domingo, 24 de junio de 2012

Si quieres ver el mundo mira está debajo de tus pies





Aquel que tiene ideas diferentes es llamado un loco hasta que sus ideas triunfan (Marcelo Bielsa)
entonces es ahí donde se convierte en visionario (Ju)


Hoy me he despertado con unas ganas de escribir pero confieso que no tengo algo concreto sobre que escribir, me siento en el más amplio, desconcertante y porque no desesperante limbo, un lugar en donde las ideas se han evaporado, los sentimientos se han disipado en el ambiente, observo y miro dentro de mí tratando de hallar una imagen, una idea a la cual aferrarme cual naufrago se aferra a un pedazo de madera para no hundirse y morir ahogado, así me siento ahora.

En este momento podría hablar de cualquier tema, lo podría desmenuzar, podría hablar de algún hecho histórico, de algún personaje, de algún tema de índole social y que me permita vertir mi rechazo al sistema pero, acá estoy escribiendo cosas sin sentido, buscando un puerto al cual arribar con la única esperanza de tocar tierra, de llegar a esta realidad a la cual rechazo, no me gusta pero que he logrado adaptarmey todo por las injusticias que he sido testigo y a la vez victima, realidad que tras un análisis ahora puedo decir que entiendo y hasta sin justificar secundo, aunque esto signifique que muchos de mis sueños e ideales se hayan ido por el inodoro de la realidad, lo duro fue aceptarlo en su momento, aunque confieso que eso también fue un estímulo, el sentirme solo con unas ideas que nadie entendía o que en su defecto eran demasiado infantiles pero que aún conservo (no bajé la palanca del inodoro), esta realidad en la cual he sido verdugo, realidad que ha castigado a muchas personas a través de mí, no puedo asumir un rol que no me corresponde y soy sincero al decir que he sido una basura y quién sabe lo seguiré siendo por mucho tiempo, soy un ramillete de contraindicaciones (cual remedio), fui un instrumento de mis pasiones y mis dudas y dañé a quienes solo me han querido. Hoy miro al ayer, a las personas que han pasado en mi vida pero no logro recordarlas del todo y eso me hace bien, porque no puedo pensar en algo o en alguien en concreto, que si lo hago me llevaría a sentir y creo que me envolvería la nostalgia y los errores que cometí martillarían mi alma y mi cerebro, por esa razón escribo porque estoy consciente que estoy inconsciente...

Pero yo sé que en algún momento saldré de este limbo, tocaré tierra y los recuerdos a través de las voces, los rostros, los objetos regresarán a mí, no me tomarán por asalto porque los espero, esta vez estoy preparado para hacer las cosas bien, para salir airoso enfrentarme a retos cada vez más grandes pero también sé que la realidad se encargará de condicionar hasta donde puedo llegar, pondrá a alguien frente a mí y me dirá que no forma parte de mi vida o que nunca lo hará y que deba redireccionar mis sueños y frenar mis expectativas y yo trataré de buscar en ese momento una conducta, un pensamiento, un sentir que me permita asimilar lo que leo y escucho y ver como si fuera una estrella fugaz que lo que visualicé se extingue en el horizonte. Y no podré y no deberé de culpar a nadie en especial a mí, porque ese es el secreto de lidiar con el fracaso y el dolor, no buscar culpables sino soluciones o respuestas que nos permitan dejarlos a un lado, en el pasado y seguir para adelante.

Saben, ahora cuando arribe a tierra lo primero que haré será ver mis pies, no miraré al cielo ni mucho menos al horizonte, no para nada, lo primero que haré es saber donde estoy y para eso lo primero que haré es ver mis pies porque algo si he descubierto en esta vida... si quieres ver el mundo mira está debajo de tus pies.

 





domingo, 10 de junio de 2012

Los años no pasan en vano





Porque decidimos dejar lo mejor que vivimos y viviremos en el ayer

Ju


Hace pocos días atrás tuve la suerte de re encontrarme con viejos amigos del barrio, la verdad que fue muy grato volver a verlos, como se podrán imaginar hablamos del pasado, con las anécdotas saltamos de un momento a otro, de un tiempo a otro, todo en medio de risas, en todo momento tratamos de justificarnos pero la verdad es que terminabamos riéndonos de nosotros mismos, de nuestra inocencia, la comparamos al presente y vemos en nuestros hijos ese algo que alguna vez nosotros hicimos y pensamos pero que ahora nosotros tras la experiencia acumulada por los años vividos nos percatamos y entendemos, supongo que así nos veían nuestros padres, pero eramos adolescentes y nos faltaba lo que hoy tenemos, en parte comprendo ahora que ahí radicaba gran parte de nuestra rebeldía. Puedo afirmar que con cada anécdota que evocábamos descubrimos como íbamos madurando.

En medio de risas y tomaduras de pelo nos dirigimos a un restaurante cercano donde degustamos un rico ceviche y lo curioso fue que todos coincidimos en pedir una gaseosa y no unas cervezas, digo que fue curioso ya que la última vez que nos vimos, aproximadamente hace más de una decada atrás, pues todos bebimos hasta perder el conocimiento y claro al día siguiente todos preferimos descansar y ya no nos pudimos ver para despedirnos, simple y llanamente conforme nos embriagábamos nos ibamos despidiendo.

La cuestión es que cuando comíamos hablamos de las personas que conocimos y de las que desconocimos, aquellos amigos en común que siguieron su propio camino y que solo uno que otro volvió a ver, evocamos los viejos amores, amores estos que nosotros conocimos y hasta ahora guardamos uno que otro secreto que vamos sacando a la luz conforme se dan los re encuentros, hablamos de los lugares, personas y potajes que conocimos, relacionándolos con circunstancias del pasado, creo que lo relacionamos por pura melancolía por no querer dejar en el olvido lo vivido, claro también hablamos de la realidad del país. Cuando salimos del restaurante, camino a la cochera nos pusimos de acuerdo para jugar futbol al día siguiente pero antes vernos en la noche e ir por ahí a algún centro nocturno, ya no somos los adolescentes que llegaban a un nigth club hablando como argentinos o españoles con la sola idea de impresionar a las bailarinas y que al sacarlas no nos cobren (muchas veces por no decir todas nos funcionó) al menos ahora ya somos adultos y podemos darnos el lujo de ciertos gastos. De pronto mientras caminabamos en medio de risas escuchamos una voz que nos sacó de nuestro diálogo y nos hizo voltear a todos al mismo tiempo

-Señor, señor-

Entonces vimos a una señorita que se acercaba a otro sujeto con unos papeles y conversaban, de pronto mis amigos y yo nos quedamos mirando, en ese momento aquella imagen del amigo de hace más de una decada atrás dio paso al amigo de ahora, nos fijamos por primera vez en nuestras arrugas, en nuestras canas, en nuestro vientre mirando a la nada y en silencio pudimos escucharnos mutuamente diciéndonos:

-Los años no pasan en vano-



domingo, 3 de junio de 2012

¿Pesimista yo?



Caminaba tranquilamente con mis hijos, íbamos rumbo al mercado central para disfrutar de un delicioso y económico desayuno a base de jugo y un pan con pollo, admito que a estas alturas de mi vida ya me he resignado a aceptar el poder que tiene el sistema sobre todos los habitantes de este planeta, así que ahora inculco en mis hijos el ahorro, en un principio me mantuve reacio, reaccionario a con el sistema y sus “enseñanzas”, pero tuve que aceptar que lo más inteligente que podía hacer es amoldarme dado su gran poder, pero esto no es sinónimo que yo haya claudicado, que me haya rendido sino que más por el contrario aprovecho sus falencias para dejar en claro que no estoy dominado y que no estoy sometido… aunque parezca.

Como dije iba caminando de los más tranquilo riendo con mis hijos y de pronto me detiene una reportera con su camarógrafo que con una amplia sonrisa y muy feliz me dice:

-¿Señor quién gana esta tarde?-

La quedé mirando y le dije:

-La verdad no lo sé y poco me importa realmente, sé que lo que oirás va en contra de todo lo que has escuchado hasta ahora y definitivamente lamentarás el haberme pedido hablar, pero acá estoy y te diré que no voy a expresarte alegría alguna por el partido que se llevará a cabo, pero te diré que una selección como la nuestra que tiene cerca de 90 años perteneciendo a la FIFA sólo ha conseguido dos copas a nivel de selecciones en el 39 y el 75, luego ha sido un derroche de mediocridad, que hemos tenido buenos jugadores no lo discutiré, pero eso no deja de lado lo mediocres que hemos sido, lo triste de esto es que las personas no se dan cuenta cómo las corporaciones, sean estas una empresa de telecomunicaciones, una cervecería, un marca de ropa deportiva, medios de comunicación, etc. las manipulan, las conducen como ganado a donde ellos quieren llevarlos, lo que me molesta es que les inducen a creer que ser “patriota” es amar a tu selección y por consiguiente te llevan a venerar a once sujetos que son unos fracasados vistiendo la casaquilla de este gran país, porque está claro que ser patriota es embriagarte con determinada marca de cerveza ya que estás “convocado” o ver los partidos de tu selección en determinado canal y claro todo esto vistiendo la camiseta de tu selección pero de una determinada marca deportiva, ¿te das cuenta lo que es ser patriota hoy en día?, ser patriota no es trabajar para sacar adelante a tu familia, pagar tus impuestos y tener un amor a tu país y un respeto a los países vecinos, no que va, el sistema, mejor dicho las corporaciones han inducido a la masa a creer que se es patriota arengando a tu selección porque es “el equipo de todos” y la masa en vez de exigir resultados y sobre todo independizarse del condicionamiento impuesto se ha dejado llevar y manipular a tal punto de dar por sentado cual axioma que se es patriota si se va al estadio a arengar a los jugadores del “equipo de todos” con todo ese montaje, con toda esa parafernalia que sólo sirve para manipular a los que no desean ver lo que está detrás del cristal y que sólo se conforman con la imagen tenue en el cristal, porque a la larga gane o pierda el "equipo de todos" ellos habrán tenido su respectiva ganancia ¿y la masa?.. bueno que sigan soñando, total que importan sus sueños y deseos mientras se tenga ingresos porque son manipulables con cosas superfluas y te digo que yo no soy menos patriota que aquél sujeto que irá al estadio a gritar por el “equipo de todos” o porque no me embriago o porque diga a viva voz que nuestra selección cuenta con jugadores que son unos fracasados o porque no me dejo manipular, pero créeme en algún momento alguien me dirá que soy un resentido hasta me pueden llamar traidor y que me vaya del país, pero sabes, cuando veo a esas mismas personas arengando y fecundando otra vez el sueño de una clasificación a un mundial tras un nuevo fracaso, miro al sistema y no me queda más que aplaudirlo, para finalizar te digo, no sé quién gane, eso poco me importa, con tal que se juegue de corazón y se deje todo en la cancha, no soy parte de la masa por eso lo ignoro, pero no negaré que debo saber algo, por cultura general-

Cuando terminé de decir eso, la reportera tenía en la cara una mueca cómo diciendo ¿qué paso?, ¿qué fue todo esto?, luego miró a su camarógrafo y le dijo:

-Vamos más allá, la primera entrevista y tenía que tocarnos un pesimista, espero que no nos haya salado el día-

Los vi alejándose y en mi cabeza tenía una sola pregunta

-¿Pesimista yo?-


viernes, 1 de junio de 2012

Es simplemente nadie




La noche era fría, algo inusual debido a que los días pasados hizo mucho calor. La ciudad estaba parcialmente dormida o esa era la impresión que él tenía, debido a que por donde transitaba o por donde él había estado, la ciudad no estaba dormida es más estaba celebrando en medio de música y alcohol, pero ahora que él se alejaba lentamente, sin haberse despedido tenía la sensación que la ciudad dormía por partes, y que curiosamente al amanecer la parte despierta dormirá y la parte dormida entrará a la vigilia -lo que uno descubre cuando no sabe en que pensar- se dijo así mismo


Ella observó a un sujeto que venía caminando lentamente con la cabeza gacha fumando un cigarro, con la mirada perdida en la acera, como si barriera con la mirada, cuando lo tuvo cerca le dijo -Hola-

Él la quedó mirando, algo sorprendido llevó la mirada hacia arriba y sin ver algo en concreto, luego la miró y le respondió –Hola-

Ella no pudo evitar sonreír, le pareció algo tan gracioso como la había saludado, lo miró y le preguntó

-¿qué haces?-

-Camino a mi cuarto – le dijo esbozando una mueca que se transformó en una leve sonrisa.

-Oye dime, ¿estás solo?- preguntó ella.

-Asumamos que… acompañado de una borrachera-

Ella al escucharlo se puso a reír y él agregó –pensé que dirías que es buena compañía-

Ella seguía riendo, luego lo miró a los ojos y le dijo –ven conmigo-

Él la quedó mirando y le dijo –no puedo-

-¿por qué?- preguntó ella y agregó -¿acaso te espera tu novia o eres maricón?-

-No es eso, sólo que estoy borracho y quiero ir a dormir- le respondió

-Ven conmigo, te voy a hacer feliz- le dijo mientras le sonreía

-Lo siento no puedo, además ya soy feliz- le respondió

-Ya pues papito, ven conmigo, te haré muy feliz- le insistió

-No gracias, estoy ebrio, sólo deseo dormir, buen día niña, chau- al decir esto comenzó a caminar alejándose de ella.

Le quedó mirando aquel sujeto que se alejaba la había hecho sonreír y de una forma natural y espontánea además la había rechazado no con un insulto sino con respeto, hasta su despedida había sido respetuosa, le pareció extraño todo lo que había vivido, trataba de tomar control del momento, ¿quién podría respetarla?, se preguntaba a sí misma y no podía quitar la vista de aquel sujeto que se empequeñecía conforme se alejaba de ella, lo miró y sintió algo, pero no supo realmente que es lo que sentía, se esforzó por pensar pero mientras lo intentaba una voz la regresó a donde estaba:

-¿cómo es?- le dijo una voz que provenía de un sujeto delgado, de tez cobriza o eso parecía a esa hora. Ella ni lo miró solo dijo:

-S/20,00 la hora- él sujeto la quedó mirando de pies a cabeza como quien evalúa una mercancía

-¿el servicio completo?- volvió a preguntar el hombre.

-S/30,00- respondió ella

-Bien vamos- le abrió la puerta de un carro, ella no supo en que momento ese sujeto había llegado en carro, pero le daba lo mismo el que venga en carro o caminando pero que venga con dinero era lo que realmente le importaba.

Cuando llegaron a la esquina y el carro dobló a su derecha ella lo volvió a ver a él, caminando con esa misma mirada que barría la acera, sintió un extraño deseo de bajarse… pero bah que tontería

-¿qué, ese tipo es tu marido?- escuchó que le preguntaba el sujeto al volante, porque de seguro había notado su nerviosismo.

-Nooo, no sé quién será, dime ¿cómo te llamas papito?- preguntó, escuchó un nombre pero no escuchaba realmente sólo miró la calle vacía y pensó

–es simplemente nadie-