sábado, 31 de marzo de 2012

Radiante como un sol



Estaba nervioso e impaciente, sentado en aquel sofá mientras escuchaba a Lila Downs repetidas veces con el mismo tema, de pronto oyó escuchar que la puerta que daba a la calle se abría, se puso de pie de pronto vio una figura femenina que cruzaba el umbral de la puerta, pudo reconocerla y le esbozo una sonrisa, ella en cambio mostró un rostro de cansada y aburrimiento, él se le acercó, tomó sus cosas, las dejó en el sofá y le pidió a ella que le acompañara al comedor, ella le hizo saber que estaba cansada y que sólo tenía ganas de darse una ducha y dormir, pero él le insistió, la tomó por el brazo y la llevó al comedor, le pidió que tomara asiento, cosa que hizo, luego él apagó las luces, prendió una velas y le sirvió su comida, mientras lo hacía le comenzó a hacer preguntas, ella fastidiada y sorprendida respondía de forma cortante, quería saber el motivo por el cuál él había organizado dicha cena, de pronto se dio cuenta que era una cena muy romántica, la música de fondo le daba un halo mágico, él ahí frente a ella hablándole y sonriéndole, esa sonrisa que era iluminada por la luz de las velas era más hermosa que de costumbre, ella se dejó llevar por el momento, por esa voz, por aquella sonrisa que siempre la cautivo.

Comenzó a disfrutar del momento que estaba viviendo, comenzó a hablar de todo y él por momentos hacía alguna que otra broma y ambos reían, cuando él hablaba ella lo miraba y sus ojos brillaban ya sea producto de su sonrisa, de mirarlo a él o por las velas, ella lo conocía él era romántico, detallista, bromista, ella recordó que dentro de un par de días él cumplía años, y sabía perfectamente que regalarle.

Él se puso de pie, recogió los platos de ella, luego se le acercó con una caja envuelta en papel de regalo, ella no salía de su sorpresa, comenzó a abrir la caja, él prendió las luces del comedor, ella le agradeció porque quería ver el regalo, al abrirlo vio dos sobres, escuchó que él le pedía abrir el pequeño primero, cosa que hizo mientras sonreía ansiosa y nerviosa, comenzó a leer, de pronto dejó de sonreír y abrió el segundo sobre, vio su contenido que eran unas fotos, alzó la mirada y lo vio a él de pie con una sonrisa, ella estaba muda, algo nerviosa, le pidió que le explique qué significaban la carta, las fotos, él le pidió que no se enojara que se calme y que no se asuste, la cena era una muestra de amor y respeto hacia ella, que siempre buscó hacerla feliz, que en las últimas semanas había notado un cambio en ella, que había intentado adivinar que pasaba pero hace dos días lo descubrió, entonces él tomo su mochila, le dijo que si alguna vez algo deseaba que no dude en buscarlo que la ayudaría en lo que pudiera, dicho esto, se puso la mochila y se fue.

Ella sentada lo vio marcharse, se puso de pie, caminó unos pasos, sintió vergüenza, un sentimiento de culpa, pero a la vez sintió alivio, mientras iba a su habitación supo que aquel lugar perdería con el tiempo el aroma de él, su orden, sus detalles, sin notarlo dejó de pensar en él mientras pensaba en ella, mientras pensaba en el nuevo aroma, el nuevo orden, los nuevos detalles que adoptaría el departamento, ya acostaba en su cama miró las fotos en la cual ella está junto a otro hombre, se vio sonriente, feliz, radiante como un sol… ¿eso fue lo que él también vio y por eso optó por marcharse?


lunes, 26 de marzo de 2012

El derecho al delirio



Ya está naciendo el nuevo milenio. No da para tomarse el asunto demasiado en serio: al fin y al cabo, el año 2001 de los cristianos es el año 1379 de los musulmanes, el 5114 de los mayas y el 5762 de los judíos. El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuando nació.

El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera.

Una invitación al vuelo

Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.

La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:

el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;

en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;

la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni serácomprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;

el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como laplancha o el lavarropas;

la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;

se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;

en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;

los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;

los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;

los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;

los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;

la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;

la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;

nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;

el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;

la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;

nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;

los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;

la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;

la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;

la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;

una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra en Perú;

en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;

la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;

la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;

serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;

los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;

seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;

la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

Eduardo Galeano

http://www.librosgratisweb.com/html/galeano/el-derecho-al-delirio/index.htm

http://www.angelfire.com/la2/pnascimento/ensayos.html

A veces es bueno recordar

 
 


Entró al restaurante con un caminar pausado, vio que solo había una mesa ocupada las demás estaban vacías así que pudo elegir una, al sentarse sacó de su maletín un libro el cual ojeo, se le acercó el mozo con la carta para tomar su pedido pero sin leer la carta dijo:

-Desearía lomo saltado de pollo y una Inca Kola mediana, pero la más helada que tengas- dijo.

-¿La más helada señor?- preguntó el mozo.

-Sí, la más helada que tengas, por favor- respondió.

Cuando el mozo se marchó sabía que su pedido tardaría unos diez minutos en llegar, por eso sacó su resaltador y empezó a leer tranquilamente, al cabo de unos minutos las voces y risas que venían de la otra mesa le sacaron de su concentración, levantó la mirada y frente a él estaba una pareja con sus dos hijos pequeños comiendo, bajó la mirada tratando de leer nuevamente, pero las voces y las risas no se lo permitieron, entonces decidió contemplar por un instante aquella escena, vio a la madre que se esforzaba porque sus hijos coman mientras que el padre les servía gaseosa en sus vasos, sonrió porque los niños preferían la gaseosa y no la comida y la madre hacía esfuerzos porque coman y dejen la gaseosa, los quedó contemplando con tanta alegría, luego se quedó mirando su mesa, en ella sólo estaba su libro, los cubiertos que el mozo había dejado y las sillas vacías, metió la mano en uno de sus bolsillos y sacó su celular, marcó un número y escuchó:

-Aló papá-

-Hola, ¿Qué haciendo?- preguntó.

-Tocando mi guitarra antes de dormir, ¿y tú?-

-Pues ya voy a cenar, cenaré lomo de pollo y tomaré una Inca Kola, oh, oh, oh-

-Que rico, ¿Qué papá no vas a comer chifa?-

-No, esta vez comeré lomo de pollo, vio-

-Padre, ¿Por qué me llamas? si ya hablamos por la tarde-

-Pues por la tarde me acordé de ti y en este momento te recordé- y mientras miraba al menor de los hijos de la pareja que estaba vestido de azul, agregó –recordaba tu Primera Comunión estabas vestido con un traje azul, estabas de marinero con tus cachetes blancos y grandazos-

-¿yo de marinero?-

-Sí, varias veces te lo he contado-

-Eso fue cuando bailamos los dos-

-Sí, fue el tema del Buki “Más que tu amigo”, mientras lo bailábamos yo te lo cantaba, los demás nos aplaudían-

-¿Nadie más bailó?-

-Nadie, sólo los dos- escuchó que su hijo reía y agregó –Como ves, a veces es bueno recordar-




sábado, 24 de marzo de 2012

Una historia sin sentido



Una tarde en la que ya no tenía nada que hacer decidió mirar a la plazuela que estaba frente al edificio en el cual trabajaba, miraba las magnolias que embellecían la plazuela, las bancas, las personas que transitaban, decidió prender un cigarro y se puso a pensar en aquel hombre que había dejado tiempo atrás, se puso a pensar que sería de su vida, si él en algún momento pensaría en ella, si aun la recordaba, mientras fumaba pensaba en todo lo que la vida le brindó y ella eligió, las cosas que tomó y las personas que dejó atrás, un halo de nostalgia la envolvió.

De pronto le llamó su atención ver a una mujer que empujaba una silla de ruedas con un hombre en ella, vio como ambos elegían una banca, ella se sentaba en la banca y luego se ponían a dialogar, los vio dialogar, luego reír, al verlos compartir como compartían sonrió, luego decidió volver a sus quehaceres laborales.

Al día siguiente, antes de salir para una reunión decidió ver si aquella pareja que vio el día anterior estaban en la plazuela y grande fue su alegría al comprobar que en efecto, ellos estaban ahí juntos, tonificada fue a su reunión.

Y así fue que tomó como costumbre cada media tarde sentarse frente a la ventana, prender un cigarro y mientras bebía una taza de café quedarse a contemplar a aquella pareja, para eso todo el trabajo que tenía lo culminaba antes, procuraba no programar reuniones para esa hora y se quedaba observándolos, estaba fascinada con esa pareja, veía como él tocaba la guitarra y ella lo aplaudía, a veces él se desplazaba con su silla de ruedas a donde estaban las magnolias y arrancaba una y se la llevaba a ella que lo esperaba en la banca con una sonrisa, otras veces los vio leyendo un libro, otras veces los veía en silencio y sin hablar y ella sentía una tristeza y en silencio pedía que se reconcilien, se ponía contenta cuando eso pasaba y otras veces los vio marcharse sin hablarse y eso hacía que al día siguiente los espere y cuando los veía de nuevo riendo se ponía contenta, recobraba la alegría.

Cada tarde ella inventaba historias de cómo se conocieron, imaginaba de las cosas que hablaban, poco a poco comenzó a vivir a través de ellos, verlos felices proyectó la felicidad de la cual gozó alguna vez, recordó a aquel hombre que dejó atrás por el trabajo, recordó lo detallista que era, cuando le cantaba, al principio se dijo a si misma que cantaba mal, luego esperaba que le cantara algo siempre, recordó las veces que le leía un poema, al ver a aquella pareja de la plazuela no podía evitar recordarlo, en un momento dado comprobó que era a través de esta pareja que el Universo le decía las cosas que dejó atrás, estaba satisfecha y feliz con la ciudad con su trabajo pero si no fuera por aquella pareja no sabría cuanto tiempo más hubiera estado sin recordarlo, pero el Universo es caprichoso y tiene formas muy sutiles de recordarnos que cuando dejamos ir la felicidad esta tiende a recordarnos con el tiempo lo que dejamos ir y siempre es un recordatorio escrito en un papel hecho con fibra de nostalgia. Y así fue que todas las tardes ella era feliz a través de ellos.

Algo le llamó la atención, por primera vez en mucho tiempo ellos no llegaban a la plazuela, esta ausencia se prolongó por unas semanas, de pronto una tarde vio a la mujer sentada en la banca donde siempre se sentaba, la vio ahí sola, sin él, con la mirada lo buscó a él por donde estaban las magnolias, luego por toda la plazuela, pero no lo encontró, ella seguía sola, su pecho fue golpeado por una sensación muy cercana al vacío, no pudo evitar cierta tristeza cuando imaginaba que aquella pareja se habían separado o que aun peor él hubiera muerto y ella estaba ahí, había acudido a la plazuela a recordarlo, porque a ella se le vino a la mente las veces en que por razones que no supo y solo imaginaba vio que ambos se marchaban más temprano de lo usual y eso fue cuando la mujer lo había atendido. Ella seguía contemplando a dicha mujer cuando de pronto vio que se ponía de pie y un hombre se acercaba a ella, ambos se abrazaban y se daban un beso antes de partir. Esa escena que presenció fue muy fuerte para ella, no pudo evitar quedar contrariada, ¿qué había pasado?, lo ignoraba, solo que le quedó un sabor amargo.

Y así fue que todo cambió de una tarde para otra, aquella mujer ya no iba con él hombre de la silla de ruedas, sino que iba sola y era recogida por otro hombre, a veces se quedaban un momento dialogando y luego marchaban, ella se sintió molesta, como era posible que esta mujer mancillara, ensuciara aquel lugar, aquella plazuela testigo de aquellos detalles, de aquellos momentos, de aquellas vivencias, de esas muestras de amor y sobre todo, ensuciara la historia que a través de ellos vivía y la hacía feliz, se molestó mucho con aquella mujer, aceptaba que pudiera volver a enamorarse, ella no lo había logrado, pero aceptaba que eso pueda pasar, pero llevar a ese nuevo hombre a esa plazuela era no respetar lo vivido, -mujer tenias que ser- le decía molesta y en silencio.

Una tarde que vio a esta mujer sentada a solas esperando, se puso a pensar si sentada ahí recordaba en algo al hombre de la silla de ruedas y sobre todo que fue lo que llevo a ambos a separarse, cansada de imaginar decidió bajar y de esa forma saber las cosas. Algo nerviosa caminó hacia la mujer, ya estando frente a ella se presentó y logró que entablaran conversación, en un momento dado le preguntó por el hombre de la silla de ruedas y la mujer le dijo:
-Ay sí, que hombre para más maravilloso, yo lo traía acá para distraerlo y cuidarlo, antes que muriera fui su enfermera-





jueves, 22 de marzo de 2012

Unas de cal otras de arena y alguna sordera



No sé a cuantos a personas les guste viajar, en lo personal puedo afirmar que me encanta viajar, el sentirme en movimiento, viviendo circunstancias nuevas, porque cada viaje es único, es diferente, es mi forma de sentirme vivo, llegar al terminal con la mochila, mientras fumo y veo a toda esa masa humana en movimiento, los miro, me imagino sus vidas y sus razones para viajar, ver sus rostros y todo lo que hay detrás de cada uno, es algo que siempre resulto haciendo en cada terminal al cual llego.

Hubo un periodo en mi vida en el cual pasaba más noches de mi vida en un bus que en una cama, fue un periodo muy bello, he tenido periodos muy bellos en mi vida ahora que medito, el viajar a lugares desconocidos, el conocer nuevos lugares y personas hacen del viajar un placer y embellecen la vida.

Cuando uno está en un bus puede comer mucho antes que salga el bus, tendrás la oportunidad de comer en el mismo bus ya que habrá personas que llegarán a ofrecerte por ejemplo empanadas, dulces, arroz con pollo, gaseosas, luego vendrán los vendedores de revistas así como los vendedores de radios portátiles para que no te aburras en el viaje, esto sin mencionar que los buses tienen televisores donde puedes ver películas.

El que pasen cosas en el trayecto suele pasar como algún desperfecto del bus a mitad de camino (curiosamente siempre es a mitad de camino), algún accidente en la carretera lo que implica quedarnos detenidos hasta que muevan el o los carros accidentados, el que haya un paro agrario, de pescadores o algún reclamo popular de algún pueblo a mitad de camino lo que también implica quedarse detenido en la ruta y claro tener presente que subirán a explicar el por qué estamos detenidos y no darán las disculpas del caso más por el contrario nos culparán de sus necesidades insatisfechas que dicho sea de paso uno ignora, otra razón por la cual puedes quedar varado en el camino es por el desborde de un rio, la caída de un puente, un derrumbe etc. que corte el camino, otra razón es sufrir un asalto en plena ruta lo que es traumatizante.

Pero no siempre resulta una aventura muy bella el viajar, pues hay factores que pueden generar que un viaje sea una experiencia desagradable, por ejemplo ir en bus-cama fue el mayor de los errores que yo cometí en una oportunidad, ocurre que en una oportunidad opté por viajar en un bus-cama, cuando estaba dentro como es lógico imaginar me acomodé de una forma tan cómoda que no pensaba ni ir al baño, estaba tan cómodo que cuando entraron a ofrecerme comida y revistas les dije que no, luego vino la terramoza, nos dio una pequeña colcha y empecé a ver plácidamente la película, hasta que me quedé dormido sin haber visto ni la mitad de la película, de pronto me desperté, un ruido ensordecedor no me dejaba dormir, volteo a ver y era que la persona que estaba a mi lado dormía tan a gusto que se sentía en su cama y esto por supuesto se traducía en sus ronquidos, ronquidos que en verdad noté que no sólo me habían despertado a mi sino a todos en el bus, yo ronco no lo negaré, pero el sujeto ese parecía estar en un concurso y queda claro que era el ganador absoluto, me atreví a darle unos codazos para que despertara y no funcionó, una mujer que estaba detrás de él le golpeaba el asiento y no despertaba, al notar que todos miraban a mi sitio sentí vergüenza ajena y oculté mi rostro debajo de la pequeña colcha, al menos le di utilidad, y pase el peor de mis viajes hasta hoy vividos, mientras mi “roncoroso” acompañante disfrutaba de un agradable sueño producto de la comodidad de viajar en un bus-cama.

Como ven llegar a nuestro destino es muy emocionante aunque a veces no es tan fácil como parece. A veces llegas con una sonrisa y otras con ojeras… y otras sordo.


martes, 20 de marzo de 2012

Desiderata



Desiderata (del latín desiderata "cosas deseadas") es un poema sobre la búsqueda de la felicidad en la vida.
Max Ehrmann 1927


Camina plácido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio. En cuanto sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad de una manera serena y clara y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia. Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu. Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado, pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos. Sé cauto en tus negocios pues el mundo está lleno de engaños, mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales. La vida está llena de heroísmo. Sé sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto. Y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años abandonando con donaire las cosas de la juventud. Cultiva la firmeza del espíritu, para que te proteja en las adversidades repentinas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo. Tú eres una criatura del universo. No menos que las plantas y las estrellas, tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera.

Por eso debes estar en paz con Dios cualquiera que sea tu idea de El. Y sean cuales quiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida. Aún con toda su falsedad, sus dolores y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Sé cauto, ¡esfuérzate por ser feliz!


En otra vida



Se puso la mochila a la espalda mientras contemplaba por última vez aquella habitación, ya la mochila tenía todos los objetos que él consideraba que eran de valor. Se sentó en la cama, acarició suavemente el cubre cama, cerró los ojos e imaginó momentos, se vio a ambos sentados en la cama cada uno leyendo un libro, ambos durmiendo, ambos viendo la televisión, la vio a ella desvistiéndose, saliendo de la ducha, ambos haciendo el amor, se puso de pie, se acercó a la mesa de noche y acomodó el portarretrato, luego dio una mirada a toda la habitación, se dirigió al baño, vio por última vez la pequeña maceta en la ventana y cerró la puerta, tal como la había encontrado, salió de la habitación, caminó por un pasadizo que lo llevó a la sala vio un par de macetas con plantas, los muebles, el piso de parquet, volvió a verse con ella sentados ambos en el piso descalzos escuchando música, mientras bebían, charlaban, reían y hacían el amor.

Fue a la cocina, observó otra maceta, en ese momento se percató que ella gustaba de las plantas y había comprobado lo ordenada que es, salió de la cocina pensando en que ella era un hermoso mundo por conocer, luego se sentó en el sofá mientras revisaba el álbum de fotos, algunos libros, vio sus discos supo de su romanticismo, su nostalgia, luego se quedó mirando a la ventana pensando en las muchas cosas que ignoraba de ella, de eso estaba seguro, que en ese poco tiempo también había llegado a conocerla un poco, de eso también estaba seguro, se dirigió a la puerta miró por última vez aquel departamento, sabía que ya no la volvería a ver, ya no tendría sentido quedarse en el café de enfrente esperándola salir o llegar a la misma hora, no habría forma que el regresase al departamento, cerró suavemente la puerta, caminó hacia el elevador, ya dentro del elevador con la mirada fija en el piso pensó en su vida, en la de ella, en la injusticia de la vida a través del destino o lo que fuere que condicione que dos personas vivan separadas y no se lleguen a conocer y amar, sintió una mezcla de tristeza y de optimismo cuando los rayos del sol tocaron su rostro, al menos ya la conocía un poco, llevaría este conocimiento a la eternidad, a otra vida, porque ahora en esta vida ella es una ejecutiva y él un ladrón, pero confiaba que estarían juntos, en otra vida.


sábado, 17 de marzo de 2012

Un sueño en un sueño



¡Recibe en la frente este beso!
Y, por librarme de un peso
antes de partir, confieso
que acertaste si creías
que han sido un sueño mis días;
¿Pero es acaso menos grave
que la esperanza se acabe
de noche o a pleno sol,
con o sin una visión?
Hasta nuestro último empeño
es sólo un sueño dentro de un sueno.

Frente a la mar rugiente
que castiga esta rompiente
tengo en la palma apretada
granos de arena dorada.
¡Son pocos! Y en un momento
se me escurren y yo siento
surgir en mí este lamento:
¡Oh Dios! ¿Por qué no puedo
retenerlos en mis dedos?
¡Oh Dios! ¡Si yo pudiera
salvar uno de la marea!
¿Hasta nuestro último empeño
es sólo un sueño dentro de un sueño?

Edgar Allan Poe


Tarareando



Su mirada se perdía entre aquella multitud que iba y venía, ella sentada con las piernas cruzadas con aquella blusa blanca con rayas celestes, su cabello más corto de lo usual jugaba con el aire, se acomodó las gafas para leer, tomo la taza de la cual sorbió un poco, cerró los ojos y se vio caminando descalza a orillas del Ganges, miró el cielo, buscando aquel sol anaranjado y lo vio, se agachó levemente y tomó un poco de agua en su mano –si te concentras puedes ver la sonrisa de quien amas en la superficie del agua- al escuchar esto volteó para ver de quien venía la voz, de pronto vio una sonrisa, en su intento de ver bien de quien era esa sonrisa abrió los ojos y de pronto estaba ahí sentada en aquel café, en aquella media tarde, vio sus ojos reflejados en el café –Era que pida un helado como siempre- se dijo en voz baja, dejo la taza en su plato y tomó un libro, lo había comprado minutos atrás, quiso sacarle la funda de plástico pero no se atrevió, sentía que el libro era para alguien, quien sabe, la misma persona de la sonrisa.

Mientras miraba el libro sintió que algo la llamaba, dejó el libro sobre la mesa, cruzó los dedos de sus manos, deposito su quijada en sus manos y se quedó mirando a la multitud, creyó ver algo, de pronto se puso de pie, su pecho palpitaba más y más fuerte entonces comenzó a caminar orientada por ese sentimiento, cruzó la pista, ya en la otra acera siguió caminando, miraba a las personas que iban y venían y buscaba el origen o razón de su sentir, de pronto lo vio, se detuvo, sintió que el pecho le iba a explotar, se llevó la mano derecha al pecho tratando de contenerlo, cuando lo tuvo a escasos metros sentía que desbordaba de emoción, alegría y claro nervios, no estaba segura si podría hablar, respiró profundo, cuando ya lo tuvo frente a ella le dijo:

-Sabes, no me conoces ni te conozco pero el estar frente a ti en este momento, me da la certeza que tú y yo somos pareja y por favor no me digas que te lo explique, son pequeños detalles que no podría explicar en este momento-

Entonces él la quedo mirando y le preguntó -¿Cómo, de que hablas?-
-Que somos novios- le respondió ella.
Él la quedó mirando -¿Debo llamar a la policía o al manicomio?- le dijo mientras empezaba a sonreír, ella al ver esa sonrisa, se percató que era la misma sonrisa que vio a las orillas del Ganges, entonces le dijo –Llámame por mi nombre- nerviosa y ruborizada cerró los ojos.

Al abrir los ojos supo que había amanecido y ya estaba despierta, hizo a un lado las sábanas, se sentó en la cama, buscó sus pantuflas, se puso de pie, salió de su habitación, se dirigió a su cocina, puso agua a hervir, vio una olla y se dijo que ese día haría ceviche, luego se dirigió al baño, se desvistió e ingresó a la ducha, empezó a tararear una canción mientras se duchaba, de pronto se vio a ella misma cruzando la pista, esta vez llevaba un sonrisa en el rostro, sus ojos brillaban, porque en esta ocasión ella sabía que rostro buscar, que ojos mirar, de que sonrisa disfrutar, esa alegría que llevaba dentro de sí se podía ver claramente, porque cruzaba la pista tarareando.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Una noche diferente



Caminaba tambaleándose, aquella fría y gris tarde de otoño era el reflejo de su pensar y sentir, una inmensidad de dolor y frustración, vio como la acera se iba acabando, llegó a la esquina y frente a él estaba una plazuela la cual contaba con una losa deportiva, arboles, bancas y flores. En la plazuela estaban un grupo de jóvenes jugando fulbito y otro grupo mirándolos jugar, los quedó mirando luego vio detrás de la plazuela, ahí tras unos árboles que no la dejaban ver bien había una pared a base de adobe con una puerta de lata ambas de construcción rústica, sintió vergüenza, sacó un cigarro y caminó hacia la losa deportiva. Los jóvenes no se percataron de su presencia.

Cuando estuvo frente aquellos jóvenes comenzó a hacerles bromas por la forma como jugaban, los jóvenes que ya se habían dado cuenta de su presencia lo escuchaban y reían con sus bromas. De pronto la pelota llegó a sus pies y la quedó mirando.
-Oye chato, patea la pelota- escuchó decir.
-¿Qué cuñado acaso soy tu papá?- Al decir esto se escucharon risas de un grupo de jóvenes que presenciaban el partido.

Uno de los jóvenes se le acercaba a él diciéndole -Alcanza la pelota infeliz de mierda- entonces el chato cruzó los brazos y le dijo –Ándate a la mierda- y se quedó de pie.

El joven se agachó y recogió la pelota, cuando se puso de pie lo miró luego se volteó y camino hacia la losa deportiva y dijo –Este chato hijo de puta esta duro*- los jóvenes que estaban en la losa empezaron a reír.
-Te veo bien chato- le dijo uno de los que estaba jugando.
-Yo veo mejor a tu hermana- le dijo el chato. Y todos empezaron a reír.
-Oe chato hoy vi salir temprano de tu casa a Dani el pescador, por lo visto hoy comerás pescado- los demás comenzaron a reírse y le decían –Chato cachudo, deja de drogarte y cuida a tu esposa- entre otras cosas. El chato solo se reía y respondió con insultos.

Un camión que transportaba envases de gaseosa giró de forma brusca la esquina lo que provocó que los envases salieran disparados y quedaran regados por toda la pista, al ver lo ocurrido uno de los jóvenes que estaba jugando gritó –¡Gaseosaaasss!!- y comenzó a correr hacia donde estaban los envases de gaseosas regados. Los demás jóvenes lo siguieron, en un primer instante el chofer del carro y su ayudante bajaron a prisa para detenerlos pero al ver que los jóvenes que jugaban y los que estaban de espectadores corrían a los envases se quedaron mirando como cada joven se apropiaba de un six pack de gaseosas y desaparecían. El chato que en un inicio intentó correr junto con ellos pero por su estado se quedó inmóvil, mientras fumaba tranquilamente vio como los jóvenes ya no estaban y empezó a reír, camino hacia su vivienda, antes de empujar la puerta de lata, vio que el chofer hablaba por el celular.

Cerró la puerta de lata, un montículo de arena a su lado derecho, un falso piso, una pared sin tarrajear, fue lo primero que vio, caminó por un pequeño pasadizo, pasó por delante de una escalera que estaba a su lado derecho, pudo escuchar la televisión detrás de una cortina que estaba a su lado izquierdo quiso detenerse y entrar, pero prefirió seguir caminando, entró en un ambiente que vendría a ser la cocina, antes de sentarse en la silla, metió las manos al bolsillo y sintió unos paquetes de drogas en el, los sacó y los puso debajo de una piedra, luego ya sentado vio que su esposa entraba a la cocina, buscó un plato, se dirigió a la cocina, le sirvió su comida, cuando tuvo el plato frente a él vio la comida y dijo:
-¿Pescado?-
Su mujer lo quedó mirando, luego le sirvió limonada en un vaso y caminó para marcharse. Él empezó a comer y recordó las palabras de uno de los jóvenes, una punzada profunda le entró en el pecho, se puso de pie, se dirigió raudo hacia donde estaba la cortina, la corrió y cuando estuvo dentro dijo
-Te estoy hablando carajo, ¿por qué no respondes?-

La mujer lo miró luego vio a sus dos pequeños hijos, algo nerviosa y asustada le pidió que fuera a comer, entonces él le propinó una bofetada, ella se puso de pie, lo vio muy alterado, escuchó que sus hijos asustados empezaron a llorar, entonces decidió correr fuera de la habitación, vio la puerta de lata y corrió hacia ella, la jaló tan fuerte que casi la arrancha, el chato salió tras ella y la pudo alcanzar antes que llegue a la pista, de un golpe la hizo caer al suelo. Unos policías que habían llegado tras la llamada que había hecho el chofer del camión repartidor de gaseosas al ver lo que pasaba lo arrestaron, mientras lo subían al patrullero comenzó a gritar:
-Puta, eso es lo que eres una puta, una maldita puta-

Su mujer lo contemplaba mientras que sus pequeños hijos que habían salido detrás de ellos llorando lo llamaban, ella abrazó a sus hijos y vio como se lo llevaban. El chato pasó la noche en la comisaria, lo dejaron ir al día siguiente al mediodía, su esposa no fue a formalizar denuncia alguna y sólo fue detenido por disturbios en la vía pública. Cuando llegó a su casa, entró no se sentía bien consigo mismo, se dirigió a su habitación, hizo a un lado la cortina y vio a su esposa sentada en la cama con sus pequeños hijos, ellos al verlo saltaron de la cama y fueron a abrazarlo, él le también los abrazó, su esposa se puso de pie y él le dijo que siguiera viendo la televisión, él se serviría solo su comida. Ella le sonrió y él en toda esa infinita ignorancia del sentir y pensar de su esposa se sintió perdonado, por lo que le dio un beso y salió de la habitación, se fue a la cocina, buscó un plato, se sirvió su comida, de pronto vio que su esposa estaba de pie, la sintió nerviosa, se le acercó le dio un beso en la cara y le pidió que siga con sus hijos, se sentó y comenzó a comer, se puso de pie porque tenía sed, abrió unos estantes y se quedó perplejo al ver lo que escondían los estantes, a duras penas tomó un vaso, luego se sentó y comenzó a llorar en silencio.

Por la noche el chato subió a la segunda planta, llevaba en la mano un cuchillo al cual miró detenidamente por un momento, luego debajo de una piedra lo escondió, se sentó muy cerca de dicha piedra, sacó unos cigarros y los paquetes de droga, armó* un troncho* y lo empezó a fumar mientras bebía de una botella de ron, estuvo sentado con las manos en la cabeza sin pensar en algo solo sintiendo, escuchó unos silbidos, respondió con otro, se puso de pie, caminó hasta el filo del techo y dijo –suban- la puerta de lata se abrió y unos jóvenes pasaron y comenzaron a subir uno de ellos dijo en silencio –oe, ya saben hoy me toca a mí- los demás se rieron.

Si esa noche la policía hubiera entrado a la casa del chato y no al día siguiente de hecho que sólo habría hallado envases de gaseosas y se lo habría acusado injustamente de robo pero para el chato, su esposa y aquellos jóvenes fue una noche diferente.

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Duro = significa drogado.
Armó = es la acción de mezclar el PBC con el tabaco dentro del cigarro.
Troncho = es el cigarro que contiene PBC

viernes, 9 de marzo de 2012

No te rindas



No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

sábado, 3 de marzo de 2012

Secuelas



Yo en el amor no me considero un afortunado, de ser así estoy seguro que hoy estaría al menos conviviendo con alguien, sería amado y amaría, pero mi realidad es otra, estoy solo, no soy amado y estoy desenamorado. En el reparto de la felicidad me tocó el ticket de un pastel que aún no será repartido, eso en el mejor de los casos o que ya fue repartido, eso en el peor de los casos.

En este momento recuerdo cuando estaba en el primer año de secundaria, era un adolescente tímido que solo sabía hablar con sus compañeros de aula de música y otros temas pero muy poco o casi nada hablaba con sus compañeras de aula. En una ocasión una compañera me inició conversación cosa que extrañamente correspondí, al cabo de unos días ya hablábamos de los más normal, entre esos coloquios que teníamos me dijo una tarde –Ju, tú y yo somos enamorados- lo primero que pregunté fue –¿Y cómo son los enamorados?- ella tuvo la amabilidad de explicarme como eran los enamorados y que es lo que solían hacer. Me explicó que tenía que hacerle regalos, que debía gustarme y claro besarnos en la boca. Me preguntó si sabía besar, a lo que respondí con un no, ella algo sorprendida me besó, queda claro que tras aquel beso a mis doce años era oficialmente un “enamorado”.

Confieso que tras darnos el primer beso ella me diría que no sabía besar pero que con el tiempo aprendería y razón tendría, luego por mera curiosidad fui a consultarle a mi hermana mayor como era el asunto de los enamorados y ella me diría casi lo mismo y otras cosas más que hacen los enamorados, así que desde aquella consulta comencé a hacerle regalos, invitarla al cine (eso fue lo que me dijo mi hermana), acompañarla y llevar sus cosas de la escuela a su casa, entre otras cosas.

Bueno mi comportamiento como enamorado no sé si habrá sido de lo mejor, pero que seguí casi al pie de la letra lo que escuchaba, es verdad, lo juro. Al menos me queda el consuelo que según ella ya sabía besar. En una ocasión estando en el cine me dijo que si me había enterado lo que hicieron un par de compañeros de aula que eran pareja, le dije que no, que lo ignoraba, que yo no conocía lo que el resto hacía, ella algo emocionada, avergonzada y nerviosa me dijo que se habían dado el beso de los diez minutos. Yo la quedé mirando y le dije que eso muy bueno para ellos, agregué que tras ese beso ellos ya no tendrían sed por una semana, luego seguí viendo la película. Al cabo de unos minutos me volvió a hablar y me decía que era sorprendente que el par de conocidos puedan llegar a besarse tanto tiempo. Yo que estaba más pendiente de la película solo le esbocé una sonrisa, ella lógico, al cabo de unos minutos volvió a hablarme del famoso beso de los diez minutos, yo que sólo quería ver la película no tuve más remedio que darle uno de los dos chocolate (que tenía guardado para regalárselo a la hora de la despedida) a ver si así se quedaba callada, cosa que no conseguí porque retomó el tema hasta casi finalizada la película. Camino a su casa estaba algo molesta en ese momento no supe adivinar el porqué, solo recuerdo que de regreso a casa lo hice comiendo el chocolate que había guardado para ella pero que no me dio tiempo de regalárselo por la rapidez con que me despidió diciéndome que yo besando no duraba un minuto.

Al cabo de una semana aproximadamente ella me dijo que oficialmente ya no éramos enamorados, así que yo podía estar con quien quisiera que ella haría lo mismo, al comienzo me quedé pensando en que hice de mal para perder el derecho de besarla cuando yo quisiese, pero no tuve respuesta. En la escuela como entenderán se hizo vox populi nuestro rompimiento y claro mis compañeros me decían que ella comentaba que yo besando no duraba ni un minuto.

Eso fue algo que realmente nunca me molestó, en aquel tiempo no le encontraba sentido a un beso prolongado y he de confesar que hasta hoy no le encuentro sentido. Bueno, al cabo de un tiempo conocí a una chica que me llegó a gustar mucho, la invité al cine cosa que aceptó las veces que lo hice, me permitía visitarla y bueno parecía que podía por primera vez en mi vida decirle a una chica –O sea sabes me agradas mucho, ¿te gustaría ser mi enamorada?- estaba listo para tan importante pregunta hasta que no sé cómo pero llegamos a hablar de las personas en común y oohh sorpresa ella conocía a la chica que fuera mi primera enamorada, le dije que si la conocía y para dármela de “vivido” le dije que habíamos salido un tiempo, ella me preguntó en que meses habíamos salido juntos, cosa que le dije y claro ella comenzó a relacionar el tiempo y solo me preguntó -¿Ju tú eres él que besando no duras ni un minuto?- mi no fue contundente y hasta cierto punto enojadizo lo que llevó a esta chica a pedirme disculpas por haberme confundido.

De esta primera experiencia extraje las siguientes enseñanzas:

1.- Son las mujeres las que realmente deciden estar con uno y son las que deciden dejar de estar con uno.

2.- Lo que una mujer diga de un hombre trasciende en el tiempo, es por eso que uno debe dejar una buena impresión o al menos intentarlo para no tener sinsabores futuros.

3.- Nunca más en mi vida estuve con una compañera de aula, tampoco estuve con una chica que estudiase en el mismo colegio, eso lo llevé a cabo a tal punto que nunca estuve con una compañera que estudiase la misma carrera que yo en la universidad, luego en mi vida laboral no he estado ni pienso estar con alguna compañera de trabajo. Sin querer se transformo en parte de mi ética laboral.

4.- Los chocolates no siempre son aceptados de buena gana por las mujeres, hay momentos en que simple y llanamente están demás.

5.- Nunca, pero nunca dártelas de "vivido", eso es de tontos, dado que trae consecuencias nefastas y hasta cierto punto inmanejables.

6.- Que la hombría tiene formas muy curiosas de demostrarse algunos pelean, otros practican algún deporte rudo, otros manejan vehículos a más de 200km/h y otros a pesar que te quedarás con los labios adoloridos y resecos nos vemos forzados a besar a una mujer por más de diez minutos… aunque no tenga sentido.

Como ven, estas son algunas de las cosas que extraje de aquella experiencia, yo las llamo, algunas secuelas.