lunes, 27 de junio de 2011

Amanecer silencioso


Es una habitación bañada por los rayos del alba, una cama de dos plazas, acompañada de dos pequeñas mesas de noche a sus costados, una ventana cubierta por una cortina color marfil, en dicha cama hay una pareja que duerme, suena el despertador del lado de él, se despiertan, él bosteza, se estira, se levanta, eso sí, su pie derecho antes que el izquierdo, su cábala, camina hacia el baño, se asea, regresa a la habitación, la queda mirando, ella aun permanece acostada, él da un silbido y va de compras, ella sigue acostada, él regresa con una bolsa con panes y esta sonriendo mientras acaricia a su perro, que lo ha acompañado luego entra a ducharse, el perro lo sigue hasta su habitación, ella que esta acostada en la cama levanta la mirada, la dirige al perro, le queda mirando para luego sacarle la lengua, el perro al verla así opta por salir de la habitación, ella se levanta, camina a la cocina, pone a hervir agua y regresa a la habitación, comienza a ordenar la habitación, él sale del baño secándose después de haberse duchado, escoge su ropa y comienza a cambiarse, ella entra, se asea, sale y se dirige a la cocina, él ha terminado de cambiarse y se dirige a la cocina pero por el pasadizo se encuentra con el perro al cual abraza y besa, ella después de poner las tazas para el desayuno, que será café, sale de la cocina y lo queda observando él vestido de traje, como aquella primera vez, como todas las mañanas, él baja la mirada como aquella primera vez, como todas las mañanas, ella se le acerca y le acomoda la corbata, él le acomoda el cabello, luego él se agacha para acariciar la cabeza del perro, ella lo deja camina hacia la habitación, coge un cepillo para la ropa, lo mira molesta, él que estaba de cuclillas abrazando y jugando con el perro se pone de pie, la mira, le vuelve a sonreír y pasa su mano por el rostro de ella, ella en silencio y molesta le saca las pelusas del perro de su traje ayudada por el cepillo, luego baja la mirada al perro y le mira seria, el perro se retira, ambos caminan a la cocina, él se sienta, el perro se le acerca, él aprovechando que ella está de espaldas agarra un pan que lleva debajo de la mesa ella voltea, algo le comenta con la mirada con las manos mirando la taza, él mira la taza y hace que la entiende, pero debajo de la mesa él está agitando la mano con el pan y el perro se acerca, toma el pan y se retira fuera de la cocina, ambos se sirven el café, él agarra un pan, ella le acerca el queso, él toma la azucarera, ella cierra los ojos y da el primer sorbo de su taza, él se echa 3 cucharadas de azúcar aprovechando que ella tiene los ojos cerrados, ella abre los ojos, deja su taza de café y retira la azucarera y sólo le queda mirando, él comienza a beber su café, ella se pone de pie, camina hacia la puerta que da a la calle, abre la puerta, voltea a verle y él está sumergiendo un pan con queso en su taza, ella se apoya en el marco de la puerta y comienza a mirar el cielo, cierra los ojos, escucha que él ha terminado, lo escucha ponerse de pie que camina hacia ella, abre los ojos y su mirada al cielo es con tristeza, él se le acerca, la mira, ella con un abrazo lo ama, lo retiene, él le da un beso y se marcha, ella cierra la puerta, camina y agarra un pan de la mesa, sale al pasadizo con el pan y su taza, se queda un instante mirando al perro, está acostado comiendo un pan, piensa que debe ser el tercer o cuarto pan, no sabría decirlo y el perro no se lo dirá, se lleva el pan a la boca, se pone de cuclillas y acaricia al perro, le regala un sonrisa, se levanta y sigue caminando, entra a una habitación, deja la puerta abierta, pone la taza y el pan sobre una mesa, se sienta ve entrar al perro, se le acerca, toma el pan y se lo arroja, el perro lo toma y se acuesta a comerlo mientras la queda mirando, ella ve al perro que le acompaña y piensa que él está en el perro, siente que él está en ella y con ella y comienza a plasmar su tristeza y alegría en un lienzo, en silencio.

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