Entonces él la quedó mirando y le dijo -El sol es un astro que ilumina
parte del planeta y a eso le llamamos día- luego sacando un geranio del
bolsillo que le mostro dijo -y tu presencia ilumina mi vida y a eso le llamo
amor-
Ella tomó el geranio lo olió, distinguió el aroma del tabaco y le regaló una sonrisa, ambos se miraron y sus miradas estaban empapadas de amor y fue entonces que un grillo que estaba de espectador, al ser testigo de tanta felicidad se puso a grillar, porque se dice que los grillos grillan cuando están frente a una persona enamorada.
Ella tomó el geranio lo olió, distinguió el aroma del tabaco y le regaló una sonrisa, ambos se miraron y sus miradas estaban empapadas de amor y fue entonces que un grillo que estaba de espectador, al ser testigo de tanta felicidad se puso a grillar, porque se dice que los grillos grillan cuando están frente a una persona enamorada.
Esto que he narrado no es un cuento, es parte de dos vidas, es dos
vidas, esto sucedió hace tiempo en una ciudad, frente a un patio de llaves hace
más de 20 años atrás, esto sucede ahora y seguirá sucediendo en el tiempo, porque
el amor cumple la primera ley del Universo, es decir, no se crea ni se
destruye, solo se transforma, y se transforma de amor adolescente a un amor
juvenil, luego a un amor adulto, luego a un amor senil para continuar a un amor
eterno, debe ser esta capacidad que tiene el amor que ha llevado al hombre a
afirmar -sin temor a equivocarse- que el amor no tiene edad, y lo más curioso
es que el amor no cumple con la segunda ley del Universo, la ley de la Entropía,
por lo tanto el amor no se consume a sí mismo y no envejece, por lo tanto no muere, en éste momento pienso
que es esa la razón –probablemente- que algunos amores resulten incomprensibles
para muchas personas, esto le confiere al
amor un halo de misterio, ergo lo que no se puede entender muchas veces no se
acepta.
El amor es cuna de historias muy bellas, de él han surgido leyendas
que se han eternizado en el tiempo, por ejemplo la leyenda esta que cuenta que
un grillo grilla frente a una persona enamorada data de unos 20 años pero para
las personas que han escuchado esta historia, y que coincidentemente han escuchado
a un grillo grillar en esas noches en las cuales estaban pensando en la persona amada, en donde las lágrimas o las
alegrías se convierten en amor eterno, asumen
que es una leyenda que lleva mucho verdad y mucho de tiempo, no sabrían ellos
precisar cuánto, pero asumen que es mucho.
Esto que he narrado créanme es la vida misma (al menos la mía lo es), desde ahora sabemos o se
asume cual es la razón misma del grillar de los grillos, porque el acto mismo que tienen los
grillos machos de frotar las patas para atraer a la hembra es otra forma de
amar que el hombre no es capaz de entender y/o de aceptar, porque el amor es en sí
misterioso, en este punto puedo decir que hay versiones animales del amor, en
esencia el amor es felicidad, es un conjunto de sentimientos y emociones que
nos resultará en algún momento incomprensible pero eso no le quitará su
belleza, más por el contrario, el amor es sencillo, esa simpleza le confiere el
don de la creación de momentos eternos y son justamente esos momentos que se
eternizan en leyendas, y créanme cuando les digo –teniendo a un grillo lila grillar
en mi cabeza y en mi pecho- que esto no es un cuento.


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