sábado, 21 de marzo de 2015

Y ese momento mágico


Gracias por motivarme a ser mejor cada día, gracias por no permtirme que el pesimismo se apodere de mi, gracias por ser mi mayor inspiración laboral, sentimental, humana.

Yo estaré esperándote ahí a donde vaya... así no vayas, yo te esperaré para cambiar lágrimas por risa... Y quien sabe no lo sé probablemente bailemos bajo la lluvia... Total... Para entonces ya me habré bañado con ruda.

Yo ya estoy acostumbrado a empezar de nada, de cero, derrota tras derrota, sé que tú no, tú tienes tus propias batallas y debes lidiar con ellas y eso nos separa hasta el infinito cual rieles de tren, pero sabes, magicamente tras la niebla aparece alguien y me recuerda que aún tengo algo bello que ofrecer y me avergüenzo hasta ser otro y desaparezco.

Y ese momento mágico en que sales a las 3am a la calle a embarcarla en un taxi, el taxi ...se detiene, ella te mira y antes de subir te dice:

-La ciudad ya se enteró que partirás, ve como trata de contener su llanto pero no puede-
Ella sube al taxi, la tomas de la mano, le sonríes, ella hace ademanes para que la dejes sola, está llorando.

Se aleja el taxi, levantas la mirada y cierto, está lloviznando, entonces decides volver a tu departamento.

Y en ese momento el Universo ve que la ciudad, ella y tú están llorando.