Caminaba tambaleándose, aquella fría y gris tarde de otoño era el reflejo de su pensar y sentir, una inmensidad de dolor y frustración, vio como la acera se iba acabando, llegó a la esquina y frente a él estaba una plazuela la cual contaba con una losa deportiva, arboles, bancas y flores. En la plazuela estaban un grupo de jóvenes jugando fulbito y otro grupo mirándolos jugar, los quedó mirando luego vio detrás de la plazuela, ahí tras unos árboles que no la dejaban ver bien había una pared a base de adobe con una puerta de lata ambas de construcción rústica, sintió vergüenza, sacó un cigarro y caminó hacia la losa deportiva. Los jóvenes no se percataron de su presencia.
Cuando estuvo frente aquellos jóvenes comenzó a hacerles bromas por la forma como jugaban, los jóvenes que ya se habían dado cuenta de su presencia lo escuchaban y reían con sus bromas. De pronto la pelota llegó a sus pies y la quedó mirando.
-Oye chato, patea la pelota- escuchó decir.
-¿Qué cuñado acaso soy tu papá?- Al decir esto se escucharon risas de un grupo de jóvenes que presenciaban el partido.
Uno de los jóvenes se le acercaba a él diciéndole -Alcanza la pelota infeliz de mierda- entonces el chato cruzó los brazos y le dijo –Ándate a la mierda- y se quedó de pie.
El joven se agachó y recogió la pelota, cuando se puso de pie lo miró luego se volteó y camino hacia la losa deportiva y dijo –Este chato hijo de puta esta duro*- los jóvenes que estaban en la losa empezaron a reír.
-Te veo bien chato- le dijo uno de los que estaba jugando.
-Yo veo mejor a tu hermana- le dijo el chato. Y todos empezaron a reír.
-Oe chato hoy vi salir temprano de tu casa a Dani el pescador, por lo visto hoy comerás pescado- los demás comenzaron a reírse y le decían –Chato cachudo, deja de drogarte y cuida a tu esposa- entre otras cosas. El chato solo se reía y respondió con insultos.
Un camión que transportaba envases de gaseosa giró de forma brusca la esquina lo que provocó que los envases salieran disparados y quedaran regados por toda la pista, al ver lo ocurrido uno de los jóvenes que estaba jugando gritó –¡Gaseosaaasss!!- y comenzó a correr hacia donde estaban los envases de gaseosas regados. Los demás jóvenes lo siguieron, en un primer instante el chofer del carro y su ayudante bajaron a prisa para detenerlos pero al ver que los jóvenes que jugaban y los que estaban de espectadores corrían a los envases se quedaron mirando como cada joven se apropiaba de un six pack de gaseosas y desaparecían. El chato que en un inicio intentó correr junto con ellos pero por su estado se quedó inmóvil, mientras fumaba tranquilamente vio como los jóvenes ya no estaban y empezó a reír, camino hacia su vivienda, antes de empujar la puerta de lata, vio que el chofer hablaba por el celular.
Cerró la puerta de lata, un montículo de arena a su lado derecho, un falso piso, una pared sin tarrajear, fue lo primero que vio, caminó por un pequeño pasadizo, pasó por delante de una escalera que estaba a su lado derecho, pudo escuchar la televisión detrás de una cortina que estaba a su lado izquierdo quiso detenerse y entrar, pero prefirió seguir caminando, entró en un ambiente que vendría a ser la cocina, antes de sentarse en la silla, metió las manos al bolsillo y sintió unos paquetes de drogas en el, los sacó y los puso debajo de una piedra, luego ya sentado vio que su esposa entraba a la cocina, buscó un plato, se dirigió a la cocina, le sirvió su comida, cuando tuvo el plato frente a él vio la comida y dijo:
-¿Pescado?-
Su mujer lo quedó mirando, luego le sirvió limonada en un vaso y caminó para marcharse. Él empezó a comer y recordó las palabras de uno de los jóvenes, una punzada profunda le entró en el pecho, se puso de pie, se dirigió raudo hacia donde estaba la cortina, la corrió y cuando estuvo dentro dijo
-Te estoy hablando carajo, ¿por qué no respondes?-
La mujer lo miró luego vio a sus dos pequeños hijos, algo nerviosa y asustada le pidió que fuera a comer, entonces él le propinó una bofetada, ella se puso de pie, lo vio muy alterado, escuchó que sus hijos asustados empezaron a llorar, entonces decidió correr fuera de la habitación, vio la puerta de lata y corrió hacia ella, la jaló tan fuerte que casi la arrancha, el chato salió tras ella y la pudo alcanzar antes que llegue a la pista, de un golpe la hizo caer al suelo. Unos policías que habían llegado tras la llamada que había hecho el chofer del camión repartidor de gaseosas al ver lo que pasaba lo arrestaron, mientras lo subían al patrullero comenzó a gritar:
-Puta, eso es lo que eres una puta, una maldita puta-
Su mujer lo contemplaba mientras que sus pequeños hijos que habían salido detrás de ellos llorando lo llamaban, ella abrazó a sus hijos y vio como se lo llevaban. El chato pasó la noche en la comisaria, lo dejaron ir al día siguiente al mediodía, su esposa no fue a formalizar denuncia alguna y sólo fue detenido por disturbios en la vía pública. Cuando llegó a su casa, entró no se sentía bien consigo mismo, se dirigió a su habitación, hizo a un lado la cortina y vio a su esposa sentada en la cama con sus pequeños hijos, ellos al verlo saltaron de la cama y fueron a abrazarlo, él le también los abrazó, su esposa se puso de pie y él le dijo que siguiera viendo la televisión, él se serviría solo su comida. Ella le sonrió y él en toda esa infinita ignorancia del sentir y pensar de su esposa se sintió perdonado, por lo que le dio un beso y salió de la habitación, se fue a la cocina, buscó un plato, se sirvió su comida, de pronto vio que su esposa estaba de pie, la sintió nerviosa, se le acercó le dio un beso en la cara y le pidió que siga con sus hijos, se sentó y comenzó a comer, se puso de pie porque tenía sed, abrió unos estantes y se quedó perplejo al ver lo que escondían los estantes, a duras penas tomó un vaso, luego se sentó y comenzó a llorar en silencio.
Por la noche el chato subió a la segunda planta, llevaba en la mano un cuchillo al cual miró detenidamente por un momento, luego debajo de una piedra lo escondió, se sentó muy cerca de dicha piedra, sacó unos cigarros y los paquetes de droga, armó* un troncho* y lo empezó a fumar mientras bebía de una botella de ron, estuvo sentado con las manos en la cabeza sin pensar en algo solo sintiendo, escuchó unos silbidos, respondió con otro, se puso de pie, caminó hasta el filo del techo y dijo –suban- la puerta de lata se abrió y unos jóvenes pasaron y comenzaron a subir uno de ellos dijo en silencio –oe, ya saben hoy me toca a mí- los demás se rieron.
Si esa noche la policía hubiera entrado a la casa del chato y no al día siguiente de hecho que sólo habría hallado envases de gaseosas y se lo habría acusado injustamente de robo pero para el chato, su esposa y aquellos jóvenes fue una noche diferente.
____________________________
Duro = significa drogado.
Armó = es la acción de mezclar el PBC con el tabaco dentro del cigarro.
Troncho = es el cigarro que contiene PBC
No hay comentarios:
Publicar un comentario