Él vio la hora, eran las 2:37am, pensó que ya había
trabajado demasiado, intentó conectarse pero el sueño que comenzaba a sentir lo
desanimó.
-Será siempre lo
mismo, las mismas domésticas y obreros hablando de cosas que ignoran- pensó
Bajó a la calle, lloviznaba, sintió frío y buscaba con la
mirada un taxi que lo llevase a su hotel pero no vio alguno –Estos miserables taxistas nunca aparecen
cuando se los necesita- se dijo a sí
mismo, mientras miraba como un faro iluminaba la llovizna.
Estuvo tan concentrado en el faro que no se percató que un
taxista le tocaba la bocina, al verle se subió al taxi y le dijo en inglés: -Por favor señor lléveme al Grand Hyatt Beijing-
El taxista al escucharlo le dijo: -Entendido señor-
Y el coche arrancó conociendo su destino. El taxista lo
miraba por el espejo retrovisor, entonces se animó a decirle:
-Señor me parece que usted no es de acá-
-Así es- le respondió
-Por un momento me confundí, tiene rasgos mongólicos pero su
inglés sí que no es de acá-
-Sabe mongo, solo conduzca, ok- dijo
-No buscaba ofenderlo señor- le dijo el taxista –sólo le
decía lo que pensé y trataba de entablar un diálogo para que el viaje no sea
aburrido-
-Mire señor yo solo deseo llegar a mi hotel y descansar, no
pretendo escucharle a usted y sus historias como que su país es el mejor de
todos y que su taxi lo compró con amor, para mí eso son estupideces, así que
conduzca y no sea un igualado-
El taxista quiso agregar algo pero al verle tan molesto,
desistió y siguió manejando en silencio. Al llegar al hotel Grand Hyatt Beijing
le indicó el coste del viaje, él le dio el importe y le pidió que se quedara
con el vuelto, el taxista rió por dentro –ja…
para US$2,00 miserables de vuelto-
Él entró al hotel, se dirigió a recepción pidió la tarjeta
de su habitación y subió al ascensor, llegó a su piso, abrió la puerta y le
sorprendió ver a la mucama.
-Señor, disculpe ud. como me dijeron que tardaría en venir
decidí limpiar y arreglar su habitación- le dijo la mucama asustada por su
llegada.
-A las 3am señora,¿está usted cuerda?-
La mucama al oírle decidió marcharse, él miró lo limpia y
ordenada de la habitación, luego se mudo de ropa, ya estando acostado pensó: -¿Qué demonios ve Strauss-Kahn a las mucamas, por Dios?-
Luego comenzó a pensar en su día y recordó a la mucama, cuando entro
ella estaba terminando de acomodar la cama y pudo ver su gran culo, su
majestuoso culo, recordó cómo se contorneaba al vaivén de alguna canción que
ella cantaba pero que él no pudo distinguir.
Comenzó a tocarse los testículos y el pene, mientras
imaginaba acercarse por detrás a la mucama, conforme imaginaba que le levantaba
el vestido y le bajaba las bragas su pene se endurecía, imaginaba apretujar sus
nalgas, morderlas, subir sus manos por la cintura buscando las tetas de la
mucama, sintió el deseo de cachetear esas nalgas redondas, deliciosas, imaginó
que la iba a penetrar cuando de pronto sintió que sus piernas se endurecían y
sintió un cosquilleo en la punta del glande y supo que ya había acabado.
Cuando regresó del clímax se dio cuenta que había mojado las
sábanas, entonces decidió llamar a recepción y pedir que cambien las sábanas de
la cama porque estaban sucias.
A los pocos minutos tocaron la puerta al abrirla, tremenda
fue su sorpresa al ver a la misma mucama que encontró minutos antes, sintió un
deseo de poseerla, la mucama se dirigió a la cama, él pensó si podía empujarla
a la cama y poseerla ahí mismo, pero cuando la mucama destapó la cama y
al notar lo mojada que estaba, se contuvo.
La mucama cambió las sábanas luego se dirigió hacia él, lo
quedó mirando, estaba con un rostro libidinoso, sus ojos destilaban lascivia, llevaba
la máscara de un gorila en las manos, ella lo miró y antes de cerrar la puerta
y marcharse le dijo:
La verdad no sabía que regalarles para navidad, pensé en alguna historia relacionada con la navidad, pero de hecho que terminaría siendo una historia triste o quién sabe jocosa e irónica, pero luego de meditarlo supe que regalo debería darles, para que disfruten del regalo lo primero que deben hacer es dar click al vídeo y lo segundo cerrar los ojos.
Bueno ¿qué esperas?... hazlo.
Espero te haya gustado, para tí una Feliz y armoniosa navidad rodead@ de tus seres queridos.
Yo soy de
aquellos (espero los haya otros igual que yo) que creen que dejarse llevar por
la primera impresión es lo más errado que hay, es un grave error que se debe
evitar a toda costa, uno debe tomarse su tiempo para evaluar y luego emitir un
juicio con respecto a las personas que conoce, pero muchas personas suelen
emitir un juicio basados en la primera impresión, es decir, que si te ven
limpio, oloroso, bien vestido, corte de cabello impecable y esas cosas, entonces
eres una buena persona… ¿Puede la moral ser reflejada por lo aseado que es una
persona?
Cuando
transito por calles pobladas de desconocidos, busco desesperadamente salir de
ese entorno y mi forma de hacerlo es a través de la música, entonces escuchando
música me encuentro en el lugar que quiero estar, es algo que puedo y lo hago, me
hablo, disfruto traer conmigo a los que quiero, podemos por unos instantes
hablar, reír, hasta enojarnos, pero no dejando de ser felices, puedo hacer
justicia y darles a aquellas personas que me dañaron lo que se merecen, puedo
escuchar palabras que deseo oír de quienes quiero, puedo reír y llorar con
libertad, disfrutar de mis sentimientos y emociones y no sentir vergüenza y de
pronto alguien me saluda, entonces entiendo que debo dejar el autismo y
regresar a la autopista de la realidad, debo regresar a este mundo de
desconocidos, entonces es un momento triste, un momento estresante, dejo de
disfrutar el mundo que construyo en el cual nadie es infeliz, empezando por mí,
en donde puedo realmente sonreír porque siento el deseo de hacerlo, pero como
dije cuando ya estoy en la realidad suelo responder al saludo con una sonrisa y
los desconocidos creen ver o reconocer en mi a alguien feliz, alguien contento
y satisfecho por todo, alguien que fácilmente se podría envidiar, pero como
dije eso se debe a que la primera impresión es errada y es gracias a ésta que
para muchos desconocidos soy feliz.
Aquella noche la taberna estaba prácticamente vacía, un
cuarteto en el escenario improvisaba para de esta forma superar el
aburrimiento, un joven conversaba amenamente con una mujer mientras bebían, él
whisky puro y ella whisky con una sobredosis de agua, se encontraban en la
parte oscura del local, a donde acudía el mozo cada tanto tiempo y dejaba los
vasos de whisky una liga que ella se ponía en la muñeca, luego venían unas
mesas vacías, cerca del escenario cuatro sujetos ebrios hablaban de futbol y
cuando el mozo se acercaba a dejar los vasos de whisky miraban a la chica de
las ligas y se la imaginaban desnuda en diferentes posturas pero regresaban al
futbol que en ese estado y en ese momento era lo que realmente les concitaba la
atención.
En una mesa muy cerca de la barra estaba un sujeto con barba
y sobrepeso que funcia de vigilante pero que en ese momento se encontraba
sentado y adormilado con los brazos cruzados, solo siendo capaz de ver a través
de sus sueños, un mozo que estando atento a las cuatro mesas ocupadas
conversaba con la pareja que estaba en la barra, al otro lado y muy cerca de
los urinarios se encontraba un sujeto contemplando todo éste paisaje frente a
él.
Observaba al muchacho que trataba de seducir a la muchacha,
amaba a su novia, la había visto pocas horas antes pero buscaba por razones que
le atribuía a su masculinidad una nueva piel de vez en cuando, esa noche no iba
a gastar su dinero en vano, tenía que llevar a esa muchacha a la cama, ya al
día siguiente volvería a amar a su novia quién si lo respetaba, eso pensaba él,
la muchacha le hacía creer que si iría a
la cama con él o era una idea potencialmente realizable, pero realmente pensaba
en aquel hombre que había logrado que ella pudiera sentir amor pero su
indiferencia su dureza y por pocos momentos su ternura la mantenían ahí, en
aquel lugar donde realmente a veces disfrutaba más de las atenciones de los
diferentes hombres que solo buscaban acostarse con ella que del dinero que
pudiera ganar por noche, claro mientras más ligas tenga en la muñeca, ya que
cada liga representaba un porcentaje del valor de un vaso de whisky, entonces
aprendió a hacerles creer a los diferentes hombres que estaba sucumbiendo a sus
encantos, en el escenario un grupo de músicos aburridos que sumergidos en sus
improvisaciones viajaban fuera de aquella pocilga, quien sabe llegar al
estrellato y que la experiencia que estaban viviendo les sirva sólo para sumar
experiencias y anécdotas en alguna futura biografía del grupo como los es The
Cavern Club con los Beatles, de seguro más de uno cuando optó por ser músico el
padre se les fue encima y la madre tuvo que salir a defenderlo y ella es quién
lo está apoyando siempre, a más de uno cuando le preguntan -¿Qué profesión
tienes?-responde –Músico- le vuelven a
preguntar –Si, pero ¿de qué vives?, o sea ¿en qué trabajas?-entonces en noches como esa se envuelven en
aquella incomprensión por parte de los demás, en esa incapacidad de ser entendidos y sobre todo valorar lo que hacen,
lo que disfrutan hacer y las notas musicales se convierten en una vía, un
camino por la cual transitan y se alejan de todo y de todos y llegan al nirvana
musical, a esa paz, es un zazem musical que sólo ellos entienden, los cuatro
sujetos que hablaban de futbol eran lo más alegres esa noche, intercambiaban
anécdotas, estadísticas, jugadores, jugadas, recuerdos que hacían de aquella
noche de aquel momento agradable, aunque luego saliendo de aquel bar volverían
a sus vidas cotidianas quién sabe uno ellos será esperado por la mujer que le
ama y que él ama, le dirá de lo que hablaron y a la vez las cosas que llegó a
conocer de sus amigos y otras que ya sabía, hablarán, reirán –quién sabe- luego
se acostará a lado de esa mujer y no necesitará soñar con la felicidad ya que
la tiene a su lado, junto a él y la felicidad también desea estar con él,
dormir y despertar con él, entonces los sueños y la realidad se mimetizan de
tal forman que solo asuntos externos venidos de lejos por parte de la familia o
de amigos que no ven, pueden en algún momento ocultar el sol que los ilumina
pero será algo breve, ellos seguirán juntos, otro llegará a una habitación
vacía añorando la compañía de la esposa y a la hija que dejó por cuestiones de
trabajo, a ambas las ama, las necesita a su lado, ha sabido amoldarse a la soledad
que impone el trabajar lejos de su familia pero cada vez que puede viaja a
verlas y que se queda el mayor tiempo posible con ellas, disfruta de estar con
ellas, los otros dos sujetos viven con sus respectivas esposas e hijos, si
fuera por ellos evitarían llegar a casa para no ver a aquella mujer que les dio
lo más preciado que tienen, sus hijos, pero es por ellos que cada noche llegan
a casa para verlos, para abrazarlos, escucharlos, cada uno vive enamorado de
otra mujer que no son sus esposas, si hoy están con quién no aman es porque los
hijos que tienen y que aman son el producto de una infidelidad que les costó
perder a la mujer que aman, mujer ante la cual son débiles hasta el día de hoy,
pero esa mujer no los ha perdonado en cambio la mujer que vive con ellos si los
ama y ese amor las vuelve atentas a con ellos y dóciles a sus caprichos, ellos
continúan en sus andanzas cual solteros porque conservan amigas y conocen
nuevas mujeres con las cuales pueden sentir que aún conservan el arte de la
seducción y que mejor que refugiarse en el hogar para huir de nuevos
compromisos, compromisos carentes de amor sólo llenos de placer, el hombre
mayor sentado y con los brazos cruzados no duerme realmente está pensando, han
transcurrido pocas horasdesde que se
enteró que la última de sus hijas está embarazada, que más podría esperar
teniendo la madre que tiene, aquella mujer obesa y cincuentona que cree ser una
veinteañera y que le es infiel con el compadre Rolando, con cualquier conocido
o desconocido y hasta le fue infiel con el mozo y no en una ocasión sino cuando
ella desea, en ese momento las infidelidades le importan poco o nada, cuando
piensa en las infidelidades se pregunta cómo es posible que aquellos hombres se
acuesten con su mujer, con esa mujer vulgar tanto en su forma como en su fondo,
tampoco piensa en su hijo que está preso por robo o en sus hijas que son prostitutas,
en éste momento piensa como su pequeña en la cual guardaba la esperanza que sea
diferente esté embarazada, ella al menos superó a sus hermanos, estudia en el
instituto, cierto es que no tiene ni un año estudiando y ya está embarazada,
pero está estudiando y no es como sus hermanas, sabe que debe apoyarla, no sabe
que esperar del joven que la embarazó, confía que sea de familia, si debe serlo
dado que estudia, al menos vendrá de buena familia, si estudia no es vago, eso
piensa, eso cree, para paliar otro golpe, otro dolor que la vida le da,
desearía beber hasta perder el conocimiento y así poder decirle a su hija que
lo ha decepcionado, pero en el trabajo no se bebe ya llegará a casa para
embriagarse, la pareja de jóvenes que están a cargo del bar y de la taberna son
los hijos de la nueva pareja del dueño, si están ahí es porque son una prueba
de amor del dueño a con su madre, claro está y lo saben el mozo y el sujeto que
piensa en su hija que de acá unos meses serán reemplazados por otra persona así
como el amor del dueño estrena nueva pareja, ellos lo ignoran, solo viven el
momento, roban y hacen el amor cuando lo desean, a veces participa una de las
chicas que trabajan en la taberna a la cual sodomizan, de eso sabe el mozo que
los ha sorprendidos en muchas ocasiones pero que se ha hecho el desentendido,
cuando los ve, sólo ve a un par de jóvenes incestuosos y enfermos a los cuales
en cualquier momento les dará una patada en el culo para echarlos, mientras
tanto disfruta su trabajo, con el dinero que gana puede llevar dinero a casa y
ahorrar para la enfermedad de su único hijo, enfermedad que ha envejecido a su
esposa por la desesperanza, la preocupación y el amor de madre y eso le duele, le
duele ver que su mujer sucumbe al dolor, le duele no poder pagar el tratamiento
que ayude a que su hijo sane, entonces se distrae hablando con la pareja de
jóvenes pero cuando lo hace no puede evitar fijarse en los pezones de la
muchacha que se notan debajo de la camiseta, mientrasles escucha y habla piensa en chuparlos,
morderlos, succionarlos, pero de pronto de reojo ve un movimiento voltea y se
fija que alguien ha dejado su mesa y ha ido al baño, aprovecha para ir a ver si
a dejado olvidado algo de valor.
Todo eso pensaba el sujeto que estaba solo al ver a todos
ellos que le acompañaban aquella noche, cansado de sumergirse en vidas que no
son suyas, que probablemente no sean como él las piensas o quién sabe así eran,
se queda mirando la botella de cerveza casi vacía, vierte todo su contenido en el
vaso y lo bebe todo con tal fuerza que por un instante siente deseos de
vomitar, pero hace un esfuerzo y lo supera, entonces se pone de pie, toma el
celular y lo guarda en el bolsillo y se dirige al baño, micciona, se dirige al lavabo,
se lava las manos levanta la mirada, ve un rostro que lo observa, reconoce esa
mirada, esos ojos, esas ojeras, ese cabello, pero no sabe nada de su vida y si
lo sabe no se atreve a pensar en ella, no se atreve a decirle que está
realmente solo, entonces se come las palabras que iba a pensar y se aleja del
espejo, sale del baño y sorprende al mozo que está husmeando en la mesa que ha
ocupado, entonces lo queda mirando, el mozo al verse sorprendido le observa con
un rostro asustado, él decide dirigirse
a la salida, al pasar por la barra ve como el joven abraza a la muchacha y ella
le muerde la mano y ambos ríen, se fija en el viejo con los brazos cruzados y puede
distinguir unas lágrimas que brillan según las luces de la taberna, entonces no
se atreve a mirar a los demás y sale del local, ya en la calle siente un frio que
lo lleva cerrar completamente el cierre de la chamarra, mira a un taxista que
duerme en su carro mientras espera un cliente y decide caminar para ir a casa, al cabo de
unos metros decide sacar un cigarro y cuando lo encendía se da cuenta que su
sombra desaparecía por la sombra que proyectaba un edificio, dio una calada
profunda y pensó –No sólo mi soledad ya
se cansó de acompañarme, ahora también mi sombra-
Enrumbo el camino a casa, el sereno cubría la ciudad y le
daba a la madrugada una sublime humedad, humedad que acariciaba su rostro, que
respiraba mientras fumaba, sacó el celular y vio la hora, eran las 3:55am
Me encontraba en la oficina, había sido una
mañana pesada y ya por la tarde se visualizaba similar, un día de esos en que
lo mejor es que termine de una vez, en eso entró una señora a la oficina, llegó con su bebe
de meses de nacido, se sentó en mi módulo y comenzó a preguntar sobre los
requisitos mínimos para que se le pueda atender, entonces yo comencé a
explicarle, el bebe ni bien me vio se puso a reír, entonces lo primero que
pensé fue –Tendré la cara de payaso-
Continué dando los requisitos a dicha mujer pero su bebe
no dejaba de reír, le quede mirando y le dije –Hola pequeño- al escuchar
dirigirme a él empezó balbucear cosas en medio de risas, fue tanta la alegría
de este bebe que no pude evitar dejar de hablar a su mami y comencé a hablar con
él, entonces no sé el porqué pero le pregunté a su mami si podía alzarlo, ella
accedió, en un primer momento dudé en alzarlo, yo pensé que se asustaría y
empezaría a llorar pero al verlo tan sonriente me puse de pie y fui a alzarlo,
grata fue mi sorpresa al ver que el bebe no se había asustado sino que siguió
riendo, al tenerlo en mis brazos sentí que llevaba el peso de mi mundo en mis
brazos, pero ese peso no me cansaba, era liviano pero sentía una gran
responsabilidad, entonces me animé a acariciarle la naricita en eso tomó con su
manito mi dedo y sentí tal paz y felicidad que me quedé helado y sorprendido,
petrificado por unos segundos.
Mi vida no está pasando por un gran momento,
he de confesar, mi vida sentimental es como llevar a la luna a un planeta sin vida en donde
no hay quién le cante o la espere, mi vida familiar es testigo de como los seres
que amo sucumben al tiempo o a las enfermedades, mi vida laboral está pasando
por un bajón propio de la economía que yo entiendo pero que procuro paliar pero
que no logro superar por más que me esfuerzo, es decir, ley es ley y hay que
acatarla, yo en todo momento me he mantenido seguro, no quisiera cometer un
error porque ya no tengo la edad para cometerlos y sobre todo ya no tengo mucho
tiempo, así que busco hallar lo bueno en lo malo -las cosas pasan por algo bueno- es lo que me repito siempre, no me
permito que lo que ocurre me doblegue, debo seguir para adelante, realmente
confieso que no tengo un norte definido, allá a los lejos está lo que busco, pero
realmente no lo visualizo, y no busco ni imaginarlo, ya deje atrás el periodo
donde yo hacía de los escombros de mi vida mi morada, hoy me siento libre,
fuerte, decidido, confiado y continuo, acepto no con resignación, ni dócilmente
los embates de la vida como si fueran las olas del mar, esta vez no me tumban
pero me cubren, me empapan y cuando se retiran se llevan algo de mí que ya no
me atrevo a buscar o recoger, hoy me mantengo firme, adolorido pero firme, estoy
siendo cada día más yo.
Siempre
he pensado que el Universo tiende a dejarte un mensaje, una forma de decirte
que está contigo aunque tú no lo sientas, que está ahí contigo apoyándote
aunque uno no lo vea, cuando tuve a aquel bebe en mis brazos, sentí por unos
segundos que yo salía de mí, salía de la oficina, que me unía al Universo y éramos
uno, sentí tal paz, tal felicidad que supe en ese momento que el Universo me
estaba premiando por mi perseverancia, por la actitud que estoy tomando ante la
vida, por mantener la calma, por ser objetivo o cerebral en momentos en antes
me hubiera sumergido en el descontrol espiritual y por ende emocional y psíquico,
pero esta vez no es así, esta vez al tener a aquel bebe sentí que salía de un túnel
y podía sentir el calor del día en mi rostro, aquel bebe fue el vector que me
llevó a desaparecer de donde estaba y ser parte del todo y al mimetizarme con
el Universo, es decir, ser todo, por fin supe lo que se siente vivir bien en
paz contigo mismo principalmente y con el resto de las personas, sin
deberle algo a alguien, sin herir a alguien, por fin llegué a ese momento en la
vida en que estás tú contigo mismo y estás tranquilo y aunque inconforme porque
desearías que algunas cosas no cambiaran, aceptas que cambien como cambia tu
rostro cuando suma una arruga más o tu cabello suma
otra cana y esos detalles nos invitan a reír con mayor felicidad, porque
ignorando lo que encontraremos detrás de la colina, eso ya no importa porque
sabemos lo que llevamos y por lo tanto lo que podemos ofrecer.
No voy a asumir el rol de agorero al anunciar que el
mundo se acaba este 21 de diciembre como dicta la profecía maya, no para nada,
pero si ocurriese, créanme si les digo que en el más allá hay tal paz y
felicidad que sentirán que valió la pena vivir, como dijera el político,
filósofo, escritor y orador romano Marco Tulio Cicerón “Para vivir
como es debido, el breve tiempo de la vida resulta bastante largo”. Entonces creo que debemos aprovechar cada instante de nuestra
existencia, asumiendo nuestros errores y nuestras virtudes con la misma
objetividad, humildad y silencio, la vida es un constante aprendizaje y al
menos he descubierto que tiempo tenemos al
final cuando todo acabe sólo llevaremos lo que hayamos alojado en el alma,
porque hasta nuestro cuerpo físico lo dejaremos.
Después de haber tenido
este regalo del Universo dejé al niño con su madre, me enfoqué en mi trabajo,
la mami de este bebe no calificó para que la pudiera atender y se tuvo que marchar,
así que con mucha alegría me despedí de aquellos ojitos negros que me sonreían
y en los cuales no necesité verme, solo les agradecí con una sonrisa, me puse
de pie y les dije a mis compañeros:
-Saben, si este 21 de
diciembre se acabara el mundo créanme que sería un premio por lo que hallaremos
tras la muerte, esa paz, esa felicidad en el alma es indescriptible-
En eso una voz como la mía
dijo:
-¿Crees en los mayas?, ya
pues no te pases, mira te digo, en primer lugar sólo salen por la televisión y
segundo fueron tercermundistas, baaahhh lo que faltaba creer en tercermundistas-
Yo no recuerdo cuando conocí a Lucrecia y estoy convencido que Lucrecia diría que me equivoco al decir cuando y como nos conocimos, les diré, recuerdo que la primera vez que la vi fue en un concierto de rock subterráneo en una segunda planta de una casona frente a la plaza mayor de Trujillo, ahí fue que conocí a Lucrecia en medio de marihuana, alcohol, música y amigos, y luego –según yo- la volvería a ver a los pocos días cuando corría tabla en Huanchaco, pero claro, ella dirá que fue al revés, de ambos encuentros ella y yo coincidiremos en decir que no pasamos del saludo. La primera vez que tuvimos una conversación -corta, pero conversación al fin- fue cuando yo pregunté el por qué teníamos una misa negra en la sala de una casa y no en un cementerio, por ésta interrogante fui expulsado de aquella sociedad creyente y adoradora de Satán por irrespetuoso y hereje, Lucrecia salió de entre las sombras me alcanzó y me dijo que tenía razón y que ambos deberíamos ir al cementerio y tener una misa negra como se estila, así fue que nos embarcamos en un taxi hasta el cementerio e iniciamos una misa negra entre ambos, dicha misa negra fue suspendida inesperadamente no por Cerbero y sus semejantes, sino por los perros del celador del cementerio, ya en la calle en medio de risas nos despedimos.
Una tarde fui a visitar a unos amigos y uno de mis amigos nos pidió que le acompañáramos a la casa de una chica que estaba pretendiendo, así fue como acompañamos a mi amigo para darle un apoyo moral, de género y para ver que tal estaban la musa y sus amigas. Grande fue mi sorpresa al encontrarme en aquella casa con Lucrecia, no la había visto desde nuestra última aventura en el cementerio y de eso ya hacía como 2 ó 3 semanas atrás. Lucrecia como siempre tomó la iniciativa, al sentarse junto a mí me dijo:
-No entiendo porque el Universo se esfuerza siempre en cruzar nuestros caminos, pero quiero descubrirlo, así que ésta noche, ni se te ocurra moverte de mi lado-
Yo con una risa medio nerviosa, media asustada le respondí:
-Según Wilkie Collins lo que vaya a ocurrir entre un hombre y una mujer, es la mujer la que lleva la voz cantante-
Ella me miró, y me dijo –saliste lector- después de mirarme detenidamente comenzó a hablarme de las cosas que les gustaban. Y la noche transcurrió tranquila y amena para ambos a tal punto que nos olvidamos del resto. Cuando salimos de la discoteca (no recuerdo cómo fue que fuimos) me pidió mi número de teléfono, se lo di, me dio el suyo, me llamaría a las pocas horas para decirme si me había percatado en qué momento su prima se fue con otro de mis amigos y no con él que supuestamente iba camino a ser el enamorado, le respondí que no me había dado cuenta y empezamos a reírnos de lo sucedido, en especial de mi amigo que nos invitó a que le diéramos valor para declararse y resulta que otro le quita la chica. Luego nos citaríamos para vernos otro día y así entre visitas y llamadas telefónicas pasaron unas semanas, una noche mientras escuchábamos música me miró y me dijo:
-Ju, ¿Cuándo piensas pedirme que sea tu enamorada?-
Yo la miré y le dije –Cuando sepa que me dirás SI-
Me miró algo molesta y dijo –Pero si nunca preguntas, ¿cómo lo sabrás?-
-No lo sé, imagino que se siente, se puede ver en los ojos- le respondí
Me miró, hizo un ademan y gritó –Baahh déjalo así- luego se puso de rodillas frente a mí, me tomó el rostro con sus manos, acercó lentamente sus labios a los míos mientras cerraba los ojos, nos besamos, luego se puso de pie, mientras yo seguía sentado en el sofá, besó la yema de su dedo índice y lo colocó luego en mi frente y me dijo –Así se hace niño tonto, la felicidad se toma ya sea con delicadeza, ya sea con dureza pero se toma fundamentalmente con amor- yo sorprendido, emocionado y ya en ese momento enamorado la veía dirigirse a su cocina.
Así comencé a vivir la etapa más bonita de mi vida universitaria, solía esperarla cuando terminaba sus clases o ella me esperaba a mí, íbamos al cine, a la playa, a fiestas, escuchábamos música, platicábamos de diversos temas y hasta donde recuerdo nunca discutimos.
Lucrecia me llamó una tarde para informarme que había decidido a última hora hacer una fiesta por su cumpleaños, inicialmente había pensado que deberíamos ir de campamento pero optó por la fiesta dado que ya estábamos ad portas de rendir nuestros exámenes parciales y no podíamos descuidar nuestros estudios, para mí eso de descuidar nuestros estudios no había ningún problema, pero ella me creía estudioso y responsable, no sabía el por qué, así fue que me vi en la obligación mental de pensar que tenía que regalarle para su cumpleaños, estuve pensando por días hasta que llegó el día de su cumpleaños y para ese día el único dinero que tenía no alcanzaba ni para un peluche, entre el pago de mi habitación, las fotocopias de los libros (no tenía dinero para comprarlos) mis cigarros y mi comida, en mis bolsillos solo cabían mis dedos y aire, me daba vergüenza recurrir a mi padre (vivía en la misma ciudad que ellos, pero yo rebelde opté por mudarme y vivir solo) y ese día lamenté esa decisión, ni modo, entonces recurrí a la tienda de la señora que me alquilaba el cuarto (quedaba en la primera planta) y tras un minucioso escaneo de la misma le pedí fiado un pote de helado de un litro, papel de regalo y una cinta, luego le pedí que lo guardase en su refrigeradora y que por la noche lo recogería.
Llegada las 9pm recogí el pote de helado envuelto en papel de regalo y me embarqué a casa de Lucrecia que vivía en una zona residencial, vivía en un barrio muy “in” donde la pobreza está “out” y para llegar a su casa en carro, los vigilantes debían de tener registrado tu nombre, apellidos, placa del carro y hasta tu número de cuenta en el banco, así que para evitarme una vergüenza le dije al taxista que me dejara en la esquina y caminé unas seis cuadras aproximadamente para llegar a su casa.
Ya estando en casa de Lucrecia me abrió la puerta una amiga de ella que me saludó afectuosamente, me dijo que ella estaba en la sala con sus invitados, al llegar frente a ella, corrió hacia mí, me dio un beso y al ver mi regalo se alegró, yo le pedí que lo abriera en un lugar privado donde no haya muchas personas (tenia vergüenza que los demás vieran que solo era un pote de helado y encima fiado) así lo hizo, me llevó a su cocina y noté que lo abrió sin romper el papel de regalo, al ver de que se trataba me dijo que cuando lo comiese sentiría que yo estaba con ella, salimos de la cocina y nos dirigimos a la sala y estuvimos compartiendo con conocidos y amigos.
Como a la hora llegó un sujeto del cual no he mencionado algo hasta ahora pero que me veo en la obligación de mencionarlo, así que resumiré, era un tipo que trabajaba en un banco, cinco años mayor que nosotros (en ese entonces nosotros teníamos 20) y que creía que la conquistaría al demostrarle que él tenía dinero, trabajo, carro e impresionándola al hacerle regalos carísimos, en fin un sujeto como cualquier otro, esa noche no fue la excepción, ya habíamos tenido algún que otro encuentro pero llegaban a simples risitas burlonas por parte de él y una mirada seria y despreciativa de mi parte, a Lucrecia no le hice saber sobre esos momentos, bueno, como dije, aquel sujeto llegó a la fiesta pero lo hizo con un oso de peluche del tamaño de Goliat, enorme peluche que era trasladado por él y su amigo, detrás una torta con velas y de fondo musical un conjunto de mariachis, es decir, realmente parecía el novio, Lucrecia reía, la vi tan contenta que mis celos me los tuve que tragar y quedarme ahí a un lado, él ordenó que al oso lo sentaran, cosa que hicieron y fue gracioso ver al oso ahí sentado como un invitado más, yo en ese momento no reí, terminaron de cantar los mariachis y comenzaron a poner temas y él empezó a bailar con ella, mis amigos me miraban, hablaban de cualquier cosa, pero yo sabía que ya era la comidilla de esa noche, Lucrecia de vez en cuando se acercaba a preguntar si todo estaba bien, pero aquel sujeto la llamaba y ella iba a su encuentro, entonces supe en ese momento que el dinero no dará la felicidad pero si te deja a un paso de ella, entonces evalué el momento y noté que él había tenido detalles que digo detalles, detallazos para con Lucrecia, me era y hasta hoy me es imposible poner en un plato de la misma balanza a mi pote de helado y en el otro al oso, la torta y los mariachis, yo amaba a Lucrecia, entonces opté por una darme una dignisimavergonzosa retirada, así fue que cuando comenzó una canción y ellos bailaban en medio de aplausos y bromas de los demás yo dije que iba al baño pero realmente me dirigí a la salida, cuando abrí la puerta para irme, en ese momento llegaban la prima con un sujeto que nunca había visto, me saludo y me preguntó a donde iba y le dije que a tomar aire, ella siguió su camino, cerré la puerta y comencé a caminar, recién eran las 11pm y el camino hasta la avenida se me hacia largo, yo solo quería huir y no volver la mirada atrás y fue así que comencé a caminar y en mi mente veía a Lucrecia sonriendo, pero esas sonrisas no eran para mí sino para el otro sujeto, entristecido y derrotado le deseaba lo mejor, me alegraba saber que al día siguiente o no sé cuando comería el helado que le llevé y luego nada.
Ya había caminado dos cuadras cuando escuché que alguien me llamaba, volteé y me di cuenta que era Lucrecia que corría hacia mí, me miró, me preguntó a donde iba, le respondí que a comprar cigarros (le mentí) me miraba, miraba alrededor, me volvía a mirar, se quedó muda y sus ojos estaban acuosos y tristes, me esperé lo peor, entonces ella me pidió que la espere unos minutos, yo le dije que la esperaría y se regresó a su casa. A los pocos minutos ella estaba de regreso, la vi que traía el pote de helado en sus brazos, agaché la cabeza, imagine en milésimas de segundos que me devolvía el pote, me diría discúlpame o algo así y luego se marcharía, así que respiré hondo y dibuje una sonrisa en mi rostro, cuando ella estuvo frente a mí me pidió que la acompañe, caminamos en silencio unas cuadras y llegamos a una plazuela, ella se dirigió a una banca, se sentó, me pidió que me sentara, luego me dijo:
-Hoy es mi cumpleaños y en éste día yo deseo regalarme algo de felicidad, para eso solo necesito de tu presencia-
Sacó un par de cucharas y abrió el pote y agregó:
-Te dije que cuando comería el helado tú estarías a mi lado-
Esa noche Lucrecia y yo hablamos de muchas cosas, me enteré por ejemplo que la primera que nos vimos fue en Huanchaco (y si, yo insisto que fue en un concierto) y que le impactó lo que dije cuando regresaba luego de correr unas olas, que fue “Me gusta el surf porque en el mar soy una botella vacía que busca llenarse con un mensaje, en tierra ya soy una botella con un mensaje” también me comentó que me volvió a ver en el concierto y le impresionó que yo esté más impactado por la arquitectura y el material de la casona que por la música en sí, cuando salimos del cementerio y nos despedimos, se subió al taxi y ella recordaba que por impedir que los perros la mordieran me puse a pelear con ellos, desde el muro observaba como yo en el suelo agarraba a puñetes y trataba de patearle los testículos a un doberman y a la vez otro perro me mordía las orejas y yo no me atreví a darle un puñete a dicho perro porque era un perro enano y seguía peleando con el doberman, ella iba recordando eso en el taxi cuando iba camino a su casa, en medio de sus risas el taxista le dijo que ella estaba enamorada y ella solo se reía, también me enteré que después de aquella vez me volvió a ver en su salón de clases, pues si, aunque parezca extraño e ilógico pero mi curso fue a dar examen de estadística al aula donde estaba Lucrecia y sus compañeros rindiendo examen, ocurre que mi catedrático también enseñaba a su carrera y decidió tomar un examen a ambas carreras juntas, el examen estaba programado para 2 horas y yo lo resolví en 20 minutos, cuando yo salí del aula y tras revisar el examen nuestro profesor dijo que el examen lo había hecho muy fácil dado que alguien lo había resuelto de forma aprobatoria en pocos minutos, también descubrí que Lucrecia conocía mi gusto por las mochilas, me había contado 4 modelos diferentes y que yo tenía como preferida a una tejida de lana, así que cuando me vio en casa de su prima supo que era el momento para por fin no separarnos.
Esa madrugada hablamos, reímos, bailamos, comimos helado, nos besamos, nos amamos y el alba nos encontró, a Lucrecia dormida, recostada en mi pecho y abrigada por mis brazos, mientras que yo olía su cabello y me mantenía en vigilia, cuando despertó me pidió que nunca la deje de amar, yo le dije que imaginara todo el helado del mundo y que supiese que mi amor era mil, un millón, que va un trillón de veces más grande, mi amor era inagotable, entonces Lucrecia sonriendo me dijo que si engordaba de amor sería porque es feliz.
Saben, ahora cuando alguien me habla del amor y de sus detalles, yo suelo decir que son variados que sólo basta de la imaginación y listo, pero pocas veces o casi nunca viajo a mi pasado, pero cuando lo hago -como es en ésta ocasión- suelo abrir ciertos baúles que tengo cerrados, ahora abrí el de Lucrecia, el en su interior contiene un manantial el cual brilla, en el cual puedo ver reflejado más de un bello detalle de amor, detalles que se eternizan en el alma, puedo ver en aquel reflejo una plazuela, una banca, el amanecer, los primeros rayos del sol, dormida Lucrecia, el helado y yo.
Algunas cosas en la vida uno las aprende de las experiencias de terceros, uno logra extraer una enseñanza que repercute en el resto de nuestro vivir y otras veces nos transmiten una interrogante que con el tiempo aún no hallamos respuesta.
Gora es ahora un muchacho de unos 21 años, ha vivido su vida siempre al filo de la navaja, con experiencias extremas y otras no, recuerdo cuando Gora era infante, conoció a una vecina de su misma edad y quedó impactado por aquella niña, siempre que salía a jugar iba a casa de ésta niña, Gora notó que también llegaba a jugar con ellos otro amigo de ellos, Rank, un niño que vivía en la siguiente manzana, llegaba y los tres se ponían a jugar, notó que su amiguita se fijaba en Rank, eso fue algo que le incomodó.
Gora conocedor que tenía un rival frente a él, decidió conquistar a su amiguita, por eso pidió consejos entre sus familiares y llegó a la conclusión que debería de hacerle llegar un obsequio y decirle –oye tú me gustas, ¿quieres estar conmigo?- y para eso que mejor que un ramo de flores, así que Gora recogió flores de la plazuela, las envolvió con la envoltura de un jaboncillo –es para que huelan mejor- dijo, luego, salió con su ramos de flores al encuentro de aquella niña que él esperaba conquistar.
A las dos horas Gora regresó a su casa triste, no tenía el más mínimo deseo de comer, su tío al verle le preguntó si deseaba conversar, Gora agachó la cabeza y negó, su tío lo abrazo le dio un beso en la cabeza, luego al sentir esa muestra de cariño comenzó a contar que estuvo parado en la puerta de su casa esperando que salga su amiguita, cuando la vio se acercó y se pusieron a jugar, de pronto como él lo esperaba llegó Rank, entonces Gora miró a su amiga, corrió hacia un sardinel del cual extrajo su ramo de flores que había ocultado minutos antes, se los dio a su amiguita, ella sorprendida le agradeció semejante detalle, Rank al ver lo que sucedía, no quiso quedarse atrás, vio a una avispa muy cerca de ellos entonces con la palma de la mano la golpeó y luego se la comió, la niña al ver esto quedó impactada, Gora al ver esto exclamó un rechazo total pero su amiguita no pensaba igual, como muestra de aceptación a Rank le dio un beso, entonces Gora se puso de pie y se marchó.
-Prefirió al come avispas que a mí- dijo y luego preguntó -¿tío por qué las mujeres prefieren a los hombres come avispas que a los que regalan flores?-
Esa pregunta me la hizo Gora cuando tenía 5 años y soy sincero en aquel momento no supe que responderle y saben hasta ahora no tengo una respuesta clara, no sé porque las mujeres prefieren a los come avispas que a los que regalan flores, está claro que no son todas las mujeres, que es natural que las personas busquen sentirse protegidas y que el sentirte protegido te da confianza y en confianza se explaya el amor, es una posibilidad, no lo sé, sólo sé que las mujeres siempre sorprenden con sus elecciones.
En éste momento en que escribo mirando al jarrón con flores en el cual merodea una avispa, saben, si tuviera una cita y quisiera impresionar no sabría que llevar, en éste momento yo no sé que elegir entre las flores y la avispa.
-El mañana no existe, es solo una invención del hombre, yo te quiero ahora en el presente, mi vida tiene pasado y presente y tú eres mi presente, desde hace un presente atrás- le respondió ella.
Él la quedó mirando, se alejó unos pasos y se sentó en un sofá, ella se le acercó, se puso de rodillas ante él, le miró a los ojos, le sonrió, luego se sentó en su pierna. Entonces él le dijo:
-Yo quiero que sepas…
Ella le cortó con un beso, mirándole a los ojos le dijo:
-No digas más cosas, solo llenemos de amor éste silencio dejando que nuestras almas hablen y se entiendan a través de nuestros ojos, a través de nuestras miradas-
“Si yo creyera —dice Lorenz— que el hombre es la imagen 'definitiva' de Dios,
entonces no tendría mucha confianza en Dios.”
Habrá que pensar, en consecuencia, como ciertos gnósticos, que a nosotros no nos creó Dios,
sino el Diablo, en un momento en que Dios estaba descuidado.
Hace poco entré a una sala de chat y me encuentro que estaban hablando de Dios, bueno es uno de los temas recurrentes en las salas de debate. Así que mi primera opción fue buscar el mute para solo leer, pero viendo que no tenía más que hacer (acababa de terminar de leer) opté por escuchar, así fue que no pasaron unos segundos de estar prestando atención y ya comenzaba a reír, lo digo sin afán de burlarme, después de escuchar a 5 personas ya lo tenía claro, Dios es culpable de todo, absolutamente de todo, pueden ustedes imaginar cualquier suceso y Dios será culpable, así de simple, como que la creación de Dios -el hombre- ha aprendido a culparlo, cual hijo que culpa a su padre por lo que es.
Comenzaré diciendo que mi creencia es humilde comparada con la de otros creyentes, yo creo en Dios, pero mi Dios siendo omnipresente, invisible, inteligente y poderoso no es antropomorfo, es simplemente energía y está en todas partes, yo no me creo a imagen y semejanza de Dios ni imagino a Dios a mi imagen y semejanza, para nada, mi fe es básica, punto, mi Dios tiene sus propias formas de llegar a mí, no me ha hecho llegar sus leyes talladas en una piedra, escritas en una tabla o vía sms, no, para nada, lo hace a través de las personas, la naturaleza, los animales, muy ecológico él, mi Dios no creo que me permita tener 4 esposas o me permita casarme con una niña de 9 años, mi Dios lo deja todo a mi capacidad de raciocinio, mis valores y mis principios, muy sencillo él.
Conforme escuchaba como iban atacando a Dios opté por una postura de defender al indefendible, noté que culpan a Dios por los niños hambrientos en el mundo, por el cáncer, por el SIDA, por las guerras, por los desastres naturales, porque llegas tarde al trabajo, porque se murió el perro o el canario o cualquier otra mascota, porque tu pareja te abandonó, porque se murió el vecino de cuchocientos años de edad, porque se murió un niño que conoces o no, un adolescente, tu abuela, tu primo, tu hijo, tu tío, porque tú o tu amigo tiene un hijo con Trisomía 21, porque van a cerrar la empresa donde trabajas, porque tienes algún dolor en el cuerpo o alguna enfermedad, porque se te va el internet, porque hay curas pederastas, porque está lloviendo en verano, porque salió el sol en invierno, por algún accidente, y lo que es aún, peor porque las cosas no te salen como quieres te entregas al dramatismo y repites tantas veces… ¿Por qué Dios Mío, por qué?.
O sea, culpar a Dios se ha vuelto en algo cotidiano hoy por hoy, el hombre ha optado por culpar a Dios, más casi nunca le agradece y eso que creen en él o no creen, los ateos dicen no creer en Dios, porque ellos dicen que si existiera Dios no habría tanto dolor y maldad en el mundo, pero como este mundo es un derroche de sufrimientos y traiciones, como que debe haber un responsable, entonces culpan a Dios, lo gracioso es cuando desean atacar a todas las religiones se enfocan en el Vaticano, la Biblia y el Corán, se enfocan en la forma, apuntan a lo tangencial pero dirigirse al fondo en sí, pocas veces.
En resumen, el hombre agradece a la suerte si algo le sale bien, pero si las cosas le salen mal o adversas culpa a Dios, yo que soy un fiel creyente de la causalidad y no de la casualidad, pues estoy abiertamente en contra a pesar de mi ausencia de fe a con el Dios antropomorfo, creo que si tu organismo, tu cuerpo, genera alguna enfermedad es porque tú brindaste las condiciones para que se activara la enfermedad o te contagiaras, la promiscuidad sin protección es bien sabida que es la responsable del gran porcentaje de las ETS y del SIDA, el cáncer se genera por cómo nos hemos alimentado y en algunos casos por los vicios que tenemos, los niños que sufren de hambruna en el mundo es culpa de quienes teniendo el poder y el dinero no hacen algo por no solo hacer llegar la comida a quienes la necesitan sino también porque no son capaces o simplemente no desean brindar empleo para los padres de estos niños, ya sea por cuestiones políticas, sociales, económicas, etc., sumado a esto fomentan el desplazamientos de comunas enteras, la muerte es el complemento de la vida, yo pienso que la muerte es el premio a una vida sea ésta bien o mal vivida, pero vida al fin, es sabido que las mujeres que salen embarazadas a partir de los 35 años tienen un alto porcentaje de tener hijos con Trisomía 21, yo creo que todas las religiones tienen las puertas abiertas para que alguno de sus creyentes con esfuerzo, entrega y convicción sean quienes orienten al rebaño para llegar al Dios respectivo, no me imagino a Dios poniendo su mano sobre la cabeza de la persona que desea cura para escanear su mente y espíritu y decir –Éste no califica porque es un enfermo mental y nos va a desacreditar- creo que culpar a Dios por los curas pederastas es tan ridículo y desacertado como decir –el diseño de aquella casa no me gusta porque el perro que la cuida muerde- ya pues!!!.
Lo que quiero decir es que el hombre es simplemente irresponsable, ciego y cobarde por el simple hecho que no acepta, no admite las consecuencias de sus actos, prefiere achacarlos, trasladarlos a Dios -creyendo o no en él-, total se nos ha dicho que Dios prefiere a las ovejas descarriadas que a las ovejas sumisas, pero ocurre que si uno no está informado, entonces no entenderá a la vida en su real dimensión.
Ante una real existencia de un Dios antropomorfo y por alguna causalidad basada en la casualidad yo le llegara a conocer, le diría –Al fin solos, ya nos conocemos- y claro indagaría el porque siempre se ha comunicado a través de algunos hombres para hacer llegar su mensaje a todos, le diría que lo veo como un Dios timorato ante las mujeres, y que el colmo fue mandar a uno de sus arcángeles para decirle a María que la embarazaría y encima con una ayudita del Espíritu Santo, todo un nerd, y si Dios me permitiera una pregunta le preguntaría -¿Quién mató a Kennedy?-
La cuestión es que ante el ataque que sufría Dios, dado que si veo a una persona o a una minoría atacada yo los defenderé, entonces me convertí en su escudero y como puede quedar perfectamente entendido todos en aquella sala comenzaron a atacarme, hice hincapié en la miopíacobardeignorante de las personas que atacan a Dios, esto fue motivo para ser expulsado de dicha sala y todo porque decidí hacer el papel de abogado del diablo.
Todo estaba oscuro, tan oscuro que en un momento no supo si debía seguir caminando, detenerse o ponerse a gatear, la oscuridad era absoluta, a tal punto que dejó de caminar para comenzar a arrastrar los pies, para no caer o tropezar con algo, a lo lejos pudo divisar una luz pequeñísima y se dirigió a ella lentamente mientras arrastraba los pies, conforme se acercaba su miedo crecía pero no podía evitar sentirse atraído por aquella luz.
Poco a poco comenzó a distinguir una figura, cuando estuvo a escasos metros lo distinguió claramente, era un hombre vestido de traje, sentado en una silla de piedra, estaba de perfil mirando a su lado derecho, en la mano izquierda sostenía un bastón y su mano derecha estaba extendida dirigida hacia su lado derecho como queriendo llegar o tocar un punto fijo en la oscuridad y llevaba puesto un sombrero de copa.
Cuando estuvo a un par de metros quiso decirle algo pero no pudo, tenía la boca seca, se mojo los labios mientras respiraba hondo, de pronto la figura que hasta ese momento se había mantenido inmóvil, se movió, le quedó mirando, se arregló el sombrero, se puso de pie, caminó unos pasos hacía él, cuando estuvo frente a él le asestó un golpe en el pecho que lo hizo volar por los aires. Cuando cayó al suelo intentó levantarse, sintió que algo caía en su pecho de pronto comenzó a aclararse todo o sus ojos se habían acostumbrado a la oscuridad y vio aquel sujeto sobre él, entonces el sujeto se sacó el sombrero y le dijo:
-Yo soy tu camino, tú eres yo, yo soy tú-
Aquel sujeto se puso de pie, comenzó a caminar con los brazos abiertos tarareando alguna canción que Él distinguía pero no recordaba el título ni las letras, luego se puso a bailar solo, Él se levantaba lentamente, lo quedó mirando asustado y sorprendido al verle cantar y danzar de forma muy graciosa, ya de pie se llevó la mano al pecho, le dolía, y seguía mirando asustado, aquel sujeto del traje se dio la vuelta, lo quedó mirando y le dijo:
-Es hora de morir-
De pronto vio como tres cuchillas circulares aserradas girando muy rápido se acercaban a él, lo único que hizo fue tirarse al suelo temiendo ser cortado por las cuchillas, escuchó unas risas, escuchó que le gritaban –cobarde- y las risas, abrió los ojos lentamente, miró a su alrededor, de pronto el piso comenzó a moverse, el lugar donde estaba comenzó a elevarse, solo atinó a aferrarse muy fuerte como pudo, cuando todo se calmó vio que estaba aferrado a una roca miró a todos lados y se encontró en la misma boca de un abismo, se agarró más fuerte asustado, comenzó a gritar –No, no, maldición, no, ¿qué está pasando?- comenzó a llorar, lo hacía con más fuerza conforme las fuerzas lo abandonaban y sentía que en cualquier momento caería, luego llevó una de sus manos más arriba y comenzó a ascender lentamente por la roca, parte de su cuerpo colgaba pero no se amilanó, cuando llegó al borde, pudo al fin ponerse totalmente a salvo, se acostó, estaba exhausto, comenzó a toser, estaba echado boca arriba cansado, se secó las lágrimas, cerró los ojos y sintió unas manos que lo acariciaban, al abrirlos vio a la mujer que amaba que le sonreía y con su voz y sus manos lo acariciaban, le hablaba tan delicadamente que no quiso moverse, busco quedarse quieto, la miró, le sonrió y ella le respondió con un beso en la frente, entonces deseo abrazarla y dio un salto y se puso de pie, se dio cuenta que estaba en una habitación, había estado acostado en una cama con sábanas blancas, vio que ella, vestida de blanco se ponía de pie, entonces Él le habló pero ella comenzó a alejarse, Él le habló más fuerte.
-No te escucha, por ahora no te escuchará-
Escucho decir, buscó saber de dónde venía esa voz las sábanas de la cama comenzaron a moverse, distinguió que las sábanas formaban una figura humana, o lo más cercana a una figura humana, cuando las sábanas cayeron vio a un ser sin cabellos, con unos agujeros en donde deberían haber ojos, no distinguía la nariz, la boca parecía estar cocida, en cada mano 4 dedos y la piel blanca y arrugada. Del susto dio unos pasos atrás, esta figura se le acercó, tenía un hedor que él lo había olido antes. Cuando ésta figura estuvo frente a él le dijo.
-Soy tus demonios, ¿no nos reconoces?-
El demonio comenzó a caminar en círculos teniendo a él como centro, escuchó unos golpes, giró a ver quién causaba esos golpes y vio al hombre de traje que seguía bailando y tarareando la misma canción, aún le costaba recordar el título y las letras.
-Tú ya no mereces vivir, no sin mí-
Al terminar de decir esto, aquel hombre apuntó su bastón hacia Él y se escucho el estruendo de un disparo, en ese momento Él cayó al piso llevándose las manos al pecho, sintió algo cálido, viscoso en sus manos, comenzó a sentir que su garganta se llenaba de un líquido espeso y caliente, quiso toser pero ya no tenía fuerzas.
-No puedes morir-
Escuchó decir, era el demonio que había surgido entre las sábanas y agregó mientras metía su mano en el pecho de Él, que sentía como se desgarraba su pecho conforme el demonio buscaba algo, y Él no podía evitar beber su sangre.
-Nosotros los demonios vivimos eternamente hasta que tú mueras, porque llevamos una maldición, no podemos ir a otro cuerpo, te pertenecemos solo a ti y tú a nosotros, por eso no debes morir-
Al terminar de decir esto le mostró la bala, su mano estaba bañada de sangre. Él asustado se puso de pie, el hombre del traje ya no cantaba, lo quedó mirando fijamente y le dijo:
-Hubiera sido poético verte partido en tres mitades-
Él seguía asustado, no entendía que pasaba, en ese momento el demonio se acercó al hombre de traje y empezaron a pelear, vio como el demonio con sus dedos hería al hombre de traje, la sangre le comenzaba a fluir, el hombre de traje desenvainó una daga de su bastón y comenzó a herir al demonio, por un momento la pelea parecía que la iba a ganar el hombre de traje pero del demonio surgieron un anciano y una mujer que comenzaron a atacar al hombre de traje, comenzaron a herirle las piernas, los brazos, entonces el hombre dejó caer la daga y cayó de rodillas, el demonio blanco tomó la daga con sus manos, la elevó y luego la clavó en el cuerpo del hombre de traje por la espalda, el cual quedó mirando a Él mientras de su boca salía sangre y se quedó así, muerto de rodillas.
-Dios mío, lo han matado, ¡lo han matado!-
El anciano que había salido del cuerpo del demonio blanco se le acercó riendo
-¿Dios mío?, eso dijiste, ¿Dios mío?, ¿tú que no crees en dios alguno te atreves en este momento a invocar dios alguno?, ¿tú?, te digo algo, ésta batalla es solo tuya, acá no hay dios que pueda intervenir existan o no, te lo digo yo que soy tu dolor-
El demonio blanco le gritaba al oído del hombre de traje que estaba muerto:
-Nosotros siempre ganamos, lo ves, siempre, siempre-
Entonces el dolor volteó a ver al demonio blanco, movió la cabeza de forma afirmativa, el demonio blanco tiró el cuerpo del hombre con traje, le arranchó la camisa y Él pudo ver como el vientre del hombre con traje se movía, había algo dentro de ese cuerpo que quería salir, entonces el demonio blanco le dio la daga a Él, con la daga en la mano Él se acercó al cuerpo, levantó la daga para clavarla en el cuerpo del hombre de traje, pero cuando estaba a punto de hacerlo el dolor tomó sus manos y le dijo:
-El corte debe ser delicado, no debes clavar la daga-
-No temas hazlo como te indica el dolor-
Le dijo la mujer que había salido del demonio blanco y que se identificaría como la tristeza, Él hizo un corte suave y del vientre pudo ver salir una mano pequeña, era la de un niño Él cayó asustado de bruces, luego se repuso y extendió su mano y la pequeña mano lo tomo y Él jaló y del vientre del hombre de traje salió un niño, tendría unos 4 ó 5 años, el niño se puso de pie miró a Él y sonrió.
Cuando el niño estuvo de pie los demonios comenzaron a rodearle, de pronto empezaron a atacarle la tristeza se ensañó en arañar e hincarle los ojos, el dolor le golpeaba las piernas y el demonio blanco le asestaba cortes en todo su cuerpo, Él pudo ver como el niño solo se cubría mientras su cuerpo comenzaba a sufrir el embate del ataque de los demonios, Él no pudiendo resistir más se puso de pie y se fue contra los demonios a patadas y puñetes, logró separarlos del niño, el demonio blanco se le acercó y le dijo:
-Qué tonto eres, tú jamás podrás matarnos, ¿no te das cuenta?-
Entonces Él tomándolo del cuello y llevándolo contra el piso le dijo:
-Pero si puedo vencerlos-
En ese momento el demonio desapareció en sus manos, Él vio al niño y lo abrazó con fuerza protegiéndolo, en ese momento el niño se fusionó con Él y Él cayó al piso, comenzó a perder el conocimiento, mientras cerraba los ojos vio, a los demonios y escuchó que le decían:
-Nosotros estaremos acechándote-
Él no pudiendo decir palabra alguna, solo les dejó una sonrisa burlona y cerró los ojos.
Cuando abrió los ojos estaba en su habitación, miró a su alrededor, estaban sus libros, su ropa colgada, su silla, sonaban los celulares, se puso de pie, apagó la alarma de los celulares y se fue a bañar, se vistió y salió para irse a trabajar, cuando estuvo en la calle vio que el cielo estaba nublado, estaba garuando, las calles estaban mojadas, Él se alegró, desde que llegó a esa pequeña ciudad, había esperado un amanecer como ese, le sonrió a unos niños que iban a la escuela, prendió un cigarro y se llenó de mucha felicidad cuando se dijo así mismo:
El ser humano es un ente extraño y muy complejo, es capaz de sumergirse en la empatía y sensibilizarse por los animales maltratados, los niños maltratados o por la hambruna en alguna región lejana de su ámbito, pero si un niño se le acerca a pedirle una limosna le responde:
Había una vez un piojo que cansado de vivir entre humanos decidió vivir en otros animales, primero paso a un perro, pero las pulgas le expulsaron porque no sabía saltar, luego se mudo un gato, pero la estática de sus pelos le ponían los nervios de punta, cansado de andar en animal en animal, una mañana caminando por un muelle solo y triste vio pasar un delfín y saltó a su lomo, ya en el lomo pudo deslizarse por las olas, por el mar, maravillado por lo que vivía el piojo se aferró al delfín, luego el delfín se sumergió, el piojo quedó maravillado al ver ese universo azul que era el mar, poco a poco perdía el conocimiento y no podía respirar pero el piojo pensó que se debía por lo impactado que estaba ante tanta belleza.
En un momento dado, se desprendió del delfín y lentamente emergió a la superficie, los rayos del sol calentaron el pequeño cuerpo de un piojo que se atrevió a viajar de un universo a otro sin darse cuenta, y fue para no volver.
Iba seguido, se sentaba a la orilla, donde las olas delicadamente acariciaban sus pies, leía en voz alta y se la escuchaba reír, hablar, los moradores de aquella pequeña caleta la llamaban “la novia del mar”, porque luego de leer y dialogar con el mar solía entrar al mar y daba la impresión que acariciaba al mar cuando pasaba sus manos por las olas, con tanta delicadeza, con tanto cariño y lo más curioso o extraño de todo era que el mar la acariciaba con o a través de sus olas como si fueran sus brazos, en aquellos momentos ya los moradores de la caleta habían dejado de hacer sus cosas y escondidos contemplaban como el mar y ella se abrazaban.
Lo que las personas de la caleta no saben o pasaron por alto, es que tiempo atrás ella visitaba aquel pedazo de playa acompañada de un hombre, solían leer, jugar, hablaban, pensaban y lograban compartir el silencio, si alguien les hubiese prestado atención hubiera visto en ellos la felicidad, más una mañana él decidió entrar al mar, ella al principio se opuso, lo abrazo por la cintura, le lloró, le pidió que no lo haga y él se quedó sentado a orillas del mar, lo vio triste, lo quería tanto que verlo así le rompía el corazón, entonces haciendo un lado sus deseos le dijo que podía ingresar, él saltó de alegría, le tomó con sus manos el rostro, le dijo que cuando quisiera ella le podría visitar y que siempre estaría ahí para ella, que en las olas podría ella leer como estaba, podría saber como se sentía, luego camino hacia el mar, por un momento se atrevió a seguirlo más luego se arrepintió y cuando quiso verle las olas ya lo habían llevado al lugar al cual ella se negó ir, ese día ella lloró, lloró por la ausencia de él, por su cobardía, por sus ganas de vivir, lloró, así de simple.
Una mañana ella llegó como de costumbre, ésta vez venía sin un libro, vestida de blanco se quedó contemplando el mar, le habló algunas cosas y luego ingresó al mar, se acariciaron ante uno que otro voyeur, luego ella depositó en las olas una pequeña botella, salió del mar, le sonrió y se marchó, el mar con una de sus olas abrió aquella botella, con otra ola sacó el papel que contenía y con una tercera ola dejó una estrella de mar sobre aquel papel mojado que decía:
-Estoy enamorada, deséame suerte-
Cuentan los pescadores que desde aquel día que la novia del mar se marchó y no ha regresado, desde ese dichoso día la caleta, aquella porción de mar ya no tiene olas, se le ve calmo, las personas que lo visitan dicen que parece una piscina que es muy hermoso y que las estrellas de mar que arroja son hermosas, pero los moradores con tristeza sostienen que es un mar triste, otros dicen que es un mar muerto y otros, que impregnan algo de esperanza a la historia, sostienen que el mar espera que su novia regrese para poder alzar sus brazos y abrazarla a través de sus olas.
En la caleta esperan que algún día regrese la novia del mar para poder ver al mar feliz, ver sus olas nuevamente alzarse en el horizonte, mientras la esperan, escuchan el silbido o canto triste del mar y contemplan los deseos de aquel mar enamorado a través de las estrellas de mar.
Lo curioso es que cuando los visitantes sostienen que dicha caleta es una porción del Edén los pescadores sólo agregan: