lunes, 17 de junio de 2013

Viendo caer la lluvia por última vez

 
 

Sin tener experiencia alguna se presentó a una convocatoria para tener un trabajo con el afán de poder salir adelante. Era una convocatoria de aquellas en la cual gana él que tiene las mejores  influencias, a pesar de eso, igual se presentó confiado en su suerte y llevado por una enorme ilusión. Perdió, entonces decidió volver a las montañas, retomó las armas y juró venganza.

Después de seis años la revolución triunfó, a él le tomó solo un par de horas cristalizar su venganza.

A los minutos se enteraría que aquella persona que ganase dicha convocatoria tenía estudios en el extranjero y cinco años de experiencia en un puesto similar al que ganó, fue él más apto para dicho puesto.

Por las calles la gente celebra el triunfo de la revolución, él en una habitación semioscura sentado en el borde de una cama, frente a un espejo, empuñando su fusil, se arreglaba el cabello y empieza a secarse las lágrimas mientras trata de observar por última vez a su cadáver.