede encontrar a diferentes artistas pintar desde el atardecer parisino hasta un rostro sonriente da al museo Louvre, me doy media vuelta, no deseo ir a Louvre, solo deseo caminar, miro al Sena, se que tiene una longitud de 13 kilómetros y a la vez cuenta con 34 puentes, pienso que son 34 oportunidades para ver correr el agua bajo el puente y la verdad solo voy en el segundo puente y ya no tengo fuerzas ni ganas para seguir, pero hay algo dentro de mí que me empuja a seguir para adelante, quizá sea ese morbo inconsciente de creer que para amar hay que sufrir, o quien sabe sea que es una forma de saber que puedo seguir para adelante que tengo una fuerza interna para sobreponerme a la adversidad, o quizá ambas cosas, quizá una de estas tres cosas o ninguna, pero bueno, hay que seguir como manda el corazón y opte por seguir caminando, la verdad deseo un café y no sé cuanto he caminado ni cuantos puentes he pasado, ya no sé ni donde estoy, pero hay una cafetería y decido sentarme y pido un café, pongo mis manos en la mesa y dejo caer mi cabeza en ellas.
Unas semanas atrás estuve al otro lado charco, a esta hora sentado frente a mi laptop leyendo lo felices que eran mis amigos, viendo sus fotos, comentando con mucha alegría e ironía lo que veía en las fotos y claro anunciando sutilmente que me vendría a Paris y luego colgaría las fotos como muestra de que Ju was Here in Paris, pero ahora no me atrevo a ver mi facebook, realmente ahora me da mucho miedo ver a mucha gente feliz y sonriendo en sus fotos, con sus comentarios, ojo, me daría miedo más no envidia y bueno como dije en facebook las personas están siempre felices y hoy les tengo miedo.
Hasta hace un par de semanas mi vida podría etiquetarla de Perfectamente llevadera con imperfecciones claro, no era de aquellos tipos de los cuáles se dice que tienen una vida tan perfecta y que por eso se ganan con creces ser mandados a la mierda, no, para nada, tenía mis propios retos que resolver, mis propios demonios a quienes enfrentarme ya sea en el ámbito personal, laboral, familiar, amical, sentimental, creo que como cualquiera, ahora a mi vida la etiquetaría de… la verdad no se me ocurre como etiquetarla.
Bueno, tiempo atrás conocí a llamémosle “Ella” no diré su nombre por respeto y porque pienso que en algún momento del mañana pueda leer este relato y no deseo causarle ningún remordimiento (asumiendo que pueda tenerlo, confío que no) bueno, con Ella tuvimos una relación de algunos meses, los cuáles fui feliz, bien, luego quedamos como amigos y para reconquistarla que mejor que Paris, si se preguntan cómo se me vino a la cabeza esa idea pues les diré que la culpa la tiene Humphrey Bogart y su famosa frase de la película “Casablanca” Siempre nos quedará Paris y yo como quería decírsela a ella antes de darle un beso o una rosa o una sonrisa o que se yo, bueno compré un paquete para dos y comencé a tantear el terreno, para poder invitarla, para esto la invitaba a ver películas, ya imaginaran que eran películas románticas en las cuáles sobre salía, es decir, era la estrella “Casablanca” como conozco a Ella, sabía que tenía que esperar el momento adecuado para invitarla, eso significaba que podría ser de dos a tres semanas antes del viaje, sería una sorpresa.
Una tarde cinéfila la sorpresa me la lleve yo, Ella me contó que tenía una disputa tonta con una ex amiga, que días antes no llevaba el rótulo de EX y todo porque ambas se habían fijado en un mismo sujeto, pero este eligió a Ella y lógico la amiga estalló en ira, comenzó a ventilar cosas que conocía de Ella y bueno, se ganó el EX de forma contundente, yo claro me quede pensando que tenía que pensar en algo, pero les seré sincero, no supe que pensar, cuando pude tener algún control de mis actos, de mis pensamientos, le di mi opinión que claro ustedes podrán adivinar, le dije que la olvide, que la Ex Amiga ya se cansará de hablar y que lo importante es que Ella y su pareja estén juntos, que no se dejen influenciar por ondas negativas y habladurías, lo importante es que ambos cimenten su relación y que estas habladurías podría ayudarlos a ambos si se enfocan en un mismo norte y tienden al diálogo como puente de una mutua confianza, si, fui muy hipócrita, mentiroso, no fui sincero con Ella y no fui capaz de decirle lo que sentía, simple y llanamente callé, como veo las cosas ahora, acá sentado bebiendo esta taza de café, en este hermoso atardecer, creo que fue lo correcto, cuando la oí hablar supe de cuan enamorada estaba, supe que ya no me amaba, no tuvo necesidad de decirlo, al buen entendedor pocas palabras, luego del remesón de la noticia fui a mi habitación so pretexto de no sé qué cosa, llevando la bandeja con uvas, ya que debajo de ellas estaban los pasajes, los saque y los guarde en un cajón, la verdad seré sincero, no logro entender de donde saque fuerzas para no llorar, realmente me dolió pero, la vida es así y yo no la invente solo sigo y juego con sus reglas, regresé a la sala y terminamos de ver la película, Ella se despidió y yo aquella noche me quede sentado en mi cama comiendo uvas, viendo los pasajes y claro escuchando blues aunque la televisión proyectaba Casablanca.
¿Cómo viví las siguientes semanas? Ja, no lo sé, saben ha empezado a caer gotas acá en Paris, espero no haber contagiado mi tristeza a la ciudad Luz, los siguientes días Ella me llamaba para preguntarme como estaba, le respondía que estaba bien, me comentaba lo feliz que era y que la disculpe pero que con su pareja irían al cine o al teatro o estaría en casa de él, en fin, y como es lógico cancelaba algunas reuniones que teniamos programadas, le dije que no se preocupe, que como amigo que soy entendía perfectamente que tenía que pasar más tiempo con su pareja y que hacía bien en ignorar los comentarios mal intencionados de la Ex amiga, al cabo de unos días, Ella desapareció de mi horizonte visual, no le comente que viajaba a Paris, qué sentido tenía, comencé a dejar de revisar mi facebook y me he hecho adicto a las uvas, son tan dulces.
Me costó al principio ir al aeropuerto solo, abordar el avión solo, llegar solo, subir a un taxi solo, tratar de comunicarme solo, instalarme solo, caminar solo, fotografiar solo, en fin, a veces a la soledad nos cuesta llevarla solos, creo que me acaban de pedir que entre porque ha empezado a llover, he dicho que no, que me quedo donde estoy porque me gusta la lluvia, imagino que me verán como un loco más, he caminado hacia el Sena, y saben, estando de pie mirándolo no pude evitar derramar unas lagrimas, he cogido una lagrima en mi dedo y la arrojé al Sena, he caminado hacia el puente tratando de imaginar que mi lagrima es agua que pasa por debajo del puente, pero las fuerzas no me quedan, levante la mirada al cielo y la lluvia se ha mezclado con una que otra lagrima y le he regalo una sonrisa a las nubes, a la lluvia la he bebido teniendo los brazos abiertos mismo Jesucristo, en fin, Paris la ciudad del amor esta tarde parece que lloramos juntos, y como solo buscaba ver reflejado mi rostro en el Sena, pero no lo he logrado, me he vuelto a sentar, he cogido un periódico que halle tirado, no me esfuerzo por entender o saber que dice, no sé francés, para que esforzarme, veo mi rostro reflejado en el café, es algo que siempre hago, pero mi rostro desaparece cuando una gota de lluvia cae en mi café, solo veo ondas que desfiguran mi rostro, ahora lo entiendo perfectamente, bebo mi café, la chica que me atiende me dice algo en español, le sonrío, me dan ganas de invitarla a salir pero soy consciente que de nada valdría, en este momento siento que estoy destinado a llevarme bien con mi soledad y esta vez no le daré la contra al destino, pago, ella me pregunta en donde estoy alojado, le doy la tarjeta del hotel donde estoy hospedado, le comento que aca en Paris para llegar a mi hotel doy la tarjeta a los taxistas y digo Go creo que me entiende ya que me sonríe, escribe algo en la tarjeta y me la devuelve, nos despedimos y comienzo a caminar, veo el periódico, sigo sin esforzarme en leerlo, comienzo a fotografiar la lluvia, joder ya estoy empapado, tengo frio y… ¿Dónde diablos estoy?, ¿Cuál de los 34 puentes es el que está delante de mí y el que está detrás de mí?.
Bueno, mientras espero un taxi fotografío la lluvia sobre el Sena, esta foto la usaré en mi perfil del facebook, aunque en este momento me da miedo la gente feliz, deberé de aparentar que yo también lo soy, como leyenda pondré Little Rain, si, así etiqueto mi vida en este momento, así la siento como el buen blues de Eric Bibb, la siento con una Lluvia Pequeña.
martes, 28 de junio de 2011
Anochecer silencioso

Él acaba de llegar del trabajo, el perro lo recibe saltando, él lo abraza, lo besa, entra a la habitación y ella está sentada con una laptop en la cama semidesnuda, el perro entra saltando junto con él y lo vuelve a acariciar, ella ni los mira, sigue con la laptop, él desea que ella lo abrace, lo bese, le pregunte cualquier cosa, que ella le comente como pasó su día, que lo salude al menos, pero ella sigue concentrada en la laptop y está sonriendo, mordiéndose los labios, entonces saca al perro de la habitación y se pone a fumar en la sala, pensando en ella, en lo hermosa que la acaba de ver, -La veo todos los días, pero hoy esta muy hermosa- eso piensa, y no sabe como decírselo aunque quiere decírselo, él regresa a la habitación, ella sigue riendo mientras mira la pantalla, ella lo ve entrar y sólo le manda un beso volado y sigue con la laptop, él comienza a desvestirse y a colgar su ropa, se pone su pijama, él quiere decirle que la quiere, que la ha extrañado, que la ama, que está enamorado de su cabello largo y que ella -si su vida fuera un estanque- ella sería un cisne rodeada de batracios, porque es la mujer más hermosa que ha visto y que ha podido besar, pero ella sigue riendo frente a la laptop, él se sienta al lado derecho de la cama, como siempre, agarra su libro, ella lo mira y le da un beso en la cara, él es feliz, no, no es feliz, piensa - ¿Cómo puede creer que puedo ser feliz con una migaja?- pero lo acepta, es feliz aunque herido lo es, aunque molesto lo es, ella se levanta y se va al baño él no se atreve a seguirla con la mirada, se siente dejado de lado, se sabe herido, la ira lo embarga, prefiere leer y ya no pensar como desquitarse, como hacerla enojar, de pronto se fija que la laptop está frente a él, no sabe si fijarse en la pantalla pero lo hace, se acerca y lee lo que está escrito en la pantalla, no lo puede creer, ahora espera que ella salga para amarla en cuerpo y alma, ahora espera, esboza una sonrisa, mientras lee en la pantalla de la laptop una foto de ambos con una leyenda que dice
JU TE AMO Y DESEO SER TUYA ESTA NOCHE
La lee una y otra vez en interminables segundos donde la ira paso a la alegría en silencio.
lunes, 27 de junio de 2011
Amanecer silencioso

Es una habitación bañada por los rayos del alba, una cama de dos plazas, acompañada de dos pequeñas mesas de noche a sus costados, una ventana cubierta por una cortina color marfil, en dicha cama hay una pareja que duerme, suena el despertador del lado de él, se despiertan, él bosteza, se estira, se levanta, eso sí, su pie derecho antes que el izquierdo, su cábala, camina hacia el baño, se asea, regresa a la habitación, la queda mirando, ella aun permanece acostada, él da un silbido y va de compras, ella sigue acostada, él regresa con una bolsa con panes y esta sonriendo mientras acaricia a su perro, que lo ha acompañado luego entra a ducharse, el perro lo sigue hasta su habitación, ella que esta acostada en la cama levanta la mirada, la dirige al perro, le queda mirando para luego sacarle la lengua, el perro al verla así opta por salir de la habitación, ella se levanta, camina a la cocina, pone a hervir agua y regresa a la habitación, comienza a ordenar la habitación, él sale del baño secándose después de haberse duchado, escoge su ropa y comienza a cambiarse, ella entra, se asea, sale y se dirige a la cocina, él ha terminado de cambiarse y se dirige a la cocina pero por el pasadizo se encuentra con el perro al cual abraza y besa, ella después de poner las tazas para el desayuno, que será café, sale de la cocina y lo queda observando él vestido de traje, como aquella primera vez, como todas las mañanas, él baja la mirada como aquella primera vez, como todas las mañanas, ella se le acerca y le acomoda la corbata, él le acomoda el cabello, luego él se agacha para acariciar la cabeza del perro, ella lo deja camina hacia la habitación, coge un cepillo para la ropa, lo mira molesta, él que estaba de cuclillas abrazando y jugando con el perro se pone de pie, la mira, le vuelve a sonreír y pasa su mano por el rostro de ella, ella en silencio y molesta le saca las pelusas del perro de su traje ayudada por el cepillo, luego baja la mirada al perro y le mira seria, el perro se retira, ambos caminan a la cocina, él se sienta, el perro se le acerca, él aprovechando que ella está de espaldas agarra un pan que lleva debajo de la mesa ella voltea, algo le comenta con la mirada con las manos mirando la taza, él mira la taza y hace que la entiende, pero debajo de la mesa él está agitando la mano con el pan y el perro se acerca, toma el pan y se retira fuera de la cocina, ambos se sirven el café, él agarra un pan, ella le acerca el queso, él toma la azucarera, ella cierra los ojos y da el primer sorbo de su taza, él se echa 3 cucharadas de azúcar aprovechando que ella tiene los ojos cerrados, ella abre los ojos, deja su taza de café y retira la azucarera y sólo le queda mirando, él comienza a beber su café, ella se pone de pie, camina hacia la puerta que da a la calle, abre la puerta, voltea a verle y él está sumergiendo un pan con queso en su taza, ella se apoya en el marco de la puerta y comienza a mirar el cielo, cierra los ojos, escucha que él ha terminado, lo escucha ponerse de pie que camina hacia ella, abre los ojos y su mirada al cielo es con tristeza, él se le acerca, la mira, ella con un abrazo lo ama, lo retiene, él le da un beso y se marcha, ella cierra la puerta, camina y agarra un pan de la mesa, sale al pasadizo con el pan y su taza, se queda un instante mirando al perro, está acostado comiendo un pan, piensa que debe ser el tercer o cuarto pan, no sabría decirlo y el perro no se lo dirá, se lleva el pan a la boca, se pone de cuclillas y acaricia al perro, le regala un sonrisa, se levanta y sigue caminando, entra a una habitación, deja la puerta abierta, pone la taza y el pan sobre una mesa, se sienta ve entrar al perro, se le acerca, toma el pan y se lo arroja, el perro lo toma y se acuesta a comerlo mientras la queda mirando, ella ve al perro que le acompaña y piensa que él está en el perro, siente que él está en ella y con ella y comienza a plasmar su tristeza y alegría en un lienzo, en silencio.

