Recuerdo el cielo gris, las personas corriendo desesperadas para pararse pegadas a una pared debajo de un techo, carros que levantaban charcos de agua, veía los cerros semiborrosos, llevaba mis audífonos puestos, mi walkman en la mochila, intentaba que mi cigarro no se apague, estaba de pie a mitad del puente Quilcay, escuchando a Creedence, el mundo giraba, las personas ahora corrían y yo, yo siendo uno con el Universo mientras la lluvia caía.
martes, 11 de diciembre de 2018
Siendo uno con el todo
Recuerdo el cielo gris, las personas corriendo desesperadas para pararse pegadas a una pared debajo de un techo, carros que levantaban charcos de agua, veía los cerros semiborrosos, llevaba mis audífonos puestos, mi walkman en la mochila, intentaba que mi cigarro no se apague, estaba de pie a mitad del puente Quilcay, escuchando a Creedence, el mundo giraba, las personas ahora corrían y yo, yo siendo uno con el Universo mientras la lluvia caía.
miércoles, 21 de noviembre de 2018
P de Piedras y de Perro
Cuando salgo a trotar siempre recojo un par de piedras que las llevo en mis manos, esto es porque hay un perro que cada vez que me ve, comienza a ladrarme y me quiere morder los tobillos, entonces yo corro más rápido, buscando que me siga para entonces voltear y le arrojo una piedra, comienzo a perseguir al perro hasta arrojar la segunda piedra, después recojo dos piedras más y nuevamente comienzo a trotar, hasta que siento sus dientes arrancando un pantalón de mi buzo, como es de suponer pateo y luego le arrojo una piedra y lo vuelvo a perseguir.
Esto pasa un par de veces más, hasta que regreso a mi casa.
Todas las mañanas que llego a esa plazuela para trotar, recojo dos piedras y me concentro en no fallar (imagino que muchos creen que hago yoga) cuando comienzo a trotar veo que el perro me esta observando, imagino que también se concentra para que en lugar de morder un pantalón de mi buzo logre morder mi tobillo.
domingo, 18 de noviembre de 2018
Juntos, hasta que el abrir los ojos nos separe
Que el mundo gire y gire que no importa, cierro los ojos y ahí estás y el tiempo se detiene, se deconstruye al infinito, no hay cosa más sublime que existir en esas eternidades que duran un recuerdo, una imagen, un instante... pero duran, hasta que abro los ojos.
miércoles, 14 de noviembre de 2018
Mi defecto fue un acierto
-¿Alguna vez he compartido contigo alguna droga, alcóhol o cigarros?
-No papá, nunca
-¿Sabes por qué?
-Imagino que eres buen padre o es lo que hacen los padres, proteger a sus hijos.
-No, te equivocas, yo no comparto mis vicios, soy egoísta.
viernes, 14 de septiembre de 2018
Contradicción
Que contradictoria mi agonía, he conocido parte del mundo y no deseo irme, también he conocido parte de la humanidad y ya me quiero ir para no volver.
jueves, 13 de septiembre de 2018
Echa Muni!!!
Yo me confieso un hincha de Universitario de Deportes, soy
de la U hasta más allá después de la eternidad, recuerdo que la primera vez que
fui al estadio monumental a ver a la U fue con una ex novia, ella no era hincha de mi equipo pero tuvo el
detalle de acompañarme.
Ella por su parte va al estadio desde los 7 meses de nacida,
me contó que todo empezó tras la muerte de su abuela, su abuelo se quedó a
vivir en casa de los padres de ella, un domingo su abuelo hincha incondicional de
su equipo en los estadios, enrumbaba al estadio, cuando pasó por la cochera la
vio a ella sentada en su coche para bebes mirando al jardín, mientras jugaba
con una sonaja.
-Te vi sola sin compañía, entonces te tomé en mis brazos y
te llevé al estadio, total, tu padre me dio muchos dolores de cabeza en mi vida, que le de uno a él era lo justo-
Eso fue lo que le dijo su abuelo alguna vez, así que ambos fueron al
estadio, su abuelo luego en el estadio pensó que hizo mal en llevarla al
estadio porque creía que los canticos de la barra la asustarían y se pondría a
llorar y él no pensaba irse del estadio pero para su sorpresa ella sonreía es
más, hasta creyó escucharla cantar.
Desde entonces ella y su abuelo fueron al estadio juntos.
Me contó que con el correr de los años este gusto hizo que sus
amigas la vieran como una “rara” y sus amigos se sintieran en cierto modo
intimidados, sus amigos programaban ir al cine en grupo un sábado o domingo por la
tarde, ella programaba ir al estadio. Pero eso nunca le incomodo, me contó que
muchas vivencias las tuvo en un estadio, conoció personas muy agradables y
bondadosas, a las leyendas vivas del equipo, aprendió a cantar a reír y llorar
en un estadio, su primera menstruación la tuvo en un estadio, no tuvo más
remedio que decirle a su abuelo, quien sorprendido pidió ayuda a doña Constancia
que vendía comida dentro del estadio quien mandó a su hijo a comprar toallas
higiénicas a la farmacia, ella estaba tan avergonzada que se dijo así misma que
no volvería jamás al estadio, a las dos semanas siguientes, estaba de nuevo
saltando y cantando, o la vez en que cumplió 15 años y su equipo ganó con un
gol, su abuelo saliendo del estadio como siempre la llevó a comer.
-Naciste a las 4:05pm y a esa hora el equipo hizo el gol con que ganó, es tu regalo, no olvides
que el equipo y tu abuelo siempre estarán contigo- eso le dijo y era verdad, había
nacido a esa hora 15 años atrás.
Cuando ingresó a la universidad el abuelo cayó enfermo,
entonces dejó de ir al estadio para quedarse con él mientras escuchaban los
partidos por la radio, ella extrañaba ir al estadio pero amaba a su abuelo y
prefería quedarse con él.
En su primer día de clases entró al cuarto de su abuelo para
despedirse, él le esperaba con unas camisetas incluyendo la del equipo campeón
de 1950 le dijo que las tuviera que ya se sentía mejor para ir al estadio,
entonces ella le dijo que regresando de la universidad las iba a lavar aunque
las veía limpias, su abuelo molesto le dijo que se las llevara, entonces ella
las tomó y se las llevó, lo hizo para no molestar a su abuelo, dejó las camisetas
en el garaje y se fue a clases. Regresó a su casa, al entrar al garaje vio las
camisetas del abuelo, las puso en su mochila, escuchó voces, vio a familiares y
lo supo, se dirigió a la habitación de
su abuelo y ahí estaba, lo abrazó, le pidió que regrese que no la deje, le decía
que él le había prometido que siempre estaría con ella , pero ya no era
posible, su padre, su madre, realmente nadie pudo apartarla de su abuelo por
horas, lloró de dolor, lloró de cólera, lloró, luego tomo sus camisetas y la
radio de su abuelo y se encerró en su habitación a llorar. Al entierro fueron
muchos amigos, conocidos, jugadores del equipo, hasta doña Constancia, eso me
dijo ella y yo le sigo creyendo, me dijo que su abuelo era un hincha muy
querido.
Con el pasar del tiempo ella regresó al estadio, además
descubrió algo, siempre que quería algo se lo pedía a su abuelo.
-Mi abuelo es más milagroso que Dios- eso me decía.
Por esto de las redes sociales pude ver un vídeo que ella
subió, es de su boda, cuando entra a la parroquia, vi a los invitados, al
novio, a ella entrando con su vestido de novia sonriendo, saben es muy cierto que
su abuelo y el equipo siguen con ella, es más me atrevo a decir que la fueron a
dejar al novio porque ella llevaba puesto encima del vestido de novia la
camiseta del Municipal Campeón de 1950.
sábado, 8 de septiembre de 2018
Que cagada
-La vida solo ofrece retos, eso la hace dura y se sufre, esto la muerte lo sabe-
-¿Por qué dices eso?-
-Porque no viene por mí-
Que no dure un día...
Ufa... hoy se me dio por recordarte, mejor dicho, recordarnos, si, eso, eso es lo que exactamente pasó, recordarnos, porque vinieron de mi memoria imágenes, palabras, canciones, momentos, que sorprendentemente tenía olvidados.
Recordé cuando mezclábamos "comidas" (creo que eran eso) con tal de no salir del cuarto o lo mucho que costaba ir a la pollería que quedaba a unos 50 metros, Como costaba cheee!!!... ni tú ni yo queríamos ir. Entre películas, canciones y carbohidratos vivimos los domingos, eso decías.
Recordé cuando mezclábamos "comidas" (creo que eran eso) con tal de no salir del cuarto o lo mucho que costaba ir a la pollería que quedaba a unos 50 metros, Como costaba cheee!!!... ni tú ni yo queríamos ir. Entre películas, canciones y carbohidratos vivimos los domingos, eso decías.
Claro recordé otra frase dominguera, creo... que era algo así:
-Es domingo!... merezco gozar al menos un día de libertad, en este mundo lleno de esclavos llamados trabajadores-
Éramos contestatarios sólo los domingos.
Ja ja ja que gracioso me resulta vernos bailando (no diré el género musical para salvaguardar nuestro dizque buen gusto musical) o las veces en que me levantaba de la nada, me cambiaba y salía disparado a la calle, me timbrabas al celular para decirme
-Se te acabaron los cigarros, es lo único que te saca de la cama-
Podría mencionar algunas otras cosas pero van de lo privado a lo extraordinario y la verdad, recordar duele tanto o más que el olvido... por suerte los recuerdos y su nostalgia duran lo que dura una canción o unos minutos más pero no todo el día...
Espero.

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