Yo en el amor no me considero un afortunado, de ser así estoy seguro que hoy estaría al menos conviviendo con alguien, sería amado y amaría, pero mi realidad es otra, estoy solo, no soy amado y estoy desenamorado. En el reparto de la felicidad me tocó el ticket de un pastel que aún no será repartido, eso en el mejor de los casos o que ya fue repartido, eso en el peor de los casos.
En este momento recuerdo cuando estaba en el primer año de secundaria, era un adolescente tímido que solo sabía hablar con sus compañeros de aula de música y otros temas pero muy poco o casi nada hablaba con sus compañeras de aula. En una ocasión una compañera me inició conversación cosa que extrañamente correspondí, al cabo de unos días ya hablábamos de los más normal, entre esos coloquios que teníamos me dijo una tarde –Ju, tú y yo somos enamorados- lo primero que pregunté fue –¿Y cómo son los enamorados?- ella tuvo la amabilidad de explicarme como eran los enamorados y que es lo que solían hacer. Me explicó que tenía que hacerle regalos, que debía gustarme y claro besarnos en la boca. Me preguntó si sabía besar, a lo que respondí con un no, ella algo sorprendida me besó, queda claro que tras aquel beso a mis doce años era oficialmente un “enamorado”.
Confieso que tras darnos el primer beso ella me diría que no sabía besar pero que con el tiempo aprendería y razón tendría, luego por mera curiosidad fui a consultarle a mi hermana mayor como era el asunto de los enamorados y ella me diría casi lo mismo y otras cosas más que hacen los enamorados, así que desde aquella consulta comencé a hacerle regalos, invitarla al cine (eso fue lo que me dijo mi hermana), acompañarla y llevar sus cosas de la escuela a su casa, entre otras cosas.
Bueno mi comportamiento como enamorado no sé si habrá sido de lo mejor, pero que seguí casi al pie de la letra lo que escuchaba, es verdad, lo juro. Al menos me queda el consuelo que según ella ya sabía besar. En una ocasión estando en el cine me dijo que si me había enterado lo que hicieron un par de compañeros de aula que eran pareja, le dije que no, que lo ignoraba, que yo no conocía lo que el resto hacía, ella algo emocionada, avergonzada y nerviosa me dijo que se habían dado el beso de los diez minutos. Yo la quedé mirando y le dije que eso muy bueno para ellos, agregué que tras ese beso ellos ya no tendrían sed por una semana, luego seguí viendo la película. Al cabo de unos minutos me volvió a hablar y me decía que era sorprendente que el par de conocidos puedan llegar a besarse tanto tiempo. Yo que estaba más pendiente de la película solo le esbocé una sonrisa, ella lógico, al cabo de unos minutos volvió a hablarme del famoso beso de los diez minutos, yo que sólo quería ver la película no tuve más remedio que darle uno de los dos chocolate (que tenía guardado para regalárselo a la hora de la despedida) a ver si así se quedaba callada, cosa que no conseguí porque retomó el tema hasta casi finalizada la película. Camino a su casa estaba algo molesta en ese momento no supe adivinar el porqué, solo recuerdo que de regreso a casa lo hice comiendo el chocolate que había guardado para ella pero que no me dio tiempo de regalárselo por la rapidez con que me despidió diciéndome que yo besando no duraba un minuto.
Al cabo de una semana aproximadamente ella me dijo que oficialmente ya no éramos enamorados, así que yo podía estar con quien quisiera que ella haría lo mismo, al comienzo me quedé pensando en que hice de mal para perder el derecho de besarla cuando yo quisiese, pero no tuve respuesta. En la escuela como entenderán se hizo vox populi nuestro rompimiento y claro mis compañeros me decían que ella comentaba que yo besando no duraba ni un minuto.
Eso fue algo que realmente nunca me molestó, en aquel tiempo no le encontraba sentido a un beso prolongado y he de confesar que hasta hoy no le encuentro sentido. Bueno, al cabo de un tiempo conocí a una chica que me llegó a gustar mucho, la invité al cine cosa que aceptó las veces que lo hice, me permitía visitarla y bueno parecía que podía por primera vez en mi vida decirle a una chica –O sea sabes me agradas mucho, ¿te gustaría ser mi enamorada?- estaba listo para tan importante pregunta hasta que no sé cómo pero llegamos a hablar de las personas en común y oohh sorpresa ella conocía a la chica que fuera mi primera enamorada, le dije que si la conocía y para dármela de “vivido” le dije que habíamos salido un tiempo, ella me preguntó en que meses habíamos salido juntos, cosa que le dije y claro ella comenzó a relacionar el tiempo y solo me preguntó -¿Ju tú eres él que besando no duras ni un minuto?- mi no fue contundente y hasta cierto punto enojadizo lo que llevó a esta chica a pedirme disculpas por haberme confundido.
De esta primera experiencia extraje las siguientes enseñanzas:
1.- Son las mujeres las que realmente deciden estar con uno y son las que deciden dejar de estar con uno.
2.- Lo que una mujer diga de un hombre trasciende en el tiempo, es por eso que uno debe dejar una buena impresión o al menos intentarlo para no tener sinsabores futuros.
3.- Nunca más en mi vida estuve con una compañera de aula, tampoco estuve con una chica que estudiase en el mismo colegio, eso lo llevé a cabo a tal punto que nunca estuve con una compañera que estudiase la misma carrera que yo en la universidad, luego en mi vida laboral no he estado ni pienso estar con alguna compañera de trabajo. Sin querer se transformo en parte de mi ética laboral.
4.- Los chocolates no siempre son aceptados de buena gana por las mujeres, hay momentos en que simple y llanamente están demás.
5.- Nunca, pero nunca dártelas de "vivido", eso es de tontos, dado que trae consecuencias nefastas y hasta cierto punto inmanejables.
6.- Que la hombría tiene formas muy curiosas de demostrarse algunos pelean, otros practican algún deporte rudo, otros manejan vehículos a más de 200km/h y otros a pesar que te quedarás con los labios adoloridos y resecos nos vemos forzados a besar a una mujer por más de diez minutos… aunque no tenga sentido.
Como ven, estas son algunas de las cosas que extraje de aquella experiencia, yo las llamo, algunas secuelas.
Muy divertido, pero estás seguro que nadie te ama?.
ResponderEliminarTengo secuelas, permítaseme al menos tener un breve halo de incredubilidad.
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