La pequeña cabaña era testigo de cómo la noche cedía al tiempo, de cómo las estrellas iban despareciendo unas tras otra en el firmamento. En una habitación de la cabaña la oscuridad de la noche a pesar de que se resistía a marcharse lentamente cedía a los primeros rayos del día. En aquella cama un cuerpo abrió los ojos, vio el techo, bajo la mirada lentamente, pudo ver la puerta, la pared de enfrente, el closet, una silla, la cama, sus pies, sus sabanas, llevó sus manos a sus ojos, los frotó y luego se estiró y pudo escuchar el grillar de unos grillos que estaban fuera de la cabaña, se puso contento dado que pensaba que los grillos traían buena suerte, mirando al techo se dijo a sí mismo –Hoy día tendré la fuerza de voluntad para vivir- dicho esto se levantó se calzó unos zapatos, caminó hacia la puerta, la cual abrió lentamente, transitó por un pequeño pasadizo, abrió una puerta que lo llevó a la cocina en la cual buscó la tetera que llenó de agua y la puso a hervir, salió de la misma, caminó unos pasos por el pasadizo, abrió otra puerta que lo llevó al baño en el cual se aseó y se duchó, luego se dirigió a su habitación en donde se cambió de ropa, ya cambiado se fue a la cocina se sirvió una taza de café, se hizo un par de panes con queso, salió de la cocina, paso por una sala, abrió una puerta y salió a un pórtico, ya podía distinguir el sol entre las lejanas montañas, se sentó en una silla y mientras observaba el paisaje comenzó a tomar su café y comer sus panes. Finalizado su desayuno sacó su paquete de cigarros del cual extrajo uno que lo llevó a la boca, lo prendió y dio la primera calada, tomó al cigarro entre sus dedos lo quedó mirando y mientras exhalaba el humo se dijo a sí mismo –Es hora que salga a trotar todas las mañanas- acto seguido se quedó contemplando el paisaje.
Al mediodía lo fue a visitar un vecino suyo, lo encontró sentado en el pórtico, junto a él una pequeña mesa en la que había cuatro colillas de cigarros en el cenicero y una taza vacía, el médico certificó que llevaba muerto más de 30 horas.
Dicen sus vecinos que algunas veces lo ven trotando por las mañanas otras veces al mediodía y otras por las tardes, eso dicen, pero lo único cierto es que los grillos le grillan todas las mañanas.
Después de hacer el amor le dije que iría a comprar comida, no usaré el ascensor, utilizaré las escaleras, quiero pensar si solo debo marcharme sin un adiós o increparle su infidelidad, tengo el espacio y el tiempo suficiente, ella vive en el piso 14
He desenterrado un diamante En una mina profunda y oscura Mi tesoro es especial Más allá de todo vale la pena Mark Knopfler
Estaba sentado en el lado oscuro, solitario y alejado de aquel bar, se encontraba mirando la mesa, mientras las notas musicales de una canción cobijaban sus pensamientos, miró su vaso de whisky y pensó –Esta casi lleno… de vacío- y quiso sonreír pero no pudo. Se le acercó la mesera, puso sobre la mesa otro vaso de whisky, se quedaron mirando, él bajo la mirada, bebió lo último de su vaso que era poco, luego sacó su billetera y pagó, ella algo incomoda por la espera tomó el dinero y le dijo –Gracias guapo- -Disculpa ¿qué razas de whisky tienes?- le preguntó él mirándole a los ojos. -¿razas?- preguntó ella -Marcas, me referías a las marcas- dijo él. -Pues ¿de cual deseas?- -Un Jack Daniel’s es mi preferido- -¿deseas que cambie tu vaso?- -No, no, deseo una botella de Jack Daniel’s- -Bien, te la traigo guapo-
Mientras ella se alejaba él miraba su vaso y aquella canción le traspasaba el cuerpo, las voces de aquel dúo, los punteos de guitarra eran como gotas de lluvia que humedecían su alma, así se sentía en ese momento, siendo traspasado por gotas de lluvia, cerró los ojos, bebió y seguía escuchando.
-Aquí tienes tu pedido guapo- aquella voz lo regresó de nuevo a aquel lado oscuro, solitario y alejado del bar, antes de abrir los ojos completamente escuchó un golpe en la mesa, al abrir los ojos vio la botella de Jack Daniel’s sobre la mesa –Disculpa creo que te desperté de tus sueños- escuchó que la mesera le decía.
Le sonrió y le dijo –No, todo bien, solo pensaba en…- la quedó mirando y pensó que ella sólo quería que le pagara y no que le hablara, así que buscó su billetera.
-¿En qué pensabas?- le preguntó ella.
-Pensaba en las cosas que uno va descubriendo de uno mismo con el correr de los años, supongo es la madurez- la quedó mirando, sintió que ella le escuchaba y que a la vez trataba de entenderlo y agregó –es como extraer un diamante de la caverna más oscura que te puedas imaginar y esa caverna es nuestra alma-
Ella lo seguía mirando y escuchando atentamente solo le dijo –aja-
Él continúo –Es cuando producto de aquella reingeniería espiritual descubres que tienes algo bueno que ofrecerte y ofrecer a los demás, algo que rescatar dentro de ti, no sé si logras entenderme- le dijo mientras dejaba el dinero en la mesa. -Perfectamente, mira guapo, si has descubierto que tienes algo bueno dentro de ti y puedes ofrecerlo hazlo, serás feliz y esto hará feliz a las personas que te rodean y te quieren porque ojo estas personas son las más importantes- mientras recogía el dinero agregó –me parece que harías bien que lo que tengas que ofrecer lo ofrezcas sobrio, suerte guapo-
Él bebió un sorbo, dejó el vaso en la mesa, se puso de pie, caminó unos metros hacia la salida, vio su sombra, las luces, buscó a la mesera pero no la halló, sólo vio en aquel lugar oscuro, solitario y alejado del bar a la botella de Jack Danilel’s y al vaso casi lleno de vacío, ambos sobre la mesa y con una sonrisa se despidieron.
Siempre hemos querido un tiempo para poder leer y los fines de semana se suponen que son los momentos idóneos para poder realizar este placer, pero, casi siempre, terminamos haciendo otras cosas y no podemos leer, es más me atrevo a decir que muchas veces resulta ser una odisea el leer más de dos páginas de aquel libro que compramos hace poco mas de un mes y del cual ya hemos leído las primeras veinte páginas y nos falta por leer cuatrocientas páginas más. Cuando vemos el libro del cual no hemos avanzado ni la decima parte, lamentamos haberlo seleccionado, lo hicimos porque pensamos que con un libro tan voluminoso tendríamos como entretenernos algunas noches, pero resulta que termina siendo un compromiso y seamos sinceros, somos pocos los que nos sometemos a los compromisos de forma sumisa. Por lo tanto he decido dar algunas sugerencias, para que al llegar el día Lunes hayamos podido duplicar la cuota de hojas leídas.
Dichas sugerencias son:
1.- Desconéctese del mundo con esto no le estoy sugiriendo que se dé tremendo golpe y pase todo el fin de semana en estado de coma, no, lo que debe hacer estimado lector es prestar la computadora al vecino o a un familiar, pero le informo, la persona a la que usted preste la computadora debe ser de su total confianza, así evitará desagradables sorpresas el Lunes a raíz de que a la computadora le entro un virus o un troyano y cada vez que se conecte a internet lo primero que aparece es una página pornográfica y tenga que formatear la maquina y perder todos sus archivos que con mucho esfuerzo y tiempo usted pirateó. No solo la computadora deberá de prestar, también su celular pero conserve la batería y el chip, por si las dudas, sé que en este momento ya comenzó a plantearse si realmente desea leer el dichoso libro, dejar la computadora es mucho y ahora el celular eso va más allá de mucho, es prácticamente volver a los tiempos en el que el hombre vivía en las cuevas, es decir, usted se sentirá mismo Neanderthal o Cro Magnon o quien sabe en el peor de los casos, se sentirá el mismo eslabón perdido y no dudo que puede hasta deprimirse y llegar a pensar que no verá el Lunes porque se extinguirá en breve y todo por haberse desconectado del mundo, pero créame el placer mismo de la lectura y ver que está avanzando en su libro, le darán una satisfacción que no se la quitará nadie.
2.- Desconéctese de los amigos, familia, pareja y compañeros de trabajo es de vital importancia este paso, dado que es muy sabido que los amigos, compañeros de trabajo, pareja y familia son los grandes distractores que nos impiden el placer de la lectura, ellos con sus llamadas, invitaciones, conversaciones, etc. nos alejan del libro, por eso para este fin de semana usted deberá de informar a los amigos que tiene mucho trabajo, entonces ellos no se preocuparan por su ausencia y como le creen responsable, no se comunicarán con usted para nada, a la familia dígales que este fin de semana saldrá con sus amigos de camping y como su familia ya le conoce lo suficiente y sabe que cuando sale con sus amigos usted no quiere que le estén llamando, su familia se abstendrá de comunicarse con usted, además no se preocupe, la única fecha en la cual usted se comunica con su familia es en navidad, a su pareja le dice que tiene trabajo pendiente y que estará muy atareado, su pareja entenderá y no le llamará por todo el fin de semana, en cuanto a sus compañeros de trabajo dígales que usted y su pareja han arrendado una cabaña y que ese fin de semana usted estará desconectado de todos y en especial del trabajo. Imagino que la pregunta que se está planteando es ¿Por qué he de mentir tanto para poder leer?, le diré algo, las personas antes mencionadas no entenderán de buenas a primera que usted solo busca leer un libro, no, ellos pensarán que usted sufre algún desorden psíquico y/o emocional y que el síntoma más claro es la misantropía, porque claro, le preferirán a usted para contarle los últimos sucesos (por no decir chismes) en cuanto a la vida de fulano, mengano y zutano, que si se casó que si separó que si esto que si lo otro, detalles que no nos debe importar dado que tanto usted como yo no somos los biógrafos de nadie, aunque leamos biografías.
3.- Haga compras para el fin de semana el Viernes por la noche vaya de compras, dado que usted no saldrá por espacio de dos días de su departamento, es el momento oportuno para poder retomar la dieta que muchas veces deja truncada y a la vez podrá desintoxicar su organismo, para eso le recomiendo que compre muchas frutas en especial cítricos, uvas, manzanas, sandia, etc., compre la mayor diversidad de frutas con la cuenta su supermercado y que su bolsillo se lo permita y que a la vez sea temporada, a la vez le sugiero que compre agua mineral, y para no estar muy distanciados de los carbohidratos le recomiendo que compre pan de molde, uno que otro embutido, queso y una botella de su gaseosa preferida. Teniendo comida a la mano usted no se verá obligado a salir de casa por ningún motivo y esto evitará que usted se distraiga y deje de leer su libro. Además puede aprovechar esta salida para comprar otras cosas que necesita en su departamento por ejemplo comprar detergentes, alguna bombilla que siempre dice que comprara y no lo hace, puede comprar un disco, compre lo que necesite o crea que necesitara alguna vez, lo que si le recomiendo es que no se atreva a comprar un libro, a lo mucho unas revistas o el periódico.
4.- Realizar actividades complementarias es vital que usted tenga en mente otras actividades a realizar para el fin de semana y que no involucren necesariamente salir de casa, entre esas actividades tenemos por ejemplo lavar la ropa, puede aprovechar ese fin de semana para conocer hasta que punto tiene paciencia y lava bien su ropa y de paso aprovechar para saber cómo funciona la lavadora, otra actividad que puede realizar es la limpieza de su departamento, aproveche para limpiar aquellos lugares que pasan inadvertidos en un día normal, por ejemplo sacar las telarañas de los techos, limpiar su pequeña lavandería, barrer, trapear, encerar la casa en general, cuando le toque limpiar el baño le recomiendo que se ponga una mascarilla al momento de echar el ácido muriático, el sacasarro y el detergente con limón natural en el inodoro y en la ducha se formará un humo que es muy difícil de respirar y pueda que usted pase el fin de semana en el hospital por intoxicación, también le recomiendo que limpie las ventanas, demás está decir que estas actividades las puede realizar escuchando música y leyendo de forma esporádica el periódico, alguna revista y disfrutando de alguna fruta.
Resumiendo, como puede ver el fin de semana se proyecta completo podrá usted desconectarse del mundo y de los amigos dándose un tiempo para usted, a la vez se desintoxicará el organismo dado que comerá solo frutas y a la vez limpiando su casa hará ejercicios que incidirán en su salud, esto sin contar las veinte páginas del libro que esta leyendo.
Recuerde, el mundo no deja de girar porque no estemos conectados y si el Lunes sus amigos le comentan sobre la muerte de un artista o político famoso, el nacimiento de una nueva guerra o país, el accidente automovilístico o de aviación extremadamente trágico, o que los extraterrestres decidieron bajar a su ciudad y en la plaza mayor decidieron dejarse fotografiar y a la vez firmar autógrafos y todos sus amigos cuentan con fotos publicadas en alguna red social y hasta han etiquetado a los alienígenas o algún evento que haya pasado en ese fin de semana y que este en boca de todos, usted como estará en la más completa ignorancia y no tiene nada que aportar sólo le quedará preguntar, pero, como aún le queda algo de orgullo y dignidad, podrá al fin ir en contra de la corriente y como buen desinformado que estará y como no pretende hacer el ridículo ni pasar vergüenza, hablará de las veinte páginas del libro que leyó el fin de semana con mucho esfuerzo y preparativos previos, libro el cual, nadie pero absolutamente nadie leerá y no desea saber.
Mirando al niño y a su madre, se puso de cuclillas y les dijo lo siguiente mientras acariciaba la cabeza del niño: -Pues yo te digo que hasta hace poco tenía piojos pero use “Piojicid” y me los sacó al tercer lavado, te lo recomiendo por experiencia propia-
En un set de televisión un grupo de periodistas debatían de lo siguiente: -Señores no dejemos de lado la sinceridad de sus palabras- -Eso mismo, tienes razón, es un hombre muy sincero, otro hubiera callado- -Ojo, además no olvidemos que hablamos de las palabras del candidato presidencial que lidera las encuestas- -Pues si gana las elecciones tendremos la seguridad que nuestro presidente no tendrá piojos- -jajajaja- -Eso si, jajaja- -Jajaja, y saben, lo curioso de todo esto es que según una encuesta su popularidad se ha visto incrementada en los sectores C, D y E- -El pueblo se siente identificado y entendido, por eso lo respalda y son la mayoría- -A este paso las corporaciones no sólo contratarán a los políticos para que les faciliten su accionar por medio de leyes sino que ahora los políticos serán la imagen de estas corporaciones- -Jajajaja que locura dices, eso sería una total vergüenza- -Jajaja si contratan a los políticos ya no contratarán a los deportistas- -Jajajaja contratarlos para ser imagen, con lo desacreditados que están los políticos- -Cierto, quien les haría caso, jajajaja-
Memorándum N 152-DM-2012 De : Jefe departamento de Marketing. Para : Gerente de Finanzas. Asunto : Deposito a cuenta corriente. Por la influencia que tiene en los sectores C, D y E que representan un gran porcentaje de nuestro mercado es necesaria dicha inversión. Realizar el depósito a la cuenta cifrada XQSA-2-56. Se adjunta resolución de aprobación de directorio.
-Alo, departamento de marketing- -Hola, acabo de recibir tu memo- -Sí, debes realizar el depósito antes de las 17 horas- -Son las 16:37 horas- -Tienes 20 minutos, tiempo suficiente- -Ja, para no creerlo- -No te entretengas, saldrá por la televisión mañana en un pueblo joven- -Ok, chau- -Adiós-
Entró a la habitación, lo vio y le mostró una sonrisa -Papá ya llegaste- Se le acercó, le abrazo, le dio un beso en la frente y le preguntó -¿Qué estaba haciendo mi rey?- -Miraba la televisión- -¿Y qué dicen?- preguntó -Que ganarás las elecciones, por haber tenido piojos, papá ¿tú has tenido piojos?- -Realmente no, algún día te explicaré al respecto por ahora sólo te diré que es sólo política y negocios.
Esta canción está basada en el poema "Les feuilles mortes" del poeta francés Jacques Prevert y que cuenta con la música del turco Joseph Kosma, compuesta en 1945 ha sido interpretada y tocada por muchos cantantes músicos de jazz, yo lo veo como un tema obligatorio.
Las Hojas Muertas o Les feuilles mortes o Autumn leaves es una canción que colecciono así como otras canciones más, lo vengo haciendo desde hace más de una decada atrás, me fascina y envuelve la nostalgia de su ritmo y sus letras que son frontales-tristes-valientes-resignadas
Este tema rescata un momento de nuestras vidas, rescata a una persona, nos rescata a nosotros en sus notas, en sus letras, aunque estamos conscientes que sólo es un breve lapso de tiempo en el cual tendremos esa vivencia, vivencia que encapsulamos en minutos, vivencia que contemplamos, la sentimos, regalamos una sonrisa a lo que fue, damos media vuelta y ya recargados de olvido, podemos continuar hacia adelante, despues de haber recogido las hojas muertas del pasado.
Para esta ocasión les muestro las letras en castellano y una de las versiones que más me gustan.
Las hojas muertas (Poema) Jacques Prevert
Oh, me gustaría tanto que recordaras Los días felices cuando éramos amigos... En aquel tiempo la vida era más hermosa Y el sol brillaba más que hoy. Las hojas muertas se recogen con un rastrillo... ¿Ves? No lo he olvidado... Las hojas muertas se recogen con un rastrillo Los recuerdos y las penas, también. Y el viento del norte se las lleva En la noche fría del olvido ¿Ves? No he olvidado la canción que tú me cantabas.
Es una canción que nos acerca Tú me amabas y yo te amaba Vivíamos juntos Tú, que me amabas, y yo, que te amaba... Pero la vida separa a aquellos que se aman Silenciosamente sin hacer ruido Y el mar borra sobre la arena El paso de los amantes que se separan.
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo. Los recuerdos y las penas, también. Pero mi amor, silencioso y fiel Siempre sonríe y le agradece a la vida. Yo te amaba, y eras tan linda... Cómo crees que podría olvidarte? En aquel tiempo la vida era más hermosa Y el sol brillaba más que hoy Eras mi más dulce amiga, Mas no tengo sino recuerdos Y la canción que tú me cantabas, ¡Siempre, siempre la recordaré!
Titulo: No culpes a nadie Autor: Pablo Neruda (Poeta Chileno, 1904-1973)
Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tu has hecho lo que querías en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tu siempre has de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.
Tu apariencia y tus sentimientos son solo restos de tu pasado Parado con tus alas esperando que las cortinas caigan Iron Maiden
- ¿Cómo?, ¿Qué me estás diciendo?-
-Eso mismo, ¿no me entendiste?-
-A ver, aclárame lo que dices-
-No tengo que aclararlo-
-Si tienes que hacerlo, te pregunté ¿qué hago de mal en mi vida?-
-Y te lo vuelvo a repetir, simplemente en tu vida todo lo dramatizas-
- ¿Cómo demonios se te ocurre decir eso?, ja, ¿yo dramatizar?, ¿crees que no tengo la fuerza interna para salir airoso de los retos que me da la vida?, ¿crees que me envuelvo en un manto de frustración y me resigno a no pelear y sólo me pongo a reclamar?, ¿crees que deliro en gritos y dudas desesperado por no saber qué hacer?, ja… que poco me conoces.
Estando acostado y mirando a todas aquellas personas que le rodeaban -que no eran muchas- buscaba un rostro, al no encontrarlo sintió una profunda tristeza, aquellas personas le hablaban y él les respondía con una sonrisa. Su esposa –se casó en el último tramo de su vida- es su compañera, socia y amiga, la cual se le acercó, le preguntó como se sentía, él la miró y sus ojos se humedecieron, ella lo abrazó, le besó, le dijo que se recuperaría, le pidió que no tuviese miedo, no estaba solo.
Ella se equivocaba, él no sentía miedo estaba consciente que moriría, sabía que estaba agonizando, le quedaban días, y se encaminaba a morir de forma resignada, lo que ella ignoraba era que en los últimos años había luchado y se había mantenido vivo sólo porque tuvo la vana idea de que aquel rostro que en ese momento buscaba lo volvería a ver, podría acariciarlo, sonreírle, observarlo, pero no fue así, no lo volvió a ver y cuando estuvo convencido que no lo volvería a ver, dejó de luchar.
Miró a todos, pero esta vez no buscó aquel rostro, busco a su esposa, la llamó, le tomó de la mano, le agradeció todo lo que hizo por él, le pidió disculpas, le dijo que estaba cansado (realmente ya estaba cansado de esperar, eso no le dijo a ella) solo le dijo que dormiría, ella lo vio tranquilo como pocas veces y lo dejó a solas.
Hay diferentes formas de morir y supo que el olvido es una forma, después de muchos años de una impaciente-espera-deseada, se dio el gusto de morir dos veces y por eso camino a las sombras.
Tengo ganas de estar en Marte y el mundo que conozco taparlo con el dedo pulgar apuntando abajo.
Mis esperanzas de ser escuchado se pierden cuando cruzan la frontera de mi autismo.
Aquella era una hermosa tarde, el ocaso pintaba de naranja el cielo, recuerdo que la ciudad estaba tan bella, caminaba por el centro de la ciudad en medio de personas que transitaban, la acera es angosta, así que opte por caminar por la pista, de esta forma no me toparía con las personas, observaba los locales comerciales, crucé la pista, me detuve en una esquina, metí la mano en el bolsillo y saqué un cigarro, estando a punto de prenderlo me vi frente a la parroquia de San Francisco con su enrejado de un verde oscuro, su pequeño jardín con sus cuatro bancas dispuesta de frente de par en par, con algunos árboles que emergen entre el gras y las flores y ese camino empedrado que va desde la acera hasta la puerta de la parroquia. No supe cómo fue que llegué hasta ahí, de lo último que recordaba es que estaba a varias calles lejos de dicha parroquia.
Vi en aquel lugar un buen sitio para fumar, así que fue ahí que me dirigí, me senté en la primera banca, la más cercana a la acera, las otras tres estaban vacías, eso me agradaba, cuando estaba a punto de prender mi cigarro una figura se paró frente a mí, vestido de negro, con el cabello cano y esa mirada penetrante, me quedó observando, lo primero que pensé fue –No me dejará fumar- lo quedé mirando, tratando que me diga algo, se sentó a mi lado y me dijo:
-Bonita tarde- -Sí y el clima ayuda a disfrutarlo de forma placentera- agregué. -Tienes que venir conmigo- me dijo -¿Cómo?- pregunté.
Me tomó de la mano, nos poníamos de pie cuando sentí un golpe en el vientre tan fuerte que el dolor me hizo perder el conocimiento por breves segundos, caí de rodillas, comencé a respirar con cierta dificultad, mientras me tomaba el vientre, me llevé la mano izquierda a los ojos y respiraba y jadeaba, sentía que el dolor se disipaba dentro de mí, escuche una voz que decía algo que por el dolor y el mareo no había escuchado al comienzo, pero que conforme me pasaba el mareo y el dolor ya podía escuchar más no lograba entender.
Al abrir los ojos pude observar el cielo más azul que haya visto en mi vida, me quedé maravillado, sentí que me hundía, bajé la mirada mientras y observé las palmas de mis manos y estaban llenas de arena, me encontraba sobre arena, me puse de pie y me quedé contemplando el paisaje, estaba en la cima de una duna, que me permitía ver un extenso desierto, hasta donde alcanzaba mi vista, todo era arena, el cielo era azul y el sol sobre mí que quemaba, aquella voz que momentos antes había escuchado y que deje de hacerlo para ver en donde me encontraba, me sacaron de mi contemplación, busqué con la mirada de donde provenían y pude ver a aquel hombre vestido de negro que caminaba con mucha dificultad perdiendo el equilibrio y cayendo en la arena, baje corriendo y dando saltos con mucha naturalidad, como si conociera el terreno, por un instante recordé aquellos días en que practicaba sandboard.
Mientras me acercaba a ese hombre pude escuchar su voz cargada de molestia, ya estando a escasos metros de él y mostrándole una sonrisa traté de entender que me decía
- ¿Qué es esto?- fue lo primero que me dijo. -Parece un desierto- le respondí. -Lo es, si que lo es- lo dijo dando una mirada general del desierto. -Aja, si- le dije -Acá no hay vida ni la habrá- me dijo mirándome a los ojos. - ¿Es necesaria?- le pregunte. -Claro que es necesaria, yo necesito que haya vida- al oír eso, me pareció tan extraño, que lo quedé mirando de forma sorprendida, a lo que él me entendió –Por lo visto no te das cuenta, este desierto es tu alma, acá esta lo bueno que ofreces a los demás y mira que ofreces, nada, absolutamente nada, tienes el alma árida, sin frutos, sin vida, está seca, no nos sirve para los planes divinos- Yo lo seguía mirando, estaba muy confundido, no entendía a que venía tanto discurso, me miró y me dijo –No eres útil para Dios-
Dicho esto, vi como sus ojos a través de la mirada me envolvían, cerré los ojos tratando de evitar esa mirada, al abrirlos, seguía sentado en aquella banca de cemento frente a la parroquia, comencé a observar mi entorno y ya empezaba a anochecer, veía los postes de iluminación pública con los faroles encendidos, mi cigarro estaba en el suelo, estiré mi mano, lo recogí y mientras lo llevaba a la boca observaba mi entorno tratando de hallar respuesta alguna a lo que me sucedió, puse el cigarro en mi boca y mientras buscaba el encendedor escuché decir: -Fumar en exceso reduce el tamaño del pene- Levanté la mirada, frente a mí estaba un anciano vestido con un traje blanco y llevaba un baston, le esbocé una sonrisa y agregué -Además da cáncer y son 10 minutos de vida por cada cigarro- -Ofrece muchas ventajas para una muerte inmediata- me dijo -Las da si y con mucho placer- le dije en el momento mismo que prendía el encendedor.
Pude ver que se me acercó con un caminar apresurado, entonces me puse de pie para enfrentármele, pero de pronto era de noche, estaba de pie sobre una piedra, frente a mí un pantano, en medio de esa oscuridad pude distinguir un árbol seco, enmohecido y muerto que estaba en la orilla del pantano, por mi lado derecho pude distinguir una tundra que se mezclaba con la oscuridad y se hacía eterna, a mi lado izquierdo pude distinguir a los lejos los restos de lo que alguna vez fue un bosque. Dicho lugar me resultaba tan familiar.
Escuché vociferar a alguien, observé el pantano y pude ver que alguien salía de el, era el anciano que segundos antes me había hablado cuando estaba sentado en la banca, lo vi gatear para que pueda salir del pantano, su ropa misteriosamente permanecía blanca, poniendo el bastón de forma horizontal y señalando su entorno me dijo: -Tu alma es una porquería, acá no se puede vivir- Lo miré, vi el paisaje oscuro, desolado, enmohecido y solitario y le pregunté - ¿Así no es el infierno?- - ¿Quién te ha engañado de esa forma?- me preguntó. -Realmente no tengo una idea clara- le dije. -Este lugar no me sirve es oscuro, escondido, alejado, ni frio ni cálido, más parece un refugio para aliviar los dolores de los errores que para pasar penas.- -Pero el acto mismo de enmendar los errores es doloroso, se le puede interpretar como un suplicio, una pena- le dije. -Pero este lugar no aloja esperanza alguna por lo tanto carece de engaño y sin engaño no hay manipulación, no hay sometimiento, por eso es necesaria la esperanza- Me replicó –No me sirve tu alma-
Al oír esto me quedé pensando en esas palabras, quise preguntar qué es lo que realmente me quería decir, al mirar me di cuenta que estaba de pie y frente a la parroquia, me senté en la banca, noté que tenía el encendedor encendido y el cigarro en la boca, con cierta dificultad por los nervios encendí el cigarro, guardé el encendedor en mi bolsillo, di una bocanada y lentamente comencé a mirar a mi alrededor para saber donde estaba, para tener cierto control, sentí frio, supongo que se debió porque ya había anochecido, la ciudad ya contaba con sus propias luces.
Caminé hacia mi departamento, sumido en la más completa confusión y miedo, ya estando en el, me dirigí al baño, me quedé contemplándome al espejo, abrí el grifo del lavabo, recogí algo de agua en mis manos, me lavé el rostro, viendo mi rostro afeitado, mis ojeras, me puse a pensar en lo que sucedió, me pregunto a mí mismo si será cierto que mi alma es inhabitable, en donde no se puede alojar el bien porque es árida y seca, en donde no se puede alojar algo de maldad porque carece de esperanza, un alma donde sirve de refugio dentro de su húmeda soledad, un alma donde no hay un oasis de felicidad, solo un mar de completa soledad, me miro y creo comprender el porqué nadie me acompaña, me pregunto ¿A dónde piensas que estás yendo?, ¿ esto es libertad?, no encuentro respuesta, si nadie puede habitar mi alma, está bien, me conformo con eso, total es lo que tengo, una aridez que no mata pero agoniza, una ciénaga que sirve de refugio en medio de la oscuridad, en fin, me vuelvo a mirar al espejo, me regalo una sonrisa, realmente me gusta de entre todas las sonrisas que creo tener, salgo del baño, camino hacia mi cama, veo la foto de una mujer, me gusta su sonrisa, amo esa sonrisa, si nadie puede habitar mi alma, si sólo yo la puedo habitar no tiene sentido que me vuelva a preguntar, ¿A dónde piensas que estás yendo?.
Tenía muchas visiones y ambiciones para los dos, veía un mundo que siendo mágico formara parte de este mundo real y que ese mundo sería de los dos y para los dos.
Ambicionaba dar todo de mí, lo mejor, lo coherente, lo perfecto, siendo yo alguien imperfecto, incoherente y de lo peor, me sentía seguro de darlo, estaba convencido de eso, cada pensamiento, cada sentimiento me llevaba a realizarlo.
Nunca imaginé lo duro que puede resultar ser el Dios creador de un mundo que no se puede adaptar ni formar parte de la realidad, aquellos sueños de viajar por nosotros y por el mundo para conocernos en medio de sonrisas y confesiones quedaron en mi imaginación.
Imaginé tantas cosas, creyendo saberlas pero las desconocía y desconocía de muchas más, enfrentarme a mi naturaleza fue duro, dominarme me resulto peor, pero tenía la fuerza interna que me daban mis sentimientos y fue así como poco a poco lidie conmigo mismo, con mi naturaleza y sabes era feliz, por eso continué adaptándome y cambiando para formar parte de ese mundo.
Ante todo confieso que aún no he logrado reeducarme del todo, duele ver como se desmoronan los sueños, recoger por las noches los escombros de un día soñado que no se realizó, pero ya di más de dos pasos, puedo decir que he cambiado, algo, pero he cambiado, sé que ya es tarde, eso lo sé, porque tú para mí fuiste el primer amor de mi vida y yo para ti fui sólo un amigo.