jueves, 22 de marzo de 2012

Unas de cal otras de arena y alguna sordera



No sé a cuantos a personas les guste viajar, en lo personal puedo afirmar que me encanta viajar, el sentirme en movimiento, viviendo circunstancias nuevas, porque cada viaje es único, es diferente, es mi forma de sentirme vivo, llegar al terminal con la mochila, mientras fumo y veo a toda esa masa humana en movimiento, los miro, me imagino sus vidas y sus razones para viajar, ver sus rostros y todo lo que hay detrás de cada uno, es algo que siempre resulto haciendo en cada terminal al cual llego.

Hubo un periodo en mi vida en el cual pasaba más noches de mi vida en un bus que en una cama, fue un periodo muy bello, he tenido periodos muy bellos en mi vida ahora que medito, el viajar a lugares desconocidos, el conocer nuevos lugares y personas hacen del viajar un placer y embellecen la vida.

Cuando uno está en un bus puede comer mucho antes que salga el bus, tendrás la oportunidad de comer en el mismo bus ya que habrá personas que llegarán a ofrecerte por ejemplo empanadas, dulces, arroz con pollo, gaseosas, luego vendrán los vendedores de revistas así como los vendedores de radios portátiles para que no te aburras en el viaje, esto sin mencionar que los buses tienen televisores donde puedes ver películas.

El que pasen cosas en el trayecto suele pasar como algún desperfecto del bus a mitad de camino (curiosamente siempre es a mitad de camino), algún accidente en la carretera lo que implica quedarnos detenidos hasta que muevan el o los carros accidentados, el que haya un paro agrario, de pescadores o algún reclamo popular de algún pueblo a mitad de camino lo que también implica quedarse detenido en la ruta y claro tener presente que subirán a explicar el por qué estamos detenidos y no darán las disculpas del caso más por el contrario nos culparán de sus necesidades insatisfechas que dicho sea de paso uno ignora, otra razón por la cual puedes quedar varado en el camino es por el desborde de un rio, la caída de un puente, un derrumbe etc. que corte el camino, otra razón es sufrir un asalto en plena ruta lo que es traumatizante.

Pero no siempre resulta una aventura muy bella el viajar, pues hay factores que pueden generar que un viaje sea una experiencia desagradable, por ejemplo ir en bus-cama fue el mayor de los errores que yo cometí en una oportunidad, ocurre que en una oportunidad opté por viajar en un bus-cama, cuando estaba dentro como es lógico imaginar me acomodé de una forma tan cómoda que no pensaba ni ir al baño, estaba tan cómodo que cuando entraron a ofrecerme comida y revistas les dije que no, luego vino la terramoza, nos dio una pequeña colcha y empecé a ver plácidamente la película, hasta que me quedé dormido sin haber visto ni la mitad de la película, de pronto me desperté, un ruido ensordecedor no me dejaba dormir, volteo a ver y era que la persona que estaba a mi lado dormía tan a gusto que se sentía en su cama y esto por supuesto se traducía en sus ronquidos, ronquidos que en verdad noté que no sólo me habían despertado a mi sino a todos en el bus, yo ronco no lo negaré, pero el sujeto ese parecía estar en un concurso y queda claro que era el ganador absoluto, me atreví a darle unos codazos para que despertara y no funcionó, una mujer que estaba detrás de él le golpeaba el asiento y no despertaba, al notar que todos miraban a mi sitio sentí vergüenza ajena y oculté mi rostro debajo de la pequeña colcha, al menos le di utilidad, y pase el peor de mis viajes hasta hoy vividos, mientras mi “roncoroso” acompañante disfrutaba de un agradable sueño producto de la comodidad de viajar en un bus-cama.

Como ven llegar a nuestro destino es muy emocionante aunque a veces no es tan fácil como parece. A veces llegas con una sonrisa y otras con ojeras… y otras sordo.


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