Estaba nervioso e impaciente, sentado en aquel sofá mientras escuchaba a Lila Downs repetidas veces con el mismo tema, de pronto oyó escuchar que la puerta que daba a la calle se abría, se puso de pie de pronto vio una figura femenina que cruzaba el umbral de la puerta, pudo reconocerla y le esbozo una sonrisa, ella en cambio mostró un rostro de cansada y aburrimiento, él se le acercó, tomó sus cosas, las dejó en el sofá y le pidió a ella que le acompañara al comedor, ella le hizo saber que estaba cansada y que sólo tenía ganas de darse una ducha y dormir, pero él le insistió, la tomó por el brazo y la llevó al comedor, le pidió que tomara asiento, cosa que hizo, luego él apagó las luces, prendió una velas y le sirvió su comida, mientras lo hacía le comenzó a hacer preguntas, ella fastidiada y sorprendida respondía de forma cortante, quería saber el motivo por el cuál él había organizado dicha cena, de pronto se dio cuenta que era una cena muy romántica, la música de fondo le daba un halo mágico, él ahí frente a ella hablándole y sonriéndole, esa sonrisa que era iluminada por la luz de las velas era más hermosa que de costumbre, ella se dejó llevar por el momento, por esa voz, por aquella sonrisa que siempre la cautivo.
Comenzó a disfrutar del momento que estaba viviendo, comenzó a hablar de todo y él por momentos hacía alguna que otra broma y ambos reían, cuando él hablaba ella lo miraba y sus ojos brillaban ya sea producto de su sonrisa, de mirarlo a él o por las velas, ella lo conocía él era romántico, detallista, bromista, ella recordó que dentro de un par de días él cumplía años, y sabía perfectamente que regalarle.
Él se puso de pie, recogió los platos de ella, luego se le acercó con una caja envuelta en papel de regalo, ella no salía de su sorpresa, comenzó a abrir la caja, él prendió las luces del comedor, ella le agradeció porque quería ver el regalo, al abrirlo vio dos sobres, escuchó que él le pedía abrir el pequeño primero, cosa que hizo mientras sonreía ansiosa y nerviosa, comenzó a leer, de pronto dejó de sonreír y abrió el segundo sobre, vio su contenido que eran unas fotos, alzó la mirada y lo vio a él de pie con una sonrisa, ella estaba muda, algo nerviosa, le pidió que le explique qué significaban la carta, las fotos, él le pidió que no se enojara que se calme y que no se asuste, la cena era una muestra de amor y respeto hacia ella, que siempre buscó hacerla feliz, que en las últimas semanas había notado un cambio en ella, que había intentado adivinar que pasaba pero hace dos días lo descubrió, entonces él tomo su mochila, le dijo que si alguna vez algo deseaba que no dude en buscarlo que la ayudaría en lo que pudiera, dicho esto, se puso la mochila y se fue.
Ella sentada lo vio marcharse, se puso de pie, caminó unos pasos, sintió vergüenza, un sentimiento de culpa, pero a la vez sintió alivio, mientras iba a su habitación supo que aquel lugar perdería con el tiempo el aroma de él, su orden, sus detalles, sin notarlo dejó de pensar en él mientras pensaba en ella, mientras pensaba en el nuevo aroma, el nuevo orden, los nuevos detalles que adoptaría el departamento, ya acostaba en su cama miró las fotos en la cual ella está junto a otro hombre, se vio sonriente, feliz, radiante como un sol… ¿eso fue lo que él también vio y por eso optó por marcharse?












