viernes, 14 de septiembre de 2018

Contradicción


 
 
 

 
Que contradictoria mi agonía, he conocido parte del mundo y no deseo irme, también he conocido parte de la humanidad y ya me quiero ir para no volver.
 
 
 
 

jueves, 13 de septiembre de 2018

Echa Muni!!!


 
 
 
 
 
 
Yo me confieso un hincha de Universitario de Deportes, soy de la U hasta más allá después de la eternidad, recuerdo que la primera vez que fui al estadio monumental a ver a la U fue con una ex novia,  ella no era hincha de mi equipo pero tuvo el detalle de acompañarme.
Ella por su parte va al estadio desde los 7 meses de nacida, me contó que todo empezó tras la muerte de su abuela, su abuelo se quedó a vivir en casa de los padres de ella, un domingo su abuelo hincha incondicional de su equipo en los estadios, enrumbaba al estadio, cuando pasó por la cochera la vio a ella sentada en su coche para bebes mirando al jardín, mientras jugaba con una sonaja.
-Te vi sola sin compañía, entonces te tomé en mis brazos y te llevé al estadio, total, tu padre me dio muchos dolores de cabeza en mi vida, que le de uno a él era lo justo-
Eso fue lo que le dijo su abuelo alguna vez, así que ambos fueron al estadio, su abuelo luego en el estadio pensó que hizo mal en llevarla al estadio porque creía que los canticos de la barra la asustarían y se pondría a llorar y él no pensaba irse del estadio pero para su sorpresa ella sonreía es más, hasta creyó escucharla cantar.
Desde entonces ella y su abuelo fueron al estadio juntos.
Me contó que con el correr de los años este gusto hizo que sus amigas la vieran como una “rara” y sus amigos se sintieran en cierto modo intimidados, sus amigos programaban ir al cine en grupo un sábado o domingo por la tarde, ella programaba ir al estadio. Pero eso nunca le incomodo, me contó que muchas vivencias las tuvo en un estadio, conoció personas muy agradables y bondadosas, a las leyendas vivas del equipo, aprendió a cantar a reír y llorar en un estadio, su primera menstruación la tuvo en un estadio, no tuvo más remedio que decirle a su abuelo, quien sorprendido pidió ayuda a doña Constancia que vendía comida dentro del estadio quien mandó a su hijo a comprar toallas higiénicas a la farmacia, ella estaba tan avergonzada que se dijo así misma que no volvería jamás al estadio, a las dos semanas siguientes, estaba de nuevo saltando y cantando, o la vez en que cumplió 15 años y su equipo ganó con un gol, su abuelo saliendo del estadio como siempre la llevó a comer.
-Naciste a las 4:05pm y a esa hora el equipo hizo  el gol con que ganó, es tu regalo, no olvides que el equipo y tu abuelo siempre estarán contigo- eso le dijo y era verdad, había nacido a esa hora 15 años atrás.
Cuando ingresó a la universidad el abuelo cayó enfermo, entonces dejó de ir al estadio para quedarse con él mientras escuchaban los partidos por la radio, ella extrañaba ir al estadio pero amaba a su abuelo y prefería quedarse con él.
En su primer día de clases entró al cuarto de su abuelo para despedirse, él le esperaba con unas camisetas incluyendo la del equipo campeón de 1950 le dijo que las tuviera que ya se sentía mejor para ir al estadio, entonces ella le dijo que regresando de la universidad las iba a lavar aunque las veía limpias, su abuelo molesto le dijo que se las llevara, entonces ella las tomó y se las llevó, lo hizo para no molestar a su abuelo, dejó las camisetas en el garaje y se fue a clases. Regresó a su casa, al entrar al garaje vio las camisetas del abuelo, las puso en su mochila, escuchó voces, vio a familiares y lo supo,  se dirigió a la habitación de su abuelo y ahí estaba, lo abrazó, le pidió que regrese que no la deje, le decía que él le había prometido que siempre estaría con ella , pero ya no era posible, su padre, su madre, realmente nadie pudo apartarla de su abuelo por horas, lloró de dolor, lloró de cólera, lloró, luego tomo sus camisetas y la radio de su abuelo y se encerró en su habitación a llorar. Al entierro fueron muchos amigos, conocidos, jugadores del equipo, hasta doña Constancia, eso me dijo ella y yo le sigo creyendo, me dijo que su abuelo era un hincha muy querido.
Con el pasar del tiempo ella regresó al estadio, además descubrió algo, siempre que quería algo se lo pedía a su abuelo.
-Mi abuelo es más milagroso que Dios- eso me decía.
Por esto de las redes sociales pude ver un vídeo que ella subió, es de su boda, cuando entra a la parroquia, vi a los invitados, al novio, a ella entrando con su vestido de novia sonriendo, saben es muy cierto que su abuelo y el equipo siguen con ella, es más me atrevo a decir que la fueron a dejar al novio porque ella llevaba puesto encima del vestido de novia la camiseta del Municipal Campeón de 1950.
 
 
 
 
 
 

sábado, 8 de septiembre de 2018

Que cagada

 
 
 
 
 -La vida solo ofrece retos, eso la hace dura y se sufre, esto la muerte lo sabe-
 
-¿Por qué dices eso?-
 
-Porque no viene por mí-
 
 
 
 
 

Que no dure un día...



          Ufa... hoy se me dio por recordarte, mejor dicho, recordarnos, si, eso, eso es lo que exactamente pasó, recordarnos, porque vinieron de mi memoria imágenes, palabras, canciones, momentos, que sorprendentemente tenía olvidados.

Recordé cuando mezclábamos "comidas" (creo que eran eso) con tal de no salir del cuarto o lo mucho que costaba ir a la pollería que quedaba a unos 50 metros, Como costaba cheee!!!... ni tú ni yo queríamos ir.  Entre películas, canciones y carbohidratos vivimos los domingos, eso decías.

Claro recordé otra frase dominguera, creo... que era algo así:
-Es domingo!... merezco gozar al menos un día de libertad, en este mundo lleno de esclavos llamados trabajadores-
Éramos contestatarios sólo los domingos.

Ja ja ja que gracioso me resulta vernos bailando (no diré el género musical para salvaguardar nuestro dizque buen gusto musical) o las veces en que me levantaba de la nada, me cambiaba y salía disparado a la calle, me timbrabas al celular para decirme
-Se te acabaron los cigarros, es lo único que te saca de la cama-

       Podría mencionar algunas otras cosas pero van de lo privado a lo extraordinario y la verdad, recordar duele tanto o más que el olvido... por suerte los recuerdos y su nostalgia duran lo que dura una canción o unos minutos más pero no todo el día...


Espero.