El amor mientras dura es eterno
Vinicius de Moraes
A nosotros nos sorprendió la noticia, noticia que cabe mencionar corrió a la velocidad de la luz, Gambito se va a casar, nadie lo podía creer, Gambito que había eludido toda relación seria por décadas, se nos casaba, ¿Por qué? ¿Qué pasó? ¿Se va a morir? Eran unas de las tantas interrogantes que se hacían todos sus conocidos, Gambito es conocido porque su relación más profunda y seria fue la relación cliente/amigo que tuvo con una prostituta por nueve meses, relación que se inició con el clientelismo pero por la cotidianidad pasó a ser amical, al punto que era sabido que ella no le cobraba por sus "servicios" como diría cualquiera pero Gambito solía decir -"los actos de amor" se dan gratuitamente-, ella terminaría dejándolo al cabo de unos de unos meses, porque conoció a alguien que si se la llevó a su casa, si se casó con ella y Gambito tuvo que resignarse a no disfrutar más de la "pureza y belleza de sus actos de amor", un amigo decía -Vaya forma de llamarlo, eso es solo sexo sin pagar a la puta-
Gambito solía decir que no entendíamos, estábamos a años luz de entender la belleza, arte, pureza y desinterés que alguien te dé algo de corazón, partiendo de su rutina, -cuando lo entiendan sabrán diferenciar y apreciar una noche estrellada y una noche oscura iluminada con fuegos artificiales, y es ahí que apreciarán la belleza de solo una, así sea breve o no-
Así de extraño es Gambito, o de sorprendente.
Llegó el día de la boda, ahí estaba Gambito y su novia, nos sorprendió que él tenga 55 años y ella 32 hay una evidente diferencia de edades, o sea, generacional, por lo que en las mesas comenzó a circular una apuesta, ¿Cuánto tiempo permanecerá Gambito casado?
Inicialmente me causó gracia, luego me indigné cuando vi a Gambito y su esposa partiendo la torta, él estaba con un poco de crema del pastel en sus labios, ella mientras sonreía le limpiaba, pude ver en los ojos de ella ese brillo de una mujer enamorada, esa mirada que uno da a quien respeta, admira, a quien uno ama, y Gambito le respondía con la misma mirada, son una pareja enamorada.
Mi amigo se acercó y me preguntó: Bien Ju, cuánto apuestas y por cuánto tiempo, dame tu pronóstico.
Yo lo miré, vi a Gambito y a su esposa, como se sonreían, y le dije a mi amigo:
-No puedo apostar contra el amor-
Volví a mirar a Gambito, tenía abrazada a su esposa por la cintura mientras le decía algo, ella le miraba maravillada, tenía sus manos sobre el pecho de él, era una hermosa postal de una pareja enamorada.
Miré a mi amigo y le dije: Apuesto cien dólares a que son once meses.
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