miércoles, 21 de noviembre de 2018

P de Piedras y de Perro

 
 
 
Cuando salgo a trotar siempre recojo un par de piedras que las llevo en mis manos, esto es porque hay un perro que cada vez que me ve, comienza a ladrarme y me quiere morder los tobillos, entonces yo corro más rápido, buscando que me siga  para entonces voltear y le arrojo una piedra, comienzo a perseguir al perro hasta arrojar la segunda piedra, después recojo dos piedras más y nuevamente comienzo a trotar, hasta que siento sus dientes arrancando un pantalón de mi buzo, como es de suponer  pateo y luego le arrojo una piedra y lo vuelvo a perseguir. Esto pasa un par de veces más, hasta que regreso a mi casa.
 
Todas las mañanas que llego a esa plazuela para trotar, recojo dos piedras y me concentro en no fallar (imagino que muchos creen que hago yoga) cuando comienzo a trotar veo que el perro me esta observando, imagino que también se concentra para que en lugar de morder un pantalón de mi buzo logre morder mi tobillo.
 
Y no es broma.



 

domingo, 18 de noviembre de 2018

Juntos, hasta que el abrir los ojos nos separe






Que el mundo gire y gire que no importa, cierro los ojos y ahí estás y el tiempo se detiene, se deconstruye al infinito, no hay cosa más sublime que existir en esas eternidades que duran un recuerdo, una imagen, un instante... pero duran, hasta que abro los ojos.



miércoles, 14 de noviembre de 2018

Mi defecto fue un acierto





-¿Alguna vez he compartido contigo alguna droga, alcóhol o cigarros?
 
-No papá, nunca
 
-¿Sabes por qué?
 
-Imagino que eres buen padre o es lo que hacen los padres, proteger a sus hijos.
 
-No, te equivocas,  yo no comparto mis vicios, soy egoísta.