Cursaba la secundaria cuando en una ocasión un amigo me dio dos discos de vinilo para escuchar, eran discos de su padre que su hermano mayor los había tomado, una era el “Stop” de Eric Burdon y el otro disco el “House of the Holy” de Led Zeppelin, imagínate a los 12 escuchar el “Houses of the Holy” era como si alguien te dijera –Te gusta mirar el cielo por las noches, bueno, te hablaré de la teoría de cuerdas-
Entenderás que era algo totalmente inentendible, bueno, eso me pasó con ese disco de Led Zeppelin al cual no lo entendía, me superaba, no podía entrarle a los acordes, al ritmo, a la voz, escuchaba más el de Eric Burdon. A pesar que traté de entender a Led Zeppelin el por qué eran considerados como una buena banda, no lo logré. Con el tiempo escuché el Led Zeppelin 4 o el Osho, el sin título y fue el primer disco que me gustó todas las canciones, además escuché otros discos y bueno, ahí estaba yo sabiendo que eran buenos, me gustaban, solo eso.
Cuando estaba en la universidad leyendo un libro sobre arte leí una frase de Picasso “Los grandes artistas copian, los genios roban” entonces decidí llevar esa frase a la música, para entonces yo me dedicaba a quemar discos y venderlos, los discos eran pedidos de los clientes y otros eran las canciones que para mí eran buenas. Imagínate, me pagaban por hacer lo que me gustaba, seleccionar música.
Teniendo de base esa frase, decidí quemar canciones de bandas o cantantes que habían sido famosas pero que se las habían “robado o copiado” de otras bandas, comencé y me di cuenta que con Led Zeppelin tenía varias canciones, entonces lo entendí, estos tipos agarraban uno que otro acorde y lo transformaban en algo diferente, magnífico, sobresaliente. Me di cuenta que basado en la frase de Picasso estos tipos eran unos genios, mientras más los escuchaba más maravillado estaba, si, estos tipos son unos Genios, realmente son unos Dioses, pueden edificar un paraíso en una canción de acordes no tan olvidados. Total, tarde o temprano uno se vuelve creyente con los años.
Con el correr de los años entendí algo, uno nace sin creer en dios alguno, conforme va descubriendo las maravillas del mundo va creyendo y llega un momento en que te das cuenta que cuando la artificialeza es sublime entonces hay un genio detrás, pero cuando son muchas, este genio se vuelve un dios, lo endiosas no porque lo creas divino a él sino porque es divino lo que su creación genera en ti y sabes que no bastará este Universo para explicar y/o borrar eso que es más que materia.

