La amistad es una relación de lo más hermosa, en la cual uno acepta al amigo tal y como es, a pesar que él amigo de forma voluntaria o involuntaria nos haga pasar por momentos "especiales", pero para eso tenemos amigos, para que nos escuchen y nosotros escucharlos, para enojarnos y enojarlos, para reirnos de ellos, con ellos y por ellos, para hacernos saber que el peor enemigo potencial que podemos tener es nuestro mejor amigo y por eso hay que conservarlos, además la amistad es como el vino, eso dicen y para mí es verdad.
He de confesar que hoy por hoy tengo un solo amigo, lo conocí hace como 6 años atrás, a tal grado llega mi estima a él que me atrevo a escribir una o dos anecdotas extrañamente vinculadas entre sí por obra y magia de él, mi amigo se llama Hugo y yo le digo Chochi de cariño, Chochi es un tipazo siempre que puede me aconseja y lo cierto es que cada vez que he seguido la "Chochifilosofia" mi vida termina siendo un asco, pero es mi amigo y yo lo quiero por eso jamás dejaré de oirlo, de buscarlo para charlar aunque pensemos diferente, además me estima y sobre todo lo admiro y lo respeto, él es el hombre que jamás sería, por un simple hecho, si fuera como Chochi no lo necesitaria como amigo, pero como soy un hombre aparentemente complicado necesito ayuda para complicar más mi vida y para eso está Chochi y su Chochifilosofia.
Bueno ahora paso a relatar, años atrás estabamos reunidos en la casa de Chochi y pude notar que Hugo tenía varias cajas de vino, en medio de brindis y bromas le dije que me llevaría un vino conmigo, claro él no puso ninguna objeción, finalizada la reunión me regaló un vino, dicho vino conserve intacto por espacio de algunas semanas, el cual descorché tras la visita de una amiga, que solía visitarme cada cierto tiempo, trás dos horas de brindis a la luz de un par de velas (que siempre tengo por los apagones) en medio de las risas coquetas, las bromas, ella se levantó rauda y se fue corriendo al baño, al principio me llamó la atención, luego de escucharla de acercarme al baño y claro verla arrodillada y con la cabeza en el inodoro entendí que esa noche de seductor pasaría a enfermero, la pobre estuvo mal toda la noche, se despertó casí al medio día, la lleve para que coma algo, lo cual fue un caldo de gallina y luego se subió al primer bus con destino a Lima, cuando ella se marchó sus últimas palabras no fueron "Llamame" o "te llamaré" o "nos vemos en 15 días", no ella me dijo -Ju hubiera preferido que me des Yombina a eso-.
Bueno eso pasó hace años, por los comisios electorales Chochi me visitó, para mí fue una alegría volver a verlo y claro platicamos sobre diversos temas como es nuestra costumbre, reimos por las cosas que vivimos, hablamos del presente y lógico planes a futuro, la pasamos super bien, bueno yo lo disfrute y como es costumbre en Huguito me invitó un vino, vino que degustamos por espacio de algunas horas y saben que tengo unas palabras para Hugo
-Chochi de mierda he pasado la peor noche en lo que va del año, estuve hasta las 5am vomitando, creo que he vomitado hasta la cena de año nuevo, casi me muero, sabes hubiera preferido Yombina a eso-.