martes, 18 de septiembre de 2012

Pájaro Azul





Hay un pájaro azul en mi corazón que

quiere salir

pero soy duro con él,

le digo quédate ahí dentro, no voy

a permitir que nadie

te vea.


Hay un pájaro azul en mi corazón que

quiere salir

pero yo le echo whisky encima y me trago

el humo de los cigarrillos,

y las putas y los camareros

y los dependientes de ultramarinos

nunca se dan cuenta

de que esté ahí dentro.


Hay un pájaro azul en mi corazón que

quiere salir

pero soy duro con él,

le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres

hacerme un lío?

¿es que quieres mis obras?

¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros

en Europa?


Hay un pájaro azul en mi corazón

que quiere salir

pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir

a veces por la noche

cuando todo el mundo duerme.

le digo ya sé que estás ahí,

no te pongas triste.


Luego lo vuelvo a introducir,

y él canta un poquito

ahí dentro, no le he dejado

morir del todo

y dormimos juntos

así con nuestro pacto secreto

y es tan tierno como

para hacer llorar

a un hombre,

 pero yo no lloro,

¿lloras tú?


 
Charles Bukowski, bautizado como Heinrich Karl Bukowski (Andernach; 16 de agosto de 1920 - Los Ángeles; 9 de marzo de 1994)

 



domingo, 9 de septiembre de 2012

Llenando el silencio con miradas




-¿Sabes cuál es la diferencia entre tú y yo?-

Él la quedó mirando y le respondió –No lo sé-

-Yo tampoco lo sé- le dijo ella mientras reía

-¿Me seguirás queriendo mañana?- le preguntó él

-El mañana no existe, es solo una invención del hombre, yo te quiero ahora en el presente, mi vida tiene pasado y presente y tú eres mi presente, desde hace un presente atrás- le respondió ella.

Él la quedó mirando, se alejó unos pasos y se sentó en un sofá, ella se le acercó, se puso de rodillas ante él, le miró a los ojos, le sonrió, luego se sentó en su pierna. Entonces él le dijo:

-Yo quiero que sepas…

Ella le cortó con un beso, mirándole a los ojos le dijo:

-No digas más cosas, solo llenemos de amor éste silencio dejando que nuestras almas hablen y se entiendan a través de nuestros ojos, a través de nuestras miradas-







miércoles, 5 de septiembre de 2012

Haciendo de abogado del Diablo




“Si yo creyera —dice Lorenz— que el hombre es la imagen 'definitiva' de Dios,
entonces no tendría mucha confianza en Dios.”

Habrá que pensar, en consecuencia, como ciertos gnósticos, que a nosotros no nos creó Dios,
sino el Diablo, en un momento en que Dios estaba descuidado.


Hace poco entré a una sala de chat y me encuentro que estaban hablando de Dios, bueno es uno de los temas recurrentes en las salas de debate. Así que mi primera opción fue buscar el mute para solo leer, pero viendo que no tenía más que hacer (acababa de terminar de leer) opté por escuchar, así fue que no pasaron unos segundos de estar prestando atención y ya comenzaba a reír, lo digo sin afán de burlarme, después de escuchar a 5 personas ya lo tenía claro, Dios es culpable de todo, absolutamente de todo, pueden ustedes imaginar cualquier suceso y Dios será culpable, así de simple, como que la creación de Dios -el hombre- ha aprendido a culparlo, cual hijo que culpa a su padre por lo que es.

Comenzaré diciendo que mi creencia es humilde comparada con la de otros creyentes, yo creo en Dios, pero mi Dios siendo omnipresente, invisible, inteligente y poderoso no es antropomorfo, es simplemente energía y está en todas partes, yo no me creo a imagen y semejanza de Dios ni imagino a Dios a mi imagen y semejanza, para nada, mi fe es básica, punto, mi Dios tiene sus propias formas de llegar a mí, no me ha hecho llegar sus leyes talladas en una piedra, escritas en una tabla o vía sms, no, para nada, lo hace a través de las personas, la naturaleza, los animales, muy ecológico él, mi Dios no creo que me permita tener 4 esposas o me permita casarme con una niña de 9 años, mi Dios lo deja todo a mi capacidad de raciocinio, mis valores y mis principios, muy sencillo él.

Conforme escuchaba como iban atacando a Dios opté por una postura de defender al indefendible, noté que culpan a Dios por los niños hambrientos en el mundo, por el cáncer, por el SIDA, por las guerras, por los desastres naturales, porque llegas tarde al trabajo, porque se murió el perro o el canario o cualquier otra mascota, porque tu pareja te abandonó, porque se murió el vecino de cuchocientos años de edad, porque se murió un niño que conoces o no, un adolescente, tu abuela, tu primo, tu hijo, tu tío, porque tú o tu amigo tiene un hijo con Trisomía 21, porque van a cerrar la empresa donde trabajas, porque tienes algún dolor en el cuerpo o alguna enfermedad, porque se te va el internet, porque hay curas pederastas, porque está lloviendo en verano, porque salió el sol en invierno, por algún accidente, y lo que es aún, peor porque las cosas no te salen como quieres te entregas al dramatismo y repites tantas veces… ¿Por qué Dios Mío, por qué?.

O sea, culpar a Dios se ha vuelto en algo cotidiano hoy por hoy, el hombre ha optado por culpar a Dios, más casi nunca le agradece y eso que creen en él o no creen, los ateos dicen no creer en Dios, porque ellos dicen que si existiera Dios no habría tanto dolor y maldad en el mundo, pero como este mundo es un derroche de sufrimientos y traiciones, como que debe haber un responsable, entonces culpan a Dios, lo gracioso es cuando desean atacar a todas las religiones se enfocan en el Vaticano, la Biblia y el Corán, se enfocan en la forma, apuntan a lo tangencial pero dirigirse al fondo en sí, pocas veces.

En resumen, el hombre agradece a la suerte si algo le sale bien, pero si las cosas le salen mal o adversas culpa a Dios, yo que soy un fiel creyente de la causalidad y no de la casualidad, pues estoy abiertamente en contra a pesar de mi ausencia de fe a con el Dios antropomorfo, creo que si tu organismo, tu cuerpo, genera alguna enfermedad es porque tú brindaste las condiciones para que se activara la enfermedad o te contagiaras, la promiscuidad sin protección es bien sabida que es la responsable del gran porcentaje de las ETS y del SIDA, el cáncer se genera por cómo nos hemos alimentado y en algunos casos por los vicios que tenemos, los niños que sufren de hambruna en el mundo es culpa de quienes teniendo el poder y el dinero no hacen algo por no solo hacer llegar la comida a quienes la necesitan sino también porque no son capaces o simplemente no desean brindar empleo para los padres de estos niños, ya sea por cuestiones políticas, sociales, económicas, etc., sumado a esto fomentan el desplazamientos de comunas enteras, la muerte es el complemento de la vida, yo pienso que la muerte es el premio a una vida sea ésta bien o mal vivida, pero vida al fin, es sabido que las mujeres que salen embarazadas a partir de los 35 años tienen un alto porcentaje de tener hijos con Trisomía 21, yo creo que todas las religiones tienen las puertas abiertas para que alguno de sus creyentes con esfuerzo, entrega y convicción sean quienes orienten al rebaño para llegar al Dios respectivo, no me imagino a Dios poniendo su mano sobre la cabeza de la persona que desea cura para escanear su mente y espíritu y decir –Éste no califica porque es un enfermo mental y nos va a desacreditar- creo que culpar a Dios por los curas pederastas es tan ridículo y desacertado como decir –el diseño de aquella casa no me gusta porque el perro que la cuida muerde- ya pues!!!.

Lo que quiero decir es que el hombre es simplemente irresponsable, ciego y cobarde por el simple hecho que no acepta, no admite las consecuencias de sus actos, prefiere achacarlos, trasladarlos a Dios -creyendo o no en él-, total se nos ha dicho que Dios prefiere a las ovejas descarriadas que a las ovejas sumisas, pero ocurre que si uno no está informado, entonces no entenderá a la vida en su real dimensión.

Ante una real existencia de un Dios antropomorfo y por alguna causalidad basada en la casualidad yo le llegara a conocer, le diría –Al fin solos, ya nos conocemos- y claro indagaría el porque siempre se ha comunicado a través de algunos hombres para hacer llegar su mensaje a todos, le diría que lo veo como un Dios timorato ante las mujeres, y que el colmo fue mandar a uno de sus arcángeles para decirle a María que la embarazaría y encima con una ayudita del Espíritu Santo, todo un nerd, y si Dios me permitiera una pregunta le preguntaría -¿Quién mató a Kennedy?-

La cuestión es que ante el ataque que sufría Dios, dado que si veo a una persona o a una minoría atacada yo los defenderé, entonces me convertí en su escudero y como puede quedar perfectamente entendido todos en aquella sala comenzaron a atacarme, hice hincapié en la miopíacobardeignorante de las personas que atacan a Dios, esto fue motivo para ser expulsado de dicha sala y todo porque decidí hacer el papel de abogado del diablo.





domingo, 2 de septiembre de 2012

Ahora si soñaré




Todo estaba oscuro, tan oscuro que en un momento no supo si debía seguir caminando, detenerse o ponerse a gatear, la oscuridad era absoluta, a tal punto que dejó de caminar para comenzar a arrastrar los pies, para no caer o tropezar con algo, a lo lejos pudo divisar una luz pequeñísima y se dirigió a ella lentamente mientras arrastraba los pies, conforme se acercaba su miedo crecía pero no podía evitar sentirse atraído por aquella luz.

Poco a poco comenzó a distinguir una figura, cuando estuvo a escasos metros lo distinguió claramente, era un hombre vestido de traje, sentado en una silla de piedra, estaba de perfil mirando a su lado derecho, en la mano izquierda sostenía un bastón y su mano derecha estaba extendida dirigida hacia su lado derecho como queriendo llegar o tocar un punto fijo en la oscuridad y llevaba puesto un sombrero de copa.

Cuando estuvo a un par de metros quiso decirle algo pero no pudo, tenía la boca seca, se mojo los labios mientras respiraba hondo, de pronto la figura que hasta ese momento se había mantenido inmóvil, se movió, le quedó mirando, se arregló el sombrero, se puso de pie, caminó unos pasos hacía él, cuando estuvo frente a él le asestó un golpe en el pecho que lo hizo volar por los aires. Cuando cayó al suelo intentó levantarse, sintió que algo caía en su pecho de pronto comenzó a aclararse todo o sus ojos se habían acostumbrado a la oscuridad y vio aquel sujeto sobre él, entonces el sujeto se sacó el sombrero y le dijo:

-Yo soy tu camino, tú eres yo, yo soy tú-

Aquel sujeto se puso de pie, comenzó a caminar con los brazos abiertos tarareando alguna canción que Él distinguía pero no recordaba el título ni las letras, luego se puso a bailar solo, Él se levantaba lentamente, lo quedó mirando asustado y sorprendido al verle cantar y danzar de forma muy graciosa, ya de pie se llevó la mano al pecho, le dolía, y seguía mirando asustado, aquel sujeto del traje se dio la vuelta, lo quedó mirando y le dijo:

-Es hora de morir-

De pronto vio como tres cuchillas circulares aserradas girando muy rápido se acercaban a él, lo único que hizo fue tirarse al suelo temiendo ser cortado por las cuchillas, escuchó unas risas, escuchó que le gritaban –cobarde- y las risas, abrió los ojos lentamente, miró a su alrededor, de pronto el piso comenzó a moverse, el lugar donde estaba comenzó a elevarse, solo atinó a aferrarse muy fuerte como pudo, cuando todo se calmó vio que estaba aferrado a una roca miró a todos lados y se encontró en la misma boca de un abismo, se agarró más fuerte asustado, comenzó a gritar –No, no, maldición, no, ¿qué está pasando?- comenzó a llorar, lo hacía con más fuerza conforme las fuerzas lo abandonaban y sentía que en cualquier momento caería, luego llevó una de sus manos más arriba y comenzó a ascender lentamente por la roca, parte de su cuerpo colgaba pero no se amilanó, cuando llegó al borde, pudo al fin ponerse totalmente a salvo, se acostó, estaba exhausto, comenzó a toser, estaba echado boca arriba cansado, se secó las lágrimas, cerró los ojos y sintió unas manos que lo acariciaban, al abrirlos vio a la mujer que amaba que le sonreía y con su voz y sus manos lo acariciaban, le hablaba tan delicadamente que no quiso moverse, busco quedarse quieto, la miró, le sonrió y ella le respondió con un beso en la frente, entonces deseo abrazarla y dio un salto y se puso de pie, se dio cuenta que estaba en una habitación, había estado acostado en una cama con sábanas blancas, vio que ella, vestida de blanco se ponía de pie, entonces Él le habló pero ella comenzó a alejarse, Él le habló más fuerte.

-No te escucha, por ahora no te escuchará-

Escucho decir, buscó saber de dónde venía esa voz las sábanas de la cama comenzaron a moverse, distinguió que las sábanas formaban una figura humana, o lo más cercana a una figura humana, cuando las sábanas cayeron vio a un ser sin cabellos, con unos agujeros en donde deberían haber ojos, no distinguía la nariz, la boca parecía estar cocida, en cada mano 4 dedos y la piel blanca y arrugada. Del susto dio unos pasos atrás, esta figura se le acercó, tenía un hedor que él lo había olido antes. Cuando ésta figura estuvo frente a él le dijo.

-Soy tus demonios, ¿no nos reconoces?-

El demonio comenzó a caminar en círculos teniendo a él como centro, escuchó unos golpes, giró a ver quién causaba esos golpes y vio al hombre de traje que seguía bailando y tarareando la misma canción, aún le costaba recordar el título y las letras.

-Tú ya no mereces vivir, no sin mí-

Al terminar de decir esto, aquel hombre apuntó su bastón hacia Él y se escucho el estruendo de un disparo, en ese momento Él cayó al piso llevándose las manos al pecho, sintió algo cálido, viscoso en sus manos, comenzó a sentir que su garganta se llenaba de un líquido espeso y caliente, quiso toser pero ya no tenía fuerzas.

-No puedes morir-

Escuchó decir, era el demonio que había surgido entre las sábanas y agregó mientras metía su mano en el pecho de Él, que sentía como se desgarraba su pecho conforme el demonio buscaba algo, y Él no podía evitar beber su sangre.

-Nosotros los demonios vivimos eternamente hasta que tú mueras, porque llevamos una maldición, no podemos ir a otro cuerpo, te pertenecemos solo a ti y tú a nosotros, por eso no debes morir-

Al terminar de decir esto le mostró la bala, su mano estaba bañada de sangre. Él asustado se puso de pie, el hombre del traje ya no cantaba, lo quedó mirando fijamente y le dijo:

-Hubiera sido poético verte partido en tres mitades-

Él seguía asustado, no entendía que pasaba, en ese momento el demonio se acercó al hombre de traje y empezaron a pelear, vio como el demonio con sus dedos hería al hombre de traje, la sangre le comenzaba a fluir, el hombre de traje desenvainó una daga de su bastón y comenzó a herir al demonio, por un momento la pelea parecía que la iba a ganar el hombre de traje pero del demonio surgieron un anciano y una mujer que comenzaron a atacar al hombre de traje, comenzaron a herirle las piernas, los brazos, entonces el hombre dejó caer la daga y cayó de rodillas, el demonio blanco tomó la daga con sus manos, la elevó y luego la clavó en el cuerpo del hombre de traje por la espalda, el cual quedó mirando a Él mientras de su boca salía sangre y se quedó así, muerto de rodillas.

-Dios mío, lo han matado, ¡lo han matado!-

El anciano que había salido del cuerpo del demonio blanco se le acercó riendo

-¿Dios mío?, eso dijiste, ¿Dios mío?, ¿tú que no crees en dios alguno te atreves en este momento a invocar dios alguno?, ¿tú?, te digo algo, ésta batalla es solo tuya, acá no hay dios que pueda intervenir existan o no, te lo digo yo que soy tu dolor-

El demonio blanco le gritaba al oído del hombre de traje que estaba muerto:

-Nosotros siempre ganamos, lo ves, siempre, siempre-

Entonces el dolor volteó a ver al demonio blanco, movió la cabeza de forma afirmativa, el demonio blanco tiró el cuerpo del hombre con traje, le arranchó la camisa y Él pudo ver como el vientre del hombre con traje se movía, había algo dentro de ese cuerpo que quería salir, entonces el demonio blanco le dio la daga a Él, con la daga en la mano Él se acercó al cuerpo, levantó la daga para clavarla en el cuerpo del hombre de traje, pero cuando estaba a punto de hacerlo el dolor tomó sus manos y le dijo:

-El corte debe ser delicado, no debes clavar la daga-

-No temas hazlo como te indica el dolor-

Le dijo la mujer que había salido del demonio blanco y que se identificaría como la tristeza, Él hizo un corte suave y del vientre pudo ver salir una mano pequeña, era la de un niño Él cayó asustado de bruces, luego se repuso y extendió su mano y la pequeña mano lo tomo y Él jaló y del vientre del hombre de traje salió un niño, tendría unos 4 ó 5 años, el niño se puso de pie miró a Él y sonrió.

Cuando el niño estuvo de pie los demonios comenzaron a rodearle, de pronto empezaron a atacarle la tristeza se ensañó en arañar e hincarle los ojos, el dolor le golpeaba las piernas y el demonio blanco le asestaba cortes en todo su cuerpo, Él pudo ver como el niño solo se cubría mientras su cuerpo comenzaba a sufrir el embate del ataque de los demonios, Él no pudiendo resistir más se puso de pie y se fue contra los demonios a patadas y puñetes, logró separarlos del niño, el demonio blanco se le acercó y le dijo:

-Qué tonto eres, tú jamás podrás matarnos, ¿no te das cuenta?-

Entonces Él tomándolo del cuello y llevándolo contra el piso le dijo:

-Pero si puedo vencerlos-

En ese momento el demonio desapareció en sus manos, Él vio al niño y lo abrazó con fuerza protegiéndolo, en ese momento el niño se fusionó con Él y Él cayó al piso, comenzó a perder el conocimiento, mientras cerraba los ojos vio, a los demonios y escuchó que le decían:

-Nosotros estaremos acechándote-

Él no pudiendo decir palabra alguna, solo les dejó una sonrisa burlona y cerró los ojos.

Cuando abrió los ojos estaba en su habitación, miró a su alrededor, estaban sus libros, su ropa colgada, su silla, sonaban los celulares, se puso de pie, apagó la alarma de los celulares y se fue a bañar, se vistió y salió para irse a trabajar, cuando estuvo en la calle vio que el cielo estaba nublado, estaba garuando, las calles estaban mojadas, Él se alegró, desde que llegó a esa pequeña ciudad, había esperado un amanecer como ese, le sonrió a unos niños que iban a la escuela, prendió un cigarro y se llenó de mucha felicidad cuando se dijo así mismo:

-Ahora si soñaré-







sábado, 1 de septiembre de 2012

Como Siempre



Aunque hoy cumplas

trescientos treinta y seis meses

la matusalénica edad no se te nota cuando

en el instante en que vencen los crueles

entrás a averiguar la alegría del mundo

y mucho menos todavía se te nota

cuando volás gaviotamente sobre las fobias

o desarbolás los nudosos rencores

buena edad para cambiar estatutos y horóscopos

para que tu manantial mane amor sin miseria

para que te enfrentes al espejo que exige

y pienses que estás linda

y estés linda

casi no vale la pena desearte júbilos y lealtades

ya que te van a rodear como ángeles o veleros
es obvio y comprensible

que las manzanas y los jazmines

y los cuidadores de autos y los ciclistas

y las hijas de los villeros

y los cachorros extraviados

y los bichitos de san antonio

y las cajas de fósforo

te consideren una de los suyos

de modo que desearte un feliz cumpleaños

podría ser tan injusto con tus felices

cumpledías

acordate de esta ley de tu vida

si hace algún tiempo fuiste desgraciada

eso también ayuda a que hoy se afirme

tu bienaventuranza
de todos modos para vos no es novedad

que el mundo y yo

te queremos de veras

pero yo siempre un poquito más que el mundo.



Como Siempre de Mario Benedetti
(Paso de los Toros, Uruguay, 14 de septiembre de 1920 – Montevideo, Uruguay, 17 de mayo de 2009)