-¿Sabes cuál es la diferencia entre tú y yo?-
-Yo tampoco lo sé- le dijo ella mientras reía
-¿Me seguirás queriendo mañana?- le preguntó él
-El mañana no existe, es solo una invención del hombre, yo te quiero ahora en el presente, mi vida tiene pasado y presente y tú eres mi presente, desde hace un presente atrás- le respondió ella.
Él la quedó mirando, se alejó unos pasos y se sentó en un sofá, ella se le acercó, se puso de rodillas ante él, le miró a los ojos, le sonrió, luego se sentó en su pierna. Entonces él le dijo:
-Yo quiero que sepas…
Ella le cortó con un beso, mirándole a los ojos le dijo:
-No digas más cosas, solo llenemos de amor éste silencio dejando que nuestras almas hablen y se entiendan a través de nuestros ojos, a través de nuestras miradas-

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