lunes, 17 de junio de 2013

Viendo caer la lluvia por última vez

 
 

Sin tener experiencia alguna se presentó a una convocatoria para tener un trabajo con el afán de poder salir adelante. Era una convocatoria de aquellas en la cual gana él que tiene las mejores  influencias, a pesar de eso, igual se presentó confiado en su suerte y llevado por una enorme ilusión. Perdió, entonces decidió volver a las montañas, retomó las armas y juró venganza.

Después de seis años la revolución triunfó, a él le tomó solo un par de horas cristalizar su venganza.

A los minutos se enteraría que aquella persona que ganase dicha convocatoria tenía estudios en el extranjero y cinco años de experiencia en un puesto similar al que ganó, fue él más apto para dicho puesto.

Por las calles la gente celebra el triunfo de la revolución, él en una habitación semioscura sentado en el borde de una cama, frente a un espejo, empuñando su fusil, se arreglaba el cabello y empieza a secarse las lágrimas mientras trata de observar por última vez a su cadáver.

 
 
 

domingo, 31 de marzo de 2013

Un cuento de amor breve y tonto

 



Cuando los 7 enanos entraron en huelga, Blanca Nieves hizo de Cenicienta y el principe para ayudarla -recordando sus orígenes- hizo de Quasimodo




martes, 5 de febrero de 2013

Cuando cierro los ojos

 
 

Y mi lucha es infinita y diaria, sigo firme sin norte, pero sigo, porque le pusimos oscuridad a la ausencia de luz y aún no sé cómo llamar a tu ausencia, mis parpados inventan la oscuridad y al evocarte me pierdo en aquel laberinto que es tu piel de la cual me resisto huir, en la cual me he asfixiado con tal fuerza que he terminado aferrado a ti cual naufrago que besa y llora a la madera que lo tiene vivo, entonces yo sentado en la cama te veo de pie bailando sobre la misma, contorneándote y tu cuerpo es arquitectura del sincretismo ambiental animal que me invita a inventarlo todo, te veo y me aferro a tu lengua, a tu boca, a tu piel, a tu cuerpo con cada nota de un blues que nos seduce quién sabe más a mí que a ti pero que marca el compas para que yo pueda dar todo y a la vez exigir todo, entonces me invito o me invitas a vivir y morir, yo para poder verte he cerrado los ojos y te observo, no eres como tú dices ser o como yo espero que seas, eres más que nuestros propios sueños, transgredes la realidad hasta convertirla en fantasía, y entonces yo abro los ojos porque es mi única forma de hacerte real, es mi  manera de convertir a una diosa en mujer, para tenerte cerca, creíble, humana, y es entonces que ya no estás, te has alejado, no puedo encontrarte, y salgo en tu búsqueda sea en el infierno o en el cielo, traspasando estaciones, distancias, porque el traerte y ponerte frente a mí es como poner al fruto prohibido delante de mí, es decir, con amor, valentía y curiosidad, entonces sigo buscando desesperadamente los caminos para estar frente a ti y los encuentro y eso ocurre cuando cierro mis ojos.

 


sábado, 2 de febrero de 2013

Espero

 
  
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo....

Mario Benedetti 
 
 





miércoles, 30 de enero de 2013

Vagando por el universo

 
 
 
Mi espíritu atormentado

vaga por el universo

diciendo tu nombre

por si alguien conociera tu rostro.

No se donde voy

ni quien soy sin ti

pero sin saber como estás

no me encuentro a mi misma.

Mi ser se pierde en tu búsqueda

¿ Que será de mi si algo te ocurre?

No quiero decir tu nombre

con mi voz.

solo mi alma lo pronuncia.

si estás feliz

guardaré silencio

y yo seré feliz también

porque tú lo eres.

Más, si algo te ocurriera,

si este silencio es de dolor,

mi alma se moriría

para gritar tu nombre

sin voz, desde el infinito,

con el sonido del Amor

desde el silencio de la muerte.
 
Charles Chaplin 
 
 


lunes, 28 de enero de 2013

Cuando me amé de verdad

 
 
 
Cuando me amé de verdad
comprendí que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta,
y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad,
pude percibir que mi angustia,
y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal
de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad

Cuando me amé de verdad,
dejé de desear que mi vida fuera diferente,
y comencé a aceptar todo lo que acontece,
y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama… Madurez

Cuando me amé de verdad,
comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona,
sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento,
o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto

Cuando me amé de verdad,
comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable:
personas, situaciones y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo.
De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy se llama… Amor Propio 
 
Cuando me amé de verdad,
dejé de temer al tiempo libre
y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta,
cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez

Cuando me amé de verdad,
desistí de querer tener siempre la razón,
y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad

Cuando me amé de verdad,
desistí de quedarme reviviendo el pasado,
y preocupándome por el futuro.
Ahora, me mantengo en el presente,
que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama… Plenitud

Cuando me amé de verdad,
percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón,
ella tiene una gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir

No debemos tener miedo de afrontarnos,
de hecho hasta los planetas chocan,
y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas. 
 
Charles Chaplin 
 

 
 

miércoles, 23 de enero de 2013

Aquel rostro

 
 
 
Es una mañana muy hermosa como nunca en mi vida la he tenido, realmente me he quedado enamorado de esta mañana, el cielo está nublado y está lloviendo, entonces he optado por disfrutarla en toda su dimensión, me he subido a la moto y me dirigí a la playa, estacioné la moto, prendí un cigarro y esperé tu arribo y no fallaste, realmente no sueles fallarme cuando deseo compartir contigo algo bonito, algo que me guste, que cale en mí, ni bien llegaste corrí a ti te abracé, te pregunté cómo estabas, tu sonrisa, tus ademanes los disfrute mucho, te tomé de la mano y caminamos a orillas del mar, la lluvia seguía cayendo, te hice bromas con respecto a meterte al mar y con tu hermosa sonrisa y algo asustada, deduzco que se debió a que me conoces y sabes que mi locura a veces es sinónimo de torpeza, me pediste que no lo haga, intenté que corriéramos a un costado de la espuma del mar, cosa que no logré porque realmente detestas hacer ejercicios, aunque muchas veces has dicho que harás ejercicios, te mostré donde yo suelo jugar futbol con mis compañeros de la oficina, es increíble he salido por espacio de una semana completa y te comenté que la persona que ha dicho que hacer deporte es saludable está completamente loco, porque después de una semana de jugar fútbol en la arena me duele el cuerpo y ya no doy más, te has reído con mi comentario, eso me gustó mucho, me gustó porque aún soy capaz de hacerte reír, de regalarte una sonrisa con mis cosas, te comenté que te extraño y que te amo y volviste a esbozar esa sonrisa tan tuya y cerraste los ojos, luego te invité un cigarro que aceptaste gustosa, bese tu mano, tus dedos, te abracé con fuerza como si buscará desesperadamente anclar en ti para no zozobrar, luego te llevé a unos peñascos en donde voy a pescar y lo único que he logrado pescar hasta hoy ha sido una estrella de mar, en medio de nuestras risas me dijiste que era un mensaje del universo que la vida me depara cosas buena como el éxito, yo lo he tomado por cierto tu comentario, creo que será así, de pronto paró de llover, te miré y te subiste a tu bote, antes de partir me deseaste mucha felicidad, éxitos y me pediste que me cuidara, luego tras las olas desapareciste, regresé a la moto empapado de lluvia y tristeza, me subí a ella y enrumbé a la oficina subí por la carretera a la cima del morro, me detuve un instante a ver la playa y tu imagen, tu rostro estaba ahí mirándome superpuesta en todo su esplendor, en donde el mar y el cielo le daban el marco idóneo a tu belleza, entonces te di un beso y regrese a la oficina muy feliz y nervioso, como aquel adolescente que ha besado por primera vez a la chica de la cual está enamorado.

Ahora acá en la oficina me veo forzado a dejar de describir lo que viví esta mañana dado que tengo frente a mí a doce personas con las caras largas de molestas y que no se explican porque estoy tan feliz teniendo una sonrisa de oreja a oreja y a la vez escribiendo en la lap más no atendiéndolos, debo mencionar que esas personas son mis clientes y no tienen la menor idea que yo estoy en éste momento recordando aquel rostro que está escuchando una canción, recordando aquel rostro tan spiritual.

 
 
 
 
 

jueves, 17 de enero de 2013

Dime que sabes nadar






El brillo del sol en el oleaje era como ver un cielo con miles de estrellas danzando, una figura se deslizaba en aquel cielo estrellado del atardecer, jugaba, nadaba, se sumergía bajo las olas que reventaban y salía luego detrás de ellas y siempre sonriendo. Ella que recién había despertado de un sueño prolongado lo buscó con la mirada, se comenzaba a poner nerviosa porque no le encontraba pero al ubicarlo y verle como jugaba cual niño en el mar se tranquilizó.

Él la vio y decidió salir del mar, camino a ella con una sonrisa, luego se sentó a su lado y le dijo:

-Deberías nadar el agua está helada, está muy rica-

Ella lo miró, sacó un paquete de cigarros, extrajo un cigarro, lo prendió, dio una calada y le dijo:

-Eres un desconsiderado, llevas 3 horas metido en el mar y en ningún momento te quedaste conmigo-

Él la quedó mirando y le dijo:

-El mar es para mí muy especial, pero sabes lo prefiero en otoño e invierno-

-Para mí también lo es- dijo ella.

-Te diré mi idea con respecto al mar- dijo él –yo veo al mar como si fuera la vida misma, en donde naces y te sumerges, en donde transitas, en donde crees estar en el mismo sitio pero no es así, en donde la vida te golpea con sus olas, te revuelca pero está en ti tener la capacidad de poder ponerte de pie y hacer frente al nuevo oleaje y entonces las nuevas olas ya no te revuelcan y disfrutas el vivir-

-En donde también mueres- agregó ella

-Si muy cierto el mar también es el lugar donde puedes morir pero otras veces no- dijo él

-Claro sino mueres te devuelve, pero ya no eres él mismo que entró- al decir esto, ella puso su quijada sobre sus rodillas recogidas y se quedó mirando al mar.

Él quedó mirando al mar y dijo –si, muchas veces o casi siempre nos devuelve cuerpos pero que ya no contienen la misma alma-

Ella se acercó y le besó la rodilla, luego abrazó su pierna y le acercó el cigarro, él lo tomó, ella giró su cabeza hacia él, se quedaron mirándose por unos segundos, entonces ella le dijo –Ju, dime que sabes nadar por favor y no me digas otra cosa-

Él que fumaba y le acariciaba sus cabellos la quedó mirando sorprendido, entonces ella regresó la mirada al mar, beso su muslo y abrazándolo más fuerte le volvió a repetir:

-Dime que sabes nadar-